Firmamento (parte II)

Por Centaurea alba
Enviado el 19/04/2014, clasificado en Ciencia ficción
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¿Cómo demonios había llegado a esto? Estaba apoyada en la pared de un edificio demacrado al lado de unos contenedores. El callejón de siempre. Se encontraba en uno de los peores barrios de SALVATION.

Vio cómo un hombre con una sudadera con capucha entraba en el callejón y se dirigía hacia ella.

-          Lo de siempre.-dijo con voz ronca- Ya sabes cómo suministrarlo. Son 300 lunaris.

 ¡300 lunaris! Perfecto, otro día sin comer.

El hombre le acercó una bolsita y ella le pasó el dinero. Después cada uno echó a andar en dirección opuesta. Estaba hecho.

De vuelta al apartamento, lo preparó todo y agarró la jeringuilla.

En momentos como este pensaba en su madre. Si estuviera viva para ver a su hija convertida en yonqui le daría algo. Pero bueno, podría haber sido peor.

Se relajó en el sofá intentando dormitar un rato para olvidar el hambre. Pero odiaba soñar, temía soñar, sobre todo cuando revivía aquel día en el que el mundo se desmoronó.

Hacía ya casi 20 años. El cambio climático devastó el planeta haciéndolo prácticamente inhabitable. La contaminación barrió gran parte de la Tierra. Cuando en el año 2020 las grandes potencias mundiales se dieron cuenta que se quedaban no solo sin combustibles sino sin recursos primordiales como comida, agua y aire limpio que respirar, empezaron grandes guerras por conquistar aquellos territorios menos castigados por la acción del hombre y del clima, aquellos que continuaban verdes o con ríos de agua cristalina.

Paralelamente, se empezaron a enviar numerosas naves espaciales en busca de una posible salida. La tecnología avanzaba a una velocidad desmedida, lo que hacía plantearse si se debía a la increíble capacidad de adaptación humana.

Llegaron a Marte y empezaron a crear bases de asentamiento pero, sin oxígeno para respirar más que el de las bombonas que se llevaran, llegaría un momento en que todos morirían. Entonces, varias corporaciones que se dedicaban a aunar esfuerzos en la búsqueda de la salvación humana, desarrollaron una máquina capaz de generar oxígeno a partir de otras moléculas. La llamaron miracle. Modelos posteriores consiguieron sintetizar cualquier molécula requerida, incluso el vapor de agua. Habían conseguido todas las piezas para crear una atmósfera, si el mundo fuera como el de antaño se habría merecido el Nobel.

Paralelamente, se construyeron nuevas bases en la Luna y en otras zonas de Marte. Poco antes del éxodo mundial, se puso en órbita un conjunto de naves con el propósito de que se ensamblaran y formaran una mucho mayor, Salvation. Todos lo anunciaron como la respuesta a todas las plegarias, pero teniendo en cuenta que el tamaño de Salvation era inferior al de la Luna y que la Luna era muy inferior a la Tierra, ¿realmente pensaban que era una salvación? Mejor habría sido llamarlo diezmo.

Se despertó de repente. Odiaba dormir. Debía prepararse para no llegar tarde.

Una hora después se encontraba en el caos de la ciudad de Fog. Se dirigió a la pequeña cafetería que hay junto a una vieja escuela. Al entrar vio que estaba casi vacía a excepción de un par de clientes. Un hombre leía un periódico en una de las mesas del fondo.  Se sentó en la mesa siguiente, de espaldas a él.

-          Te has tomado tu tiempo Day.-dijo él - Ya pensé que no venías.

-          ¿Pero estoy aquí no? Déjate de estupideces y dime lo que tengas que decirme.

Se calló cuando la camarera se acercó a servirle una taza de café.

-          ¿Qué le pongo?- preguntó la muchacha que no podía tener más de 15 años.

-          Con el café está bien, gracias.- contestó Day.

El hombre se levantó y paso a sentarse delante de ella. Ahora que se fijaba también llevaba puestas unas gafas de sol y una gabardina.

-          ¿De verdad piensas que así no llamas la atención, Billy?

El susodicho le pasó un sobre. Ella lo cogió y lo abrió. Dentro encontró una serie de documentos y una foto.

-          Se trata de Burnello Cantoni. El cabecilla de una nueva banda de narcos.

-          ¿Y por qué me podría interesar? Si fuera importante sería asunto de la policía en todo caso. ¿Con qué trafica?

-          Nada del otro mundo. La policía lo tiene entre los más buscados aunque no hacen nada al respecto dado que sabe tapar muy bien sus huellas. En lo que este malnacido sobresale es en la trata de blancas. Se está haciendo un nombre. En la agencia no lo toman en serio y cuando el señor Cantoni empiece a codearse con las personas adecuadas, nadie intentará darle caza, pues ni la policía se arriesgará tanto.

-          Trata de blancas.- Day paladeó las palabras. Miró a Billy, no le iba muy bien, debía llevar varios días sin dormir – Sigo sin saber en qué me puede interesar. Parece un tipo peligroso y el policía aquí eres tú que además no puede hacer nada sin las órdenes de su superior. Así que este tío no nos importa ni a ti ni a mí.

-          Desaparecen niñas continuamente.-espetó Billy con ahínco – Van a los refugios de la Tierra y las convencen de que las llevarán a un lugar mejor.

-          Seguramente están en lo cierto.

-          Y no solo eso.- continuó Billy- Se han registrado diversas desapariciones en varios distritos de Marte y de la Luna, además de en Salvation.

-          ¿Y según tú todos esos casos se deben al mismo hombre?- Day no tenía muy claro a dónde quería llegar. No pensó que Billy pudiera estar tan perturbado después de tanto tiempo.

-          Hay muchos indicios.

-          Llévale la información a tu jefe y que manden un equipo especial.

Day tiró un par de billetes en la mesa y se levantó. Billy corrió detrás de ella a la calle.

-          Day dijiste que me ayudarías.

-          Me estás haciendo perder el tiempo. Ya sabes cómo va esto. Me das un nombre e información de la que partir y yo te encuentro al tío o a la tía que buscas y amplío la información o añado pruebas que podáis usar en tu agencia de la ley y el orden. No me mezclo en estas cosas. Cantoni juega en una liga superior y además la policía no está muy por la labor de atraparlo. Tú y yo sabemos de qué va esto y no voy a seguir por ese camino. Si tienes otra cosa dámela y si no ya nos veremos.

Se dio la vuelta y siguió andando.  Poco después Billy paso rozándola y tendiéndole una carpeta antes de desaparecer entre la muchedumbre.


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