Muerto en mi vida, vivo en mis pensamientos

Por Ada Suay
Enviado el 26/11/2012, clasificado en Adultos / eróticos
1934 visitas

Marcar como favorito
Relato patrocinado por:
MiPlacer.es - tienda erótica orientada a la sexualidad femenina
Envíos rápidos y discreto a España Peninsular. Asesoramiento, buenos precios. Compra con seguridad y confianza.

Me recreo en mis recuerdos, sentirte en mi mente es como sentirte vivo de nuevo.
Tus labios buscando mi boca, tus manos acariciando mi piel, tu olor mezclándose con el mío en aquel dormitorio sin personalidad, decorado friamente, sin calor y que ahora estallaba en llamas del ardor de nuestros cuerpos.
Nuestros juegos, perversos y privados, sólo nuestros, porque te daría verguenza contarlos a algui... en.
Sin sentimientos, sólo sexo, contigo pero sin ti. Cada uno con su vida y escapando de ella en cada uno de nuestros encuentros.
No sabes cuanto echo de menos tu complicidad, tu animal interior que dejabas salvajemente libre cuando estábamos juntos.
Lástima que comenzaras a sentir amor, perdiste a tu compañera de juegos. Tuve que matarte en mi vida pero a veces te hago revivir en mis pensamientos por puro placer.

Siento tu aliento en mi cuello tan caliente como mi cuerpo. Deseo que tus manos acaricien mis senos henchidos de pura pasión. Despiertas en mi un fuego que viene desde mis entrañas recorriendo mi torrente sanguíneo.
Mi aroma de mujer vicia el aire que respiras provocándote una excitación casi animal, primitiva.
Te pegas a mi y noto tu miembro duro golpeando mis nalgas.
Mi humedad crece al mismo tiempo que mis ganas de ti, de ser tuya, de tenerte dentro.
Te tumbo y subo a horcajadas cual amazona experimentada. Tu potente sexo clama mi cueva prohibida. Lucha por entrar. Pero la batalla está ganada y suavemente llenas mi vacío. Nos movemos acompasados por un ritmo gozoso. Mi espalda mojada por el esfuerzo te pone a mil y resbalas tus manos mientras me acaricias. Llega la culminación, siento que mi climax está cerca y subo el ritmo excitándote más aun. Estallamos al unísono. Caigo sobre tu pecho exhalando con fuerza. Nos besamos, por primera vez en todo el rato.
Mi cuerpo ya satisfecho enfría mi mente.
Sólo ha sido sexo, no te amo.
Era pura necesidad física. Estás muerto en mi vida; y vivo en mis pensamientos.

Compartir el relato

Denunciar relato

Comentarios

COMENTAR

(No se hará publico)
Seguridad:
Indica el resultado correcto

Por favor, se respetuoso con tus comentarios, no insultes ni agravies.

Buscador

Ellas buscan... MiPlacer.es
TvReceas - Videos de recetas de cocina Haz tu donativo a cortorelatos.com