¡Vaya sorpresa! 2

Por Guia45
Enviado el 03/09/2014, clasificado en Adultos / eróticos
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Continuando con esa historia...

Ella estaba desnuda y solo una pequeña prenda marcaba la diferencia entre los dos… tomó valor e hizo lo propio conmigo, estábamos ya desnudos. Entonces yo solo supe sentí sus labios y eran tiernos delicados y por falta de experiencia se dejaba guiar simplemente dejando hacer.

Su piel era blanca, muy blanca, delicada se mostraba realmente hermosa, baje por su cuello, y ella soltó un pequeño suspiro seguido de un pequeño quejido de excitación. La bese toda humanidad, sus pechos, eran suaves deliciosos al seguir su forma con mis labios, su monte del placer, habitado por un pequeño bosque oscuro ya mojado por ríos de placer eran delicioso; tome de esa deliciosa fuente de placer, su sabor era dulce y delicado.

Bese sus esbeltas piernas y ella simplemente se rindió ante Eros, disfruto de los placeres corporales. Pareció que al besar sus muslos su mente recobraba el juicio, por lo que intentó huir, pero al ser tan pequeña, fue fácil volver al ataque, en todo caso, realmente estaba disfrutando lo que le pasaba.

Al volver a nuestro improvisado nido de pasión en el suelo de la sala la tome en brazos y la lleve a mi cama, ocultándola de cualquier indiscreta mirada que interrumpiera ese inesperado y maravilloso momento de pasión.

La coloqué, quedando acostada de forma de su rostro era lo primero que vi. Bese nuevamente sus ricos labios y seguí besándola desde norte al sur y conforme avanzaba en este erótico viaje, mi cuerpo cubría el de ella, al llegar nuevamente a su más delicioso tesoro ella tenía muy cerca de su rostro mi muy excitado falo. Sentí como discretamente lo comenzó a besar y poco a poco entre quejidos y retorciéndonos de placer cada uno trataba de provocar la mayor cantidad al otro… creo que ella ganaba y con creces.

Ah estaba a punto de estallar dentro de su boca realmente lo hacía demasiado bien, por lo que contra sus protestas cambie la posición y comencé a besarla en su cuello oídos pecho, solamente guiado por sus quejidos, hace tiempo ya que cerré los ojos y deje que todo el placer fuera producto del tacto, gusto y oído. Deje que mi falo perdiera un poco la sensibilidad pero no así su potente erección.

La seguí besando por todo su cuerpo y lentamente fui colocando sus piernas en una posición que favoreciera mi intensión final. Coloqué mi lanza en dirección hacia la rica cueva de mis deseos y comencé a lanzar el intentó, levantó ligeramente su cadera para facilitar mi arremetida, por lo que recibió un lenta pero bien enfocada acción, sus quejido fue solamente de placer sin el dolor que yo esperaba. Continua me dijo entre placenteros suspiros, continúe, primero lentos movimientos que ella correspondía besando mis labios, mi cuello y en algunas ocasiones mi pecho.

Cambiamos nuevamente la posición, se acostó boca abajo, abriendo ligeramente las piernas para que yo fácilmente viera de otra forma, volví a penetrar su dulce intimidad, y ella con placer lo recibió, pero era posición era demasiado excitante por lo que amenazaba en terminar lo que yo tanto disfrutaba, cambié nuevamente a otra posición no tan peligrosa para mi más largo disfrute. Boca arriba se colocó, tome su pierna izquierda y la coloqué de forma que posará sobre mi pecho, nuevamente entre en su intimidad, mientras veía su ahora muy excitado rostro, y acariciaba sus hermosos pechos, esta posición se disfruta mucho sin duda ella también.

Algún tiempo después de yo dirigir la faena, cuando ya mis movimientos comenzaban a ser torpes por el cansancio de estar de cuclillas, ella me dijo entre suspiros, -Me toca a mí. -¿Cómo? … Le dije con asombró. Ella como única respuesta ligeramente me empujo y yo a su lado caí, besando nuevamente sus labios, pero ella rápidamente se negó y subió sobre mí. Luego magistralmente me colocó boca arriba y comenzó a mi tenso vientre besar, luego con confianza y soltura siguió su maravillosa misión sobre mi cada vez más excitado falo descargar sus besos.

Que excelente lo hacía, luego con sencillez y cuidado colocó mi falo en su vagina, y lentamente sentase sobre mi cadera introduciéndome dentro de su maravilloso cuerpo, sus movimientos fueron cadenciosos cada momento más deliciosos, acompañados de hermosos suspiros y quejidos, en ocasiones decía “que rico”, su cadencia se tornó poco a poco en un magnifico baile que mostraba su maravillosa figura de formas y ángulos que nunca creí ver.

Mientras ella danzaba sobre mí, en erótica danza de placer, mientras poco a poco yo ya no me podría contener. Acariciaba yo su vientre, pecho brazos y espalda, sentí varias veces sus vientre tensarse mientras sus quejido un orgasmo delataba, yo ya no podía contenerme, y en un momento yo sus tensas nalgas acariciaba, y no puede más sentí mi falo dentro de ella estallar, mientras ella en un delicioso quejido mostraba que la danza había concluido.

Todavía siguió lentamente terminando mientras mi miembro lentamente perdía su tamaño sin salir de su hermosa humanidad.

Al ya concluir lentamente sobre mi pecho cayó rendida, y por unos minutos permaneció ahí sin decir una palabra, yo estaba con un corto circuito en mi mente.

Ya no era virgen, lo hacía muy bien, parecía no muy agraciada pero era realmente hermosa, muchas cosas pensé, y atónito quede cuando la oí decirme:

- Entonces ¿Qué, estoy rica o no?... pensé lentamente la respuesta

- Eres hermosa, quisiera nuevamente repetir esto.

- No lo sé, eso depende de ¿cómo me trates?… Gentilmente la bese, fui y recogí sus ropas peligrosamente abandonadas en un lugar donde fácilmente podían ser descubiertas. Ella me espero todavía en la cama recostada.

Gentilmente la bese sin responder y sus ropas le entregue, se vistió lentamente y sinceramente yo quería que no lo hiciera, pero ya el tiempo premiaba.

Termine la labor de arreglar el asiento y ella me lo agradeció nuevamente con un rico beso y salió de la casa con una sonrisa y yo tal vez ahora un poco de ella enamorado, esperando nuevamente repetir esta locura.


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