Dumelio, el hombre bestia

Por Roselio Nesta
Enviado el 23/08/2014, clasificado en Fantasía
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Dumelio, el hombre bestia

 

Esta historia sin lugar a dudas es sorprendente. Ocurrida tal vez, en tiempos remotos.

En aquella época las guerras se daban a menudo y la gente mayormente habitaba en Aldeas. Sin embargo había un Gobernante llamado Ferías que las sometía desde una ciudad central.

 

Dumelio había nacido en una aldea poco poblada, condenado... ¿acaso a vivir?. Fue tanto el espanto de los ojos que le vieron primero que no hubo alegrías en su nacimiento, que decir de su madre que parecía consumirse en tanta pena. Dumelio había nacido con una rara deformacion en el rostro, parecía ser hijo de un demonio pues aparte de tener el rostro monstruoso tenía dos manchas en la frente como si pronto manifestara ahí el crecimiento de dos cuernos. Sobre su padre no supieron quien sería, pero  la que si sabía era la madre de Dumelio. (Ella guardaba en secreto, el haber sido abusada por un vagabundo embriagado)

Sabiendo ella, el triste destino de su hijo, decide apartarse, mudándose  a uno de los lugares mas recónditos del bosque, cercano a los montes. Ahí dio crianza a Dumelio, el cual no tuvo que sufrir el rechazo de los demás.

Dumelio, no parecía ser diferente que los otros niños, además era obediente a su madre, después de todo, él sabía que su madre era la única persona que podía tener a su lado.

 

Fueron años felices tanto para madre e hijo que no importaba las circunstancias si al final estaban juntos. Alimento no les faltaba pues Dumelio se especializó como cazador y ese sería su mayor pasatiempo.

Pero con el tiempo la tristeza le llegaría a Dumelio; su madre enfermaría con terrible fiebre que pronto acabaría muriendo.

 

Este sufrimiento tan inesperado, le llevaría a la confusión y finalmente al salvajismo.

Con todo esto comenzaría a vivir entre la frialdad y el descontrol, y tanto temor infundiría  por los lugares que pronto hablarían sobre él, como bestia salvaje o como demonio suelto.

Se reportarían entonces, ataques de animales y de personas; lo cual pronto llegaría a conocimiento del Gobernador de la Ciudad Central, quien ordenaría su captura.

La captura se daría con la colocación de diversas trampas, elaboradas por  los mejores cazadores. 

Dumelio caería en una de las trampas, resultando así con graves heridas. En tal situación sería llevado a la ciudad central. Estando aprisionado, por un cerco de rejas, ahí le darían el mas cruel maltrato: No sólo le negarían alimento y agua, sino además de eso le golpearían con palos, le arrojarían piedras, le lanzarían maldiciones, etc.

Al principio de todo esto, Dumelio reaccionaba con violencia, intentaba luchar contra los ataques de sus agresores, pero después viendo reducidas sus fuerzas, caería al suelo, desconcertado.

Conocería entonces, la calma propia del espíritu, despertando en él, las mayores  virtudes.

Dejaría a un lado su agresividad, y mostraría rasgos de ser manso. Incluso se hablaría sobre el haber escuchado su llanto. 

Estaba planeado debilitarle en fuerzas, para después enfrentarlo, a modo de espectáculo, con varios maestros de la espada quienes supuestamente le darían muerte.

Con el pasar de los días, ya cuando se acercaba el día decisivo de Dumelio, el hombre bestia (como lo llamarían); se conocería la presencia de invasores, lo cual mantendría en alerta a la ciudad entera.

La Defensa resistiría el primer ataque de estos invasores, pero nada pudieron hacer, contra un segundo ataque, el mismo que daría inicio a la invasión.

Sabiendo de esto Dumelio, buscaría a alguien con la mirada, aparentemente para hacer una petición, pero le fue difícil hallar a alguien, pues inclusive los guardias que le vigilaban fueron a la batalla, entonces vería a una doncella que pasaba por ahí, y le pediría como favor entregar un mensaje. Aunque no habló de forma clara hizo un gran esfuerzo. La doncella que le oía hablar, se habría asustado sino fuera porque Dumelio mostraba ser manso e inofensivo.

La doncella le contempló por un momento, pero entendiendo el mensaje diose prisa. Fue a buscar al Gobernador Ferías, después de todo  lo conocía muy bien, ya que era su tío. 

la doncella llamada Luceina, pediría a su tío liberar a Dumelio, por bien de los ciudadanos y aldeanos.

Dumelio, quería apoyarles en la batalla.

Ferías obviamente quedaría sorprendido: primero por darse conocimiento de que Dumelio podía  hablar y luego por el asunto del pedido. Conociendo a Luceina sabía que no inventaría tal cosa por lo que decide  visitar a Dumelio, asegurandose antes de refugiar a su sobrina.

 

Pero confiaría acaso en él, o sería tal vez un enemigo más, pues razones tenía Dumelio para desquitarse con toda la ciudad ya que fue muy maltratado, y aún irse en contra de Ferías ya que  permitió y consintió tales agresiones.

 

Pero no había tiempo para pensar... y empeorándose la situación: Ferías, sería atacado por invasores, aun cuando logra defenderse, resulta muy herido.

Sabiendo que la invasion era inminente, Ferías ariesga la liberación de Dumelio. 

 

Dumelio, no perdería tiempo en defender a los suyos, y dando uso de su extraordinaria fuerza y de su habilidades como cazador logra hacer frente  a un elevado número de enemigos, para finalmente, acabar con la invasión.

 

Es así que Dumelio, termina siendo el héroe más recordado de toda aquella Región.

Queda claro que tanto aldeanos como ciudadanos le dieron el merecido agradecimiento, no sin antes haberse disculpado ante él.

 

Con el tiempo, Dumelio cortaría sus cuernos; además su rostro quedaría amansado. 

Todo estos cambios a su favor, le permitirían llevar una vida normal;  la misma que estaría cerca, del amor de Luceina.

 

FIN

 


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