Cuando las nubes explotan

Por Ontanaya
Enviado el 01/12/2014, clasificado en Ciencia ficción
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Hoy es domingo.

Domingo por la mañana.

Escucho desde mi cama a los pájaros cantar.

Nada parece cambiar en estos días. Todo sigue igual. ¿Por qué nada puede cambiar?¿Por qué no puedo cambiar esta monótona vida aunque lo intente?

La buena suerte me dejó hace ya mucho tiempo si es que algun día la tuve.

Sacudo la cabeza intentando alejar de este modo estos pensamientos que no traen nada bueno y me levanto de la cama.

Es domingo y hoy no trabajo, pero algo habrá que hacer para estar ocupado y no pensar en esta vida y sus problemas.

Desayuno unos cerales con el televisor encendido aunque en realidad no le preste verdadera atención.

Siempre es la misma mierda:

Políticos pasándose la pelota unos a otros, en vez de encontrar una solución en conjunto;

Guerras en todos lados; gente enferma; gente muriendo; el cambio climatológico; prensa amarilla que no me interesa y así todos los días.

 

Apuro el último trago de leche del tazón y lo llevo a la cocina para fregarlo.

Voy al domirtorio, me pongo un chándal viejo y una camiseta y salgo al jardín de casa. Me dirijo al garaje y saco el cortacésped. Después de aplazarlo durante tres semanas, por fin ha llegado el día en que lo voy a cortar.

Cojo el ipod, me ajusto los cascos y pongo la música a todo volumen. The Offspring y su the kids aren't alright suena en mis oídos. Me impregna el cerebro. me llena el cuerpo y mis labios se mueven para cantar su letra.

Estoy sumergido en mi labor. Debo de llevar sólo un par de minutos cuando escucho algo parecido al petardeo de un motor. Automáticamente miro el cortacésped. Sigue funcionando. No hay ni fuego, ni humo ni nada fuera de lo normal. Pongo una mueca de desconcierto y pienso que habrá sido algún coche que ha pasado cerca de casa.

A los pocos minutos, un extraño olor acude a mi nariz.

Huele como a... agua quemada. ¿Acaso es eso posible?

Escucho otro estruendo. Esta vez más fuerte. No puedo evitar sobresaltarme.  Y a continuación otro. Y otro más. Lo he escuchado incluso con los cascos. Me los quito y empiezo a mirar a mi alrededor. De nuevo, otro estruendo. Suena a explosión.

Y el ruido proviene del cielo.

Miro hacia arriba y mi sorpresa no puede ser más grande. La mayor de toda mi vida.

Ni siquiera sé como se debe reaccionar ante lo que mis ojos contemplan. ¿Debería asustarme o maravillarme? Quizás ambas cosas. Pero tampoco sé si debería correr y esconderme en mi casa para sentirme "seguro" o seguir contemplando aquél fenómeno jamás visto con anterioridad.

 

Las nubes están explotando. Y no sólo eso. Explotan y arden.

El cielo está gris y rojo. Todo él está cubierto de humo y fuego.

Me siento asustado y emocionado. Todo a la vez. No puedo apartar la mirada. Pienso que hasta debería estar grabándolo o algo, pero no soy capaz de hacer nada más que observar este fenómeno.

Estoy aquí quieto. Asombrado. Paralizado ante este maravilloso terror. En lo que podría ser el fin de mundo.

Hoy es domingo. Uno diferente.

No puedo evitar sonreír.

 

 

GRACIAS POR LEER EL RELATO. ESPERO QUE LES HAYA GUSTADO. :)


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