Regalo de Navidad

Por Malu Ramírez
Enviado el 31/12/2014, clasificado en Amor / Románticos
564 visitas

Marcar como favorito

Éramos dos... Llenos de dudas y pesares, con los sueños acabados y las alas rotas... Dos almas vagando por el mundo llorando soledades, añorando momentos, recordando vidas pasadas...

Hombre y mujer, deseando estar en los brazos de aquellos que nos amaban sin condición y que por azares del destino nos habían adelantado en el camino. De pronto, una mirada... Una sonrisa se cruzaron a distancia... almas reconociéndose pues desde vidas pasadas se buscaban, almas destinadas a amarse eternamente...

Te encontré… o me encontraste para ser más precisos. Hablaste de mis ojos, te perdiste en mi mirada, viste el mundo a través de ellos… Nació la amistad, la pasión, el amor... Y cada instante juntos llevó a uno y otro a una entrega de amor en total libertad. Amor... De esos sueños efímeros que duran momentos, instantes y que siempre quieres más.

Ironía de la vida encontrar a la persona que se ama y no poder estar... Vida al fin.

Y comencé a amarte a ti sin tiempos... Sin miramientos... Sin esperanzas y sin futuros... Solo amarte hoy y nada más. Desnuda dejaste mi alma al tocar la suave música del amor y la pasión, llevaste a mi ser al límite de todo y nada; haciéndome desear más de ti, todo de ti… y tu… tu prefiriendo que no supiera nada, que no te conociera a profundidad… alegaste que era mejor para mí. Ojalá mi mente nublada de amor supiera por qué era mejor así… y sin embargo, mi corazón temía lo peor y esforzándose cada día  por sobrevivir en la soledad a la que me relegué.

Ya casi es Navidad y el amor flota en todas partes, en todas… menos entre tú y yo. Huiste de él como quien sale despavorido de algo terrorífico,  buscando en otras lo que yo te ofrezco, y no sé si quieres comparar o crees que no es suficiente lo que siento, o sólo soy un juego, o tienes tanto miedo a lo que te hago sentir que prefieres la seguridad de no tenerlo y quererlo, a la inestabilidad que el amor representa.

Ayer noche me has mandado un mensaje, uno que me ha sorprendido… deseas verme, hablar conmigo… y yo como una niña espero con ansias que pueda pasar. Creeré que aquel regalo que pedí el año pasado por navidad y reyes al fin se cumpla con todas las de la ley y el amor florezca entre nosotros.

Es Navidad, henos aquí juntos de nuevo, amigos, amantes llenos de amor… y yo, desnuda... Sólo para ti... Ofreciéndote mi cuerpo y mi alma entera. Duermo para ti cual ángel en el paraíso y son las notas de tu música las que llevan mi ser al suave abrir de mi corazón… soy una diáfana ninfa que con tus sabias caricias se entrega a los placeres del amor... Desnudando suavemente la pasión y el corazón.

Tú y yo, y como bandera el amor… ése que después de tiempos duros, difíciles, incluso crueles ha madurado, ha florecido... al que corresponde ser demostrado de una forma distinta a la que estuvimos acostumbrados... amor en total entrega de dos seres que se aman más allá de lo establecido, de lo esperado, amor limpio, puro, bendecido por el más allá.

Tú y yo… Juntos al fin. Amor... ¡el mejor regalo de Navidad que a mi vida ha llegado!

 

Malu Ramírez


Compartir el relato

Denunciar relato

Comentarios

COMENTAR

(No se hará publico)
Seguridad:
Indica el resultado correcto

Por favor, se respetuoso con tus comentarios, no insultes ni agravies.

Buscador

Ellas buscan... MiPlacer.es
TvReceas - Videos de recetas de cocina Haz tu donativo a cortorelatos.com