FANTASÍA: LA CAPERUCITA 2 (narrado por la mujer)

Por noemiardiente
Enviado el 28/02/2015, clasificado en Adultos / eróticos
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Era ya de madrugada y mi esposo aun no llegaba a la casa; salí a buscarlo, porque se había tardado demasiado estaba muy preocupada, pero lo encontré ya muy cerca a nuestra casa. Pasamos nos sentamos y me contó todo lo que le había pasado, no lo podía creer, era una historia fantástica sentía que mi conchita se mojaba todita, y como había recibido la invitación le dije a mi esposo que tendríamos que ir para conocer el lugar ya que me daba mucha curiosidad.

Entonces esperamos a que anocheciera, era una noche de luna llena salimos rumbo a la cabaña por un camino solitario.

Llegamos a la cabaña mi esposo se ocultó y dijo que entrara sola y que cuando era conveniente el ingresaría. Así fue. Toque la puerta y salió Caperucita? una mujer muy atractiva y con una mirada seductora. Le comente de la invitación y me recibo muy atenta.

El ambiente era seductor se sentía mucho placer dentro de esa casa. Tomamos unos tragos y luego de unos minutos de charlar lentamente se me acerco diciéndome que si he ido a esa invitación es porque estoy dispuesta hacer todo lo que me ofrezcan. Le dije que sí pero que ella tomara la iniciativa; bueno así fue ella empezó a desvestirme hasta dejarme totalmente desnuda y ella también hizo lo propio. Derramó un poco de vino sobre mis tetas y empezó a chupármelas eso me éxito mucho e hizo que mis tetas se pusieran muy duras; luego me beso con esos labios que eran muy jugosos y deliciosos, yo solo atinaba a responderla ya que era tan rico lo que hacía que no me dejaba reaccionar?.. Mientras me besaba su mano lo pasaba muy lentamente por mi conchita que se encontraba muy mojada.

Al verme que yo estaba derretida en placer me dijo que fuéramos a la habitación que ahí tenía un príncipe que la hacía feliz. Al ingresar encontramos un lobo tan lindo y manso a la vez.

Ella me dijo que el lobo le gustaba ser muy cariñoso y nos sentamos en un enorme sillón, sentí como un fuego estaba dentro de mí, me sentía eufórica y caliente.

El lobo muy atento se acercó a lamer a su dueña, empezó a lamerla por la cara, el cuello, las tetas y el ombligo. A mi empezó a provocarme ya que ella gemía y lo disfrutaba tanto! De pronto empezó a lamerle la concha con esa lengua enorme que tenía, y el lobo se excitaba tanto que babeaba como rabioso y su pinga comenzó a salir enorme, gruesa y roja que hacía que me chorreara de placer.

Caperucita se puso de espaldas como perra en celo y el lobo se la metió, todita. De pronto ella se salió y ambos se acercaron a mi, y me dijo: “deseas a mi príncipe, es tuyo esta noche disfrútalo”, y como estaba totalmente arrecha acepte.

Fue cuando me coloque en posición cual perra arrecha y sentí como ese enorme lobo se montaba encima y sus peludas patas rodeaban mi espalda. Cuando en el irresistible fuego que me carcomía sentí como me metió su enorme verga que me hizo gritar y al sentir su vaivén y movimientos cacheros me exitó tanto que gemía como loba en celo y el lobo parecía entender todo y más profundo lo metía. Hasta que se hinchó su verga enormemente y nos quedamos prensados cual par de perros apareados, mientas eso pasaba yo la chupaba sus tetas a caperucita pero ella puso su concha en mi boca y empecé a lamerla con rapidez y delicadeza. Yo sentía como su concha estaba mojada y caliente.

Cuando por fin saco el lobo su pinga de mi concha, caperucita tomo mi lugar e hizo que el lobo la penetrara otra vez a ella.

Fue en ese momento que entró mi marido que había estado mirando toda la escena, entro con la pinga parada y desnudo. Estaba tan arrecho que me cogió cual fiera y me cacho metiéndome la pinga como un lobo celoso. Pero lo mejor fue que me lo metió por mi culo haciéndome sentir como jamás lo había sentido y le pedía a gritos que no pare y siga. Así que los cuatro disfrutamos de tanto placer.

Yo seguí disfrutando con mi pinga en el culo hasta que mi macho soltó su leche pura y espesa, tanta que salía a borbotones y que caperucita y su lobo la lamían y tragaban con ansias.

Así amanecimos, sin darnos cuenta en nuestra cama totalmente desnudos y felices por la noche de placer más hermosa que he tenido.

FIN?


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