Amor ciego

Por Piculino68
Enviado el 04/03/2015, clasificado en Amor / Románticos
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Suena un estruendo. Una punzada seca y de golpe me desplomo. El golpe en la cabeza al caer, me hace perder el sentido. La sangre empieza a brotar y el subconsciente me juega malas pasadas. El frío invade mi cuerpo y mi cerebro dibuja en vano escenas de mi vida, que ni siquiera sé si son reales. Se mezclan todo tipo de imágenes.

De repente, oigo voces en mi cabeza. Quiero responder y trato de asimilarlas, pero mi cuerpo no responde. Oigo a un médico que dice que no cree que salga del coma.

- " Pero de que diablos está hablando. (Grito en mi cabeza) Es que no me oyen, estoy aquí y estoy de puta madre, por favor, que alguien me escuche ". Pasan los minutos y el Médico se retira. Se queda en silencio de nuevo la sala y mi cabeza se vuelve loca. ¿ como puedo conseguir hacer que me escuchen?.

Oigo de nuevo el ruido de la puerta. Las voces ahora repiten sin cesar un sin fin de palabras inteligibles para mi, pero en el trasfondo de la conversación, oigo a un policía que dice, creo que a la enfermera, que el no tiene autoridad para quitarme las esposas.
Seguidamente oigo una voz distinta, este parece el comisario, le oigo dar ordenes al policía para que me quite las esposas. El médico le ha dicho que tengo muerte cerebral y que si en dos meses no respondo, me desconectarán de la maquina.

Se hace de nuevo el silencio y creo que es porque he vuelto a perder el conocimiento.

Me despierto, pero veo que sólo de mis sueños internos, cuando una voz dulce y amable me dice que ella está segura que me pondré bien, que saldré de nuevo a pasear, a reírme del mundo y que ella se encargará de todo.
Que no parará hasta conseguirlo y me conquistará cada día, para que cuando despierte sea yo quien la tenga que conquistar a ella.

No puedo verla, pero siento sus manos acariciando mi cuerpo, como me flexionan las extremidades y como cada día me viene a ver y a darme un masaje, mientras me dedica palabras de amor por las que merece la pena despertar de mi letargo.
Siento en sus palabras, como el amor penetra ciego en mi, sin saber tan siquiera su aspecto.

Un sentimiento crece en mi interior, tan fuerte y tan real, que mi cuerpo, al menos cuando está ella, hace lo imposible por responder.
Quiero que tan sólo por un segundo responda, aunque sea un instante, para que se de cuenta que me voy a despertar para ella.

Pasan los mese y ella sigue fiel, como cada día, me cuenta lo que sucede en el mundo real.
Me dice que no quiere que cuando despierte, pierda el tiempo en saber y preocuparme por las cosas, sino que le dedique yo a ella todo el cariño y la entrega que ella me está dedicando a mi, pero en todo este tiempo, aún tan siquiera ha mencionado su nombre.

Tenemos conversaciones, ella se responde a si misma a las preguntas que me hace, y yo desde mi sueño interno, la respondo también. A veces se ríe sola, porque imagina situaciones limites, donde me relata encuentros de cama juntos. "Dios!! No sabe cuanto lo deseo".

Me ha enamorado. Quiero despertar y lo necesito, quiero que sepa cada día del resto de su vida cuanto la voy a cuidar. Que seré yo quien se encargue de dar sentido, a cada uno de los sueños que hemos vivido juntos. Quiero quererla y quiero todo ya.

Cada mañana me dice el día en el que estamos, ya han pasado dos años y ella sigue tan contenta. Me trae un regalo, dice que son unas flores preciosas, que le recuerdan a mi , porque solo florecen una vez y una vez que mueren la planta muere con ellas.
Su olor es increíble y esta vez, mientras me hace los ejercicios de rutina, se acerca suavemente a mis labios y me da el beso más dulce que jamás nadie haya podido dar. Me susurra un "te quiero" casi inaudible y siento que algo húmedo cae sobre mis mejillas.

Creo que son lágrimas, me acaricia la mejilla y oigo sus llantos ahogados en el silencio, mientras no para de contarme, como siempre, las noticias del día.

El médico entra en la habitación, acompañado del comisario, un agente judicial y la piden que salga de la habitación. Ella les ruega que la dejen estar allí y al parecer, alguien debe asentir, porque siento que se siente a mi lado y me sujeta la mano con fuerza.

El agente judicial da la orden y el tan odiado, bip....bip...bip...bip, deja de sonar.

Por un momento se hace el silencio y sólo escucho el llanto ahogado de ella. El comisario y el agente judicial, le pide al médico que firme el certificado de mi muerte y se lo envié al juzgado numero cinco.

Empiezo a comprender que se han dado por vencido, han tirado la toalla.
Salen por la puerta de la habitación y ella se aferra a mi mano, dejándonos completamente a solas.

Mi corazón empieza a latir más despacio, sin fuerza y a trompicones, mi respiración se ralentiza hasta el extremo de no sentirla y ella se abalanza sobre mi llorando desconsolada.
Mi cuerpo no reacciona, y lloro por dentro desconsolado, mientras la dedico los últimos momentos de mi vida y entre sollozos, a mi amor ciego, le dedico mis pensamientos, que jamás le llegaran en palabras.

- " Te esperaré y buscaré allá donde sea, hasta volver a encontrarnos, pese a quien pese, no me iré de tu lado jamás y en el momento que más me necesites, sabrás que siempre he estado junto a ti. Te quiero eternamente y eternamente te esperare".

Poco a poco siento caer en un letargo profundo. Cada vez el silencio se hace más largo. No oigo casi sus llantos, a pesar de ya no reprimirlos.
Me estoy muriendo......; pero muero enamorado de un amor ciego, al que se que algún día, le daré todo lo que ella supo darme sin esperar nada a cambio.


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