Cosas importantes

Por Pura Coincidencia
Enviado el 09/03/2015, clasificado en Humor
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  "Todo es importante ". Esa fué la respuesta de mi mujer cuando le sugerí llevarnos solamente las cosas importantes para pasar un par de días en casa de sus padres, tras el nacimiento de nuestro primer hijo. Miré descorazonado el montón de bártulos que se apilaban junto a la puerta, y caí en la cuenta de que mi retoño padecía ya el síndrome de Diógenes, y ni tan siquiera era consciente de existir.

 Algunos de esos cachivaches, le acompañaban desde el útero materno. Y casi todos tenían ruedas. Me dispuse un tanto malhumorado a meterlos en nuestro nuevo coche...un monovolumen, evidentemente.

Como me encontraba reflexivo, además de hastiado, pensé en qué sucedería si decidíamos tener un segundo hijo. ¿ Había algo después del MONOvolumen ?, ¿ me lo cambiarían por un modelo DÚOvolumen si volvía a quedarse embarazada?...Me concentré todo lo que pude para colocar cambiador, sillita, bolsas con su nombre grabado, cuna de viaje, carrito...pero la tarea se tornaba casi tan inabordable como resultó mi primer  (y único) intento de leer " La Ilíada".

Pronto reparé en que , si bien cabría, el orden no era el correcto. Pararíamos un par de veces antes de llegar a destino, y necesitaríamos sacar...justo lo primero que tuve a bien meter. Las manos empezaban a temblarme, y no era por frío, precisamente...

 Incluso teníamos artículos repetidos, invadiendo el desván, mi esposa no consideró oportuno cambiarlos tras el baby-shower, por si les sentaba mal. ¿ Tampoco sabes lo que es?. Inocente de mí, pensé que se referían a la primera ducha del bebé...y me dejó perplejo que la gente se fuese a reunir en mi casa para asistir a tal evento.¿ Eso no lo hacían en el hospital?. Pero todo era fruto de mi empanada mental con los idiomas...aunque al final resultó algo todavía más absurdo : una avalancha de amigas con tartas hechas de pañales,  agasajando a mi hijo, que aún no había nacido, con mil y un  enseres, mientras a mí se me quedaba la misma cara de idiota que cuando me hicieron ponerme el traje de novio tres días antes de la boda para una sesión fotográfica en los jardines de un solicitadísimo palacete. Aún faltaban unas semanas para el parto...creo que el nombre del , digamos, acontecimiento, no le hizo honor.

Me sentí un mal padre por un instante. Seguro que si me encontraba sin todo eso en un determinado momento, lo echaría de menos. Porque hay que ser un progenitor deleznable para creer que puedo bañar a mi hijo en un balde cualquiera un par días, o cambiarle el pañal sobre unas toallas, sin que haya consecuencias por tal insensatez. Lesiones de columna, mínimo, el trauma está asegurado, sea como sea...

 - Las ruedas del serón,te las dejas.- No la habá oído acercarse por detrás. Claro, que todo tiene ruedas. Es como si quisiéramos recordarles a los niños lo importante que fué para la humanidad la invención de tal artilugio, colocándoselas desde el primer minuto de vida. Por momentos yo también desearía tenerlas, la verdad...y deslizarme hacia cualquier otro sitio.

 Supero la prueba con dignidad, aunque no estoy seguro de que no se le vaya a caer algo encima al primero que abra la puerta del maletero. De todas formas, seguramente, seré yo.

 Esta vez sí la veo pasar a mi lado, con el teléfono en una mano y nuestro escaso equipaje en la otra. Lo deja en el asiento delantero y se sube distraída a la parte de atrás, su dedo pulgar no deja de volar sobre la pantalla mientras se abrocha el cinturón. Nada. Yo aún espero una palmada y un "buen chico", pero no parece darle importancia al hecho de que haya conseguido meter un pequeño universo en nuestro coche, y que incluso haya visibilidad por la luna trasera.

 Me pongo el cinturón decepcionado, seguro que nunca se ha parado a pensar si todo aquello es realmente necesario para su bebé. Y me abstendré de hacérselo notar, no sería tan terrible desencadenar su ira, como el que me mire con esa cara de " no esperaba esto de tí..."

 La veo girar la cabeza hacia la derecha por el retrovisor, mientras se baja las gafas de sol. Algo va mal. ¿ Qué ocurre?. Su cuerpo se tensa de repente mientras me grita...¡¡¡¿¿¿PERO DÓNDE ESTA EL NIÑO???!!!

Oh, mierda....las cosas importantes....


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