Kiti Kat

Por M.J.
Enviado el 10/03/2015, clasificado en Drama
384 visitas

Marcar como favorito

Me encontraba sentada en el comedor de una casa, no era lujoso, era un comedor redondo para cuatro personas, un mantel color crema con un bordado café que cubría la circunferencia de madera ya un poco vieja.

Frente a mi podía ver el grifo, trastos limpios mezclados con los sucios, al costado izquierdo una refrigeradora blanca llena de fotos, recibos, notas de todo tipo y tamaño; a la par la estufa que hacia juego, sobre ella una tetera de vidrio con poca agua dentro. Frente a la estufa otro mueble blanco. Era una cocina un poco rústica.

La casa estaba en silencio, todos dormían, a lo lejos podía escuchar las agujas del reloj como marcaban cada segundo... Baje la mirada y vi frente a mí una lata de tuna vacía, un pedazo de apio sobre una servilleta mojada. 

Unos jalapeños, dentro de un deposito plástico adornaban el centro de la mesa, el tenedor tenía restos de lápiz labial rosa, toque mis labios y vi como el labial quedaba en mis dedos, aun así no recordaba que hubiera comido, sentía un leve picante en mi boca mezclado con el sabor de la tuna, pero mi cerebro no lograba recordar el momento en que me lo había comido. Me sentía ansiosa, extrañamente todavía tenía hambre. Cogí el apio y lo mordí, hizo un sonido extraño y el sabor que tenía no fue de mi agrado era una mezcla de dulce con amargo y la textura era un poco viscosa. Lamentablemente no me importo y lo volví a morder. Esta vez la mordida fue más grande y sentí como esos sabores se mezclaban con mi saliva.

Vi a mi derecha mientras terminaba de tragar, y tenía un libro abierto en el que leí la palabra "Prólogo", pensé que probablemente iba a empezar a leer un libro... nunca antes lo había hecho?

A lo lejos escuchaba voces, música, pasos, pero eso no sucedía dentro de la casa en la que me encontraba, así que supuse que eran los vecinos de arriba. De la música lo que lograba distinguir eran pequeñas notas y una voz de mujer que cantaba "You have to search and fight for what you've lost...for what you've loved.."  Era una melodía rara, en un idioma que yo no entendía muy bien, pero esa frase rebotaba en mi cerebro..

 

No comprendía lo que pasaba, miraba mis manos y estaban más limpias de lo normal, estaba abrigada. Utilizaba unas botas negras, un pantalón azul y llevaba un gorro de lana roja sobre mi cabeza. Pensé sentir paz, pero miraba todo a mí alrededor y no conocía nada. Vi esa lata de tuna, la tome e introduje mi dedo tratando de sacar las pequeñas sobras que quedaban, metí mi dedo a mi boca y no sentí sabor alguno, solo logre sentir que mi dedo se calentaba dentro de mi boca. Pensé que el hambre me estaba haciendo delirar así que me puse de pie y vi que a mi lado izquierdo había una alacena llena de comida, golosinas, frutas y semillas, habían muchas cosas y no lograba decidirme que comer, por lo que tome un pedazo de pan que había dentro de una caja el cual tenía un leve color rojo y al partirlo era completamente negro, vi la caja y decía que estaba hecho de arándanos, mordí un pedazo y nuevamente no sentí sabor alguno...

Me senté de nuevo y no dejaba de observar el lugar.

 

Tome un pequeño aparato de música color blanco con audífonos grises y los puse sobre mis orejas, lo encendí y lo primero que escuche fue " tengo helada la piel, la memoria será después..." me asuste así que solo deje el aparato donde estaba...

Poco a poco vi que alguien se me acercaba, era una sensación extraña la que invadió mi cuerpo, como que si todo lo que había a mi alrededor no existiera, una mano se acercaba a mí, solo tome el tenedor, estaba lista para atacar, me hice para atrás, pero tope con la pared, me sentía asustada, pero esa mano se acercaba más a mí, y logre escuchar:

- Está cada vez está más loca - rieron

 

Vi como esa cocina desaparecía, el comedor redondo no era más que un depósito de basura de lata oxidado, la cocina y la refrigeradora eran cajas, sobre mas cajas mojadas, y pedazos de cartón, no había grifo, era una gotera que caía desdé el balcón de un segundo piso, de un edificio viejo, no había alacena alguna, era la basura acumulada en una esquina, donde perros, ratas y animales desconocidos salían en busca de comida... en ningún momento comí tuna, mucho menos tenia mis labios pintados, era sangre por estar mordiendo un pedazo de plástico color verde, el cual creí era un apio, el tenedor, era solamente una varilla plástica, nunca tuve un aparato de música en mis manos, era una piedra con una sonrisa dibujada, el pan era más que una cascara de lo que una vez fue una verdura... nada era lo que realmente pensé que era, poca ropa cubría mi cuerpo, no tenía zapatos, solo restos de una falda y un pequeño suéter, que debido a lo corto que me quedaba supuse era de una niña pequeña... el sonido de vecinos era el sonido de otros indigentes en busca de comida...La mano no era más que un gato en busca de calor, que se sentó en mi vientre... Mis ojos se llenaron de lágrimas al ver en la realidad en la que me encontraba, y las miradas de todos estaban sobre mí, y nadie dejaba de repetir "está loca" "ya se volvió loca" "pobre mujer, quedo tan loca" "desde que dejo la droga no es la misma" "tal vez ya se muera" .....

 

Seque mis lágrimas, limpie mi labios sangrientos, y no supe que más hacer... busque un poco de monedas que había ganado por dar lastima, o por haber hecho algo, lamentablemente no tengo recuerdos grabados en mi cerebro; me puse de pie y fui en busca de "el perro", probablemente podría conseguir un poco más de keta, esos pequeños cristales me permitirían visualizar otra realidad... aunque eso significara darle mi cuerpo nuevamente...

 

Y así fué, después de un poco de monedas, sexo de todo tipo, suplicarle y llorarle me tomo el brazo y esta vez me inyecto, no se cuánto fue exactamente solo vi como la aguja se juntó con mi vena y ese líquido transparente empezó a mezclarse con mi sangre.

Empecé a sentir esa sensación de calor en mi cuerpo y poco a poco fui cayendo en un estado de éxtasis indescriptible quede en el suelo con la mirada perdida, cerré mis ojos y los volví a abrir, sentía un calor agradable, me senté y la playa más hermosa estaba frente a mis ojos, vi las palmeras, unas aves y sentí como la brisa del mar acariciaba mi cuerpo y como un arcoíris empezó a crearse y a transformarse en unas hermosas escaleras, solo me puse de pie y empecé a subirlas....

"Me dejo caer desde aquí?"

 "Sí, no temas, caerás en el mar"

"Pero no lo logro ver"

"Ahí está, solo déjate caer"

 

Estire mis brazos, y me deje caer...

 


Compartir el relato

Denunciar relato

Comentarios

COMENTAR

(No se hará publico)
Seguridad:
Indica el resultado correcto

Por favor, se respetuoso con tus comentarios, no insultes ni agravies.

Buscador

Ellas buscan... FarmaToday
TvReceas - Videos de recetas de cocina Haz tu donativo a cortorelatos.com