Verdadero

Por Pura Coincidencia
Enviado el 12/03/2015, clasificado en Varios / otros
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   Se acostó , como cada noche, sola. Y así se levantaría,y así transcurriría el día, no se preveía ninguna modificación de esa rutina, esa monotonía sentimental que arrastraba desde hacía años. No lograba recordar quién había sido el último hombre que se había interesado por ella, salvo aquel muchacho atractivo y agradable que la abordó en la cafetería que frecuentaba. Pero resultó ser un comercial de seguros.

   Como le sucedía las innumerables ocasiones en que se había puesto a dieta, veía comida por todas partes. Solo que ahora su régimen no era alimenticio, y en lugar de viandas, se le atravesaban parejas felices por donde quisiera que fuera. Hasta su insoportable prima, la cincuentona borde que añadía hombres al carrito de la compra en las páginas de contactos como si de zapatos se tratase, se encontraba feliz con su nueva relación...y no perdía ninguna ocasión de restregárselo.

  La falta de sueño resta vida, y hace salir arrugas, así que intentó poner la mente en blanco, ya había consumido mucho de lo primero, y tenía suficientes de los segundo como para acumular más. Su último pensamiento fué maldecir a las películas románticas, los cuentos infantiles, y a toda la sociedad en general, (y a la emparejada, en particular ), por tener la desfachatez de venderle la historia con final feliz desde que tenía uso de razón. ¿ A quién le servía una mitad de persona, si ya nacíamos completos ?. La consoló el tiempo suficiente.

 Era más temprano que de costumbre cuando despertó agitada, con la sensación de que  la observaban. Se puso en pie de un salto, el corazón latía tan fuerte que parecía a punto de romperle el esternón, no atinaba a encender la luz, y solo encontró una de sus zapatillas. El miedo la paralizó un instante. ¿ Miedo?. Pues tal vez al principio...pero desde luego no se podía negar que era fantástico volver a sentirse tan viva, notando cada latido en todos los centímetros de su piel.

 Pero debía huir, claro, algo se había agazapado en su cuarto, la acechaba, ni sabía qué forma o aspecto tenía, ¿sería el Demonio?. Perdía el tiempo, era agnóstica y madrugaba demasiado como para estar de humor a las horas brujas. Que volviese en otro momento. Pero esas condenadas ganas de ir hacia la zona más oscura de la habitación...¿ un fantasma  ? ¿ su abuela qizás ?. No habría vuelto a explicarle la importancia de casarse antes de los 40...porque llegaría tarde, más que nada. " No, no,no, mi abuela me aborrecía como yo a ella...y esto da pavor....pero yo quiero conocerlo..."

 Era evidente que durante el sueño, había habido algún tipo de cortocircuito neuronal, o un ictus, o a saber...porque ahora le parecía notar un maravilloso olor , atrayente como ninguno, que la envolvía y la llenaba de algo que parecía cercano a la No-infelicidad...Otro cable derretido, seguramente, porque intercalados en esos episodios de plenitud, la invadían el rechazo, el temor, la necesidad de escapar a toda costa...

 - ¿¿¿ Qué eres, qué es lo que quieres ???.- Y sin embargo en la pregunta pareció encontrar la respuesta, como si pronunciarla en voz alta fuese suficiente. Rió y se sintió ligera, amable, y bonita. ¿ Bonita ?.

- Pero si te has pasado media vida llamándome, mujer...soy EL AMOR VERDADERO.


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