CENA Y FIESTA

Por Parejita Perfecta
Enviado el 01/05/2015, clasificado en Adultos / eróticos
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Habíamos organizado la cena nosotros, donde sólo estábamos sus padres ella y yo, nosotros nos habíamos encargado del postre y después de la cena nos iríamos de fiesta. Sus padres muy majos organizaron una cena muy elegante y exquisita, cuando llego el turno del postre, ella y yo fuimos a la cocina a terminar de prepararlo y avisamos a sus padres de que nos llevaría un tiempo prepararlo pero que no se preocupasen porque no seria excesivo.

Cuando llegamos a la cocina tardamos un minuto en preparar todo pero al sacar los bollitos del horno mi chica se agachó poniendo el culo en pompa y con el vestido que llevaba se le vio todo, además no llevaba bragas, y eso me puso a cien.

La cogí, la subí a la encimera de la cocina besándola y poco a poco fui bajando besando todo su escote, tripa y paré en su mojadita vagina, le abrí las piernas las puse encima de la encimera y me dispuse a lamer su cosita, de arriba a abajo y abriéndolo bien para encontrar su clítoris con mi lengua mientras ella se retorcía de placer, yo lamia con más fuerza, quería que se corriese, que ese fuese mi postre, metí dos dedos penetrándola mientras seguía con mi trabajo de lengua, sus padres se cansaron de esperar y preguntaron a voces que cuanto nos faltaba, con la voz agitada ella grito: "Ya casi mamá", y fue entonces cuando metí mas adentro mis dedos y absorbí su clítoris seguido de su orgasmo silencioso y varios espasmos que indicaban que ella había acabado. Me lave la boca y nos fuimos a cenar de vuelta con sus padres y cuando llegamos y nos sentamos me dice al oído, no puedo esperar para quedarnos solos otra vez, quiero darle un besito a Mickey.

Durante el postre todo sucedió según lo esperado, tal era nuestra calentura que por debajo de las faldas de la mesa ella me estaba metiendo mano.

Cuando salimos de su casa, y después de despedirnos de sus padres, fuimos dirección la plaza del pueblo dónde tono el mundo se pone a tono para la seguida fiesta de la comunidad en la que nos encontrábamos. En el camino, vimos un descampado y no aguantamos más, me arrastró tirando de mi cinturón hacia detrás de unos arbustos, me bajó los pantalones lo más rápido que pudo y con su cara de viciosilla y con ese vestidito que se le veían todas sus tetas, me dijo

Ya es hora de que te devuelva el favorcillo.

Y acto seguido se la metió en la boca, tragaba y tragaba sin descanso mientras yo alucinaba con la putita en la que mi chica se había convertido, en medio de el descampado sólo cubiertos por unos arbustos mi chica se quitó el vestido y dejó ver sus fantásticas tetas, talla 90C, sin quitar la vista de mi pene se lo puso entre ellas y empezó a moverlas arriba y abajo con seguridad mientras chupaba la punta de mi pene que sobresalía.

No tardé mucho tiempo en avisar de que me corría, justo cuando ella paró y me dijo que lo quería en su mojadita y cerradita vainita. Se puso a cuatro patas en el césped y se la metí hasta el fondo de una, acción que a ella le hizo gritar de dolor y de placer a la vez, se la metía duro pero despacio y a ella le encantaba, estaba totalmente entregada, no paraba de gritar..

-Más! Siii! Dame más..

Movía sus caderas símbolo de que no tardaría mucho en correrse, al ver eso le pegué un azote en el culo que la hizo gritar seguido de su ansiado orgasmo y junto al mío que derrame toda mi leche dentro suya, lo que hizo que su orgasmo fuese aún mayor y que se quedara tumbada en la hierba un buen rato, mirando al cielo y soltándome dos palabras.

-Te quiero.


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