Ayudando a mi suegra

Por lz-marco
Enviado el 30/06/2015, clasificado en Adultos / eróticos
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Estaba solo en casa, aburrido, viendo la tele, cuando sonó el telefono,era Elvira mi suegra.
-Dime Elvira-,¿que ocurre?
-Nada Juan,te llamaba para que te acercases a mi casa, va a venir el de los muebles, y me gustaría que me ayudases a cambiar los sofas y la mesilla a otra habitación para dejar hueco a los muebles nuevos.
-Esta bien Elvira, de aqui a media hora estoy allí.
Mi mujer estaba trabajando, la llamé para decirla que estaba en casa de su madre, ya que me necesitaba, para mover unos muebles, y me despedí de ella, subí al coche, y me puse en marcha,
Elvira vivía a 20 km aprox. de mi casa,.
Subí al piso de mi suegra y vi la puerta semi-abierta, me sorprendió y entré con sigilo,
Oí unos gemidos, y al llegar al salon, ví a Elvira comiéndole la polla con ansias al de los muebles, desnuda y con el culo en pompa.
Yo no sabia que hacer si marcharme, o que, a lo que Elvira con la mano, me señalaba que me acercase, sin dejar de chuparsela al hombre ese,.
-Sácatela Juan- ,me dijo, yo ya estaba a cien, y me la saqué,
-clávamela donde quieras-, y yo sin dudarlo,se la metí por el culo, a lo que ella dio un largo grito, pero con la polla de el hombre metida en su boca.
Cuanto más empujaba, más gritaba, se convulsionaba y se retorcia,yo estaba al limite, y la empecé a sacudir en sus nalgas, y ella chillaba, y gritaba, y el hombre la agarraba de la cabeza empujando, para que se tragase toda su polla,
Sudabamos los tres, con ese ritmo frenetico, de pronto el hombre se corrió en su boca, y yo ya no podía más,la agarré del pelo, se la saqué del culo y me corrí en su cara, mientras ella con los ojos en blanco buscaba mi polla para chupármela. El hombre la penetró por el culo y ella seguñía gritando, mientras yo se la metía por la boca.
Así estuvimos un largo rato hasta que volvimos a corrernos los dos, él en su culo y yo en su viciosa boca.
  Se quedó tirada en el sofá, yo encendí un cigarro. Cuando abrio los ojos Elvira, la pregunté:
 -¿Que hacemos con los muebles?-
A lo que Elvira contestó:
¿por que no quedamos mañana, este hombre, tu y yo, y cambiamos los muebles?
  A lo que los tres nos echamos a reír.
 


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