LOS ANALES DE MULEY(2ª PARTE)(1)

Por YUSUF AL-AZIZ
Enviado el 31/07/2015, clasificado en Varios / otros
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           XXlV

   Atrás quedó mi infancia

con sus recuerdos latentes,

manando de sus fuentes

pura y espesa sabia,

de dolor preña mi rabia

haciéndose fulgentes.

   Aquel viejo pueblo

con sus calles empedradas,

sinuosas, embarradas,

con su cúspide al cielo

y con sus vidas ancladas,

lo recuerdo con recelo.

Su legendario castillo

de murallas derruidas,

de puertas carcomidas

y plenas de historia,

han quedado en mi memoria

así pasen cien vidas.

   Porque fue vigía del mar

y del valle protector,

caballero defensor

de vasallos y de reyes,

fiel cumplidor de leyes

y paciente luchador.

   Murieron mis correrías,

llegó mi pubertad;

recuerdo aquella edad

como un febril chiquillo

que busca una tempestad

para romper su anillo.

   Con desidia contemplo

las cenizas del pasado

en su fuego apagado;

con lágrimas ahogaré

mi dolor ensangrentado,

su llama no olvidaré.

   Nunca de mí apartaré

aquellas cansinas gentes

con mejillas refulgentes

que huían al retortero

por aquel largo sendero

de aquellos insurgentes.

   Vi de cerca la muerte

y contemplé su crudeza,

amarga fue mi destreza

para blandir mi espada,

hacer fugaz escapada

buscando su gran vileza.

   Y jamás evocaré

los recuerdos dormidos,

dentro de mí dormirán,

quedarán adormecidos;

guardaré sus latidos

y algún día volverán.

   El rehumbre del recuerdo

duerme en mi interior,

adormece sin temor

a la fuerza del viento

que aviva mi sentimiento

y exalta mi dolor.

             XXV

   Continuaba la guerra,

el debacle se anunciaba,

el final se avecinaba

con una derrota amarga

que el pueblo no esperaba,

pues fue mísera y larga.

   << Monta en la acémila>>

-mi madre un día me dijo-

<< Ve al viejo cortijo,

entra en zona nacional,

lleva viandas contigo

para todo el personal>>

   <<Allí te espera tu padre.

Ve de noche, con sigilo,

aunque me tengas en vilo,

llévale las dichas viandas;

sus vidas penden de un hilo,

pues esas son sus demandas. >>

   <<Ya eres todo un hombre,

en ti debemos confiar,

en esta efímera vida,

pronto has de empezar

y será menos sufrida>>

   <<Hoy será tu partida

hacia lo desconocido,

nunca te sientas hundido;

si arrecia el viento,

usa tu buen talento

y jamás irás perdido. >>

   <<Apresúrate. Te esperan.

Huye de la claridad,

de su luminosidad;

harte de la sombra amigo,

abraza la oscuridad

rehúye del enemigo>>

   <<Puede ser cualquier bando,

no te fíes de los soldados,

sean rojos o azulados,

te quitarán la comida;

están bien apertrechados

vigilando tu partida>>

   <<Camina siempre de noche.

La luna será tu guía,

mi vida entera daría

por ser yo el mensajero;

tú eres buen arriero,

por ello llegó tu día>>

   <<Apretuja a tu padre,

dile que aquí estoy,

que disimulando voy

y a la gente engaño

porque cauta siempre soy

procurando no hacer daño>>

   <<Saluda a los “señoricos”,

dilles que viva está la huerta,

aún no está muerta

a pesar de esta guerra,

de muerte está cubierta,

más fruto dará la tierra>>

   <<Dile a los “señoricos”

que a la huerta le hago frente

y confundo a la gente

para conservar la vida,

siempre estoy sonriente,

activa y ofrecida>>

   <<Por mi integridad no temo.

He sabido dar confianza,

por ello tengo esperanza

de que me respetarán;

a su lado me tendrán,

pero con mucha templanza>>

   <<Espero con ansiedad

el final de la contienda,

pero que nadie entienda

que asumiré la derrota,

y menos que se pretenda

matar lo que en mi flota>>

   <<Paciente esperaré

el añorado regreso,

como un liberado preso

lloraré de alegría,

pues vivir por mi peso

parece una utopía>>


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