Extraño sueño erótico

Por NinfaRelatos69
Enviado el 08/08/2015, clasificado en Adultos / eróticos
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 Nunca había tenido un sueño tan extraño. Llevaba mucho tiempo sin dormir y estaba estudiando muchos insectos. Recuerdo que me llamó la atención leer sobre una araña que con su picadura causaba una enorme erección en un hombre durante horas y horas... Y así comenzó mi sueño...

Yo era una exploradora que iba vestida con el típico traje verde y el gorrito de explorador, la camisa verde de manga corta y unos shorts verdes. Llevaba una lupa y una libretita en la que apuntaba todos mis descubrimientos y a mi lado iba mi compañero, un tío al que no conocía pero sentía como si nos lleváramos muy bien y, dentro del sueño, nos conocíamos muy bien. El chico era todo lo que siempre deseé, un moreno con músculos y un cuerpo de escándalo, vamos, un buenorro en toda regla. Llevábamos bastante tiempo explorando ese bosque cuando de pronto, la araña de la que acababa de leer le picó en una pierna. Todo parecía demasiado surrealista pero en ese momento me parecía muy real. A mi "amigo" le empezó a crecer una erección en la entrepierna, tanto que rompió el pantalón que llevaba y yo le conté todo lo qie sabía sobre esa araña. Con mi sermón sobre el arácnido de fondo nos quitamos la ropa y me pidió que le quitara el veneno de la polla. Sabíamos que no tenía veneno pero empecé a masturbarlo con mis largos y finos dedos y metí su gran polla hasta el fondo de mí garganta. ¡Joder, parecía real! Me levantó por el pelo y me subió al árbol, contra el que me penetró intensamente hasta llegamos al clímax... Mis pechos subían y bajaban, mi espalda hacía lo mismo contra el árbol y su erección no cesaba. La espalda me dolía contra la corteza del árbol pero no era nada comparado con el polvo que me estaba dando. Después contra el suelo y pasadas unas horas se vino cuando (literalmente) me dio por culo. Tenía la vagina y el ano destrozado.

Cuando me desperté aún estaba dolorida y parecía que mis manos y mi entrepierna aún no se habían despertado porque se lo estaban montando ahí solitas. Miré al reloj y había dormido exactamente 11h y media, siempre soñando lo mismo así que había estado casi 12 horas follando con un buenorro intentando bajarle la erección y puede que también estuviera tanto tiempo masturbándome. 


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