Tomando las riendas. Versión chica

Por Aytinna
Enviado el 08/12/2015, clasificado en Adultos / eróticos
4992 visitas

Marcar como favorito
Relato patrocinado por:
MiPlacer.es - tienda erótica orientada a la sexualidad femenina
Envíos rápidos y discreto a España Peninsular. Asesoramiento, buenos precios. Compra con seguridad y confianza.

Buenas,  este es mi primer relato erótico, espero que os guste.  Este relato es por todas las chicas que se sientan ignoradas por sus novios.

Desde hace meses,  mi chico y yo tenemos poca actividad sexual.

Cansada de la situación decidí ponerle remedio.  Una mañana me desperté antes que el, y al ver que estaba boca arriba pensé en un buen plan,  como tiene buen dormir me puse a buscar algo con lo que atarlo, cogí los cinturones de los albornoces y las batas, con ello le ate las manos y las piernas.

Mientras aún dormía le bajé los calzoncillos y empecé a hacerle una mamada, poco a poco va reaccionando aunque aún no se despierta.

Cuando ya estaba bien dura, cogí el aceite de chocolate y se lo unte por toda su dura polla, y seguí comiéndomelo y chupándolo con ahínco.

Cuando se despertó  se dio cuenta de que estaba atado y forcejeó un poco,  pero al notar como se la mamaba paró y se dejo hacer.  Empezó a mover las caderas queriendo mas,  yo aproveché para pasar mis manos por debajo y agarrarle el culo para apretárselo mientras seguía chupándosela cada vez más cachonda.

Cuando se corrió me pidió que lo soltase, alegando que era su turno, pero yo aún no había terminado con él, y no necesitaba estar desatado para chupármelo a mí.

Me incliné sobre su cuerpo para que pudiera llegar y me volví a centrar en su dura erección mientras el me lo lamía y succionaba, a mi cada vez me costaba mas centrarme para poder ocuparme de el.  Saco un momento la lengua de mi interior para decirme que no me preocupara,  que ahora me tocaba a mi correrme.  Disfrutando cada vez mas,  con cada lamida, cada succión cada mordisco,  no tarde mucho en terminar en su boca.

Todavía temblando me tumbe a su lado y empecé a masajeársela para que no perdiera la erección, cuando me recuperé me puse encima de él y empecé a introducírmela suavemente, y poco a poco voy cogiendo velocidad. Veo como le va cambiando la cara conforme voy moviéndome y contrayendo los músculos vaginales, hasta que ambos nos corremos. A ambos nos cuesta respirar y me tumbo a su lado a descansar, pero me quedo dormida.

Cuando despierto, noto que soy yo la que esta atada y el esta tocándome las tetas, me sonríe y me dice.  Me toca.


Compartir el relato

Denunciar relato

Comentarios

COMENTAR

(No se hará publico)
Seguridad:
Indica el resultado correcto

Por favor, se respetuoso con tus comentarios, no insultes ni agravies.

Buscador

Ellas buscan... MiPlacer.es
TvReceas - Videos de recetas de cocina Haz tu donativo a cortorelatos.com