El trato (Con mi enemigo) 1/3

Por Chica literaria
Enviado el 10/09/2015, clasificado en Adultos / eróticos
9466 visitas

Marcar como favorito
Relato patrocinado por:
MiPlacer.es - tienda erótica orientada a la sexualidad femenina
Envíos rápidos y discreto a España Peninsular. Asesoramiento, buenos precios. Compra con seguridad y confianza.

Y aquí estaba, a punto de entregarme a ese maldito, no puedo creer que las cosas terminen así, estaba completamente segura de que ganaría ¿Qué fue lo que salió mal?; bueno en estos momentos me importa un comino, ya no hay nada que pueda hacer, salvo cumplir con el trato.

Estaciono mi auto en el primer sitio que encuentro disponible, con un suspiro de resignación me animo a bajar, tomo mi bolso y me dirijo a la recepción. Espero sentada en uno de los sillones de cuero que adornan el lugar, es un sitio bastante bonito debo admitir, tiene clase. La verdad lo único que esperaba de su parte era un cuartucho de motel barato.

Alguien se para frente a mí distrayéndome de mis cavilaciones, al levantar la vista una mueca de desagrado se instala en mi rostro, es él. Me sonríe, con esa estúpida sonrisa ladina con la que suele seducir a las mujeres pero yo sé la clase de hombre que es.

-Tan puntual como siempre, mi querida Giselle- me ofrece la mano, ignoro su gesto y me levanto de mi cómodo asiento.

-Y tú como siempre llegas tarde- mi respuesta mordaz solo consigue que su sonrisa se ensanche, noto que me está barriendo con la mirada, desliza sus ojos de forma lasciva por cada centímetro de mi cuerpo, como si ya me hubiera desnudado. Trago saliva con repulsión, es despreciable.

-¿Piensas quedarte mirándome todo el día?- pregunto cortante, conecta su mirada con la mía y me tiende de nuevo la mano, no mueve un solo músculo hasta que termino por aceptar su gesto. Complacido entrelaza nuestros dedos y me guía hasta donde están los ascensores.

-Me encanta saber que estás tan ansiosa como yo- aprieta el botón de subida. Bufo.

-Ya quisieras, simplemente deseo que esto termine cuanto antes- entramos a la reducida cabina del ascensor y con sorpresa veo que escoge el piso del penthouse después de introducir la tarjeta del cuarto en el lugar correspondiente. Me mira de nuevo con esos penetrantes ojos verdes,  desvío la mirada e inspecciono su traje, tan desaliñado como acostumbra, ese estilo que lo hace ver casual y sensual al mismo tiempo. ¿Pero qué estupideces estoy pensando? Evan Corney no es de ninguna manera sensual. Suelto su mano molesta y me cruzo de brazos. Él aprovecha que tiene las manos libre para rodearme con ambos brazos, me remuevo pero solo consigo que me estreche aún más contra sí.

-Si fuera tú dejaría de moverme, tanto roce me está poniendo cachondo antes de tiempo- me susurra al oído con voz seductora, dejo de moverme en el acto. El maldito elevador tarda demasiado, se detiene a la mitad del camino y las puertas se abren, Evan no me suelta ni cuando entra una pareja, nos ven con una sonrisa antes de seguir hablando tranquilamente.

-Suéltame- murmuro molesta, siento como niega con la cabeza, con una mano retira el cabello de mi cuello para acomodar su barbilla en mi hombro, su respiración me da escalofríos.

-Será mejor que te acostumbres, Belleza, porque no pienso dejar de tocarte mientras estés a mi alcance- su comentario me recuerda mi desgracia y lo que me espera cuando lleguemos a la habitación

Como quisiera darme de topes en este momento por estúpida, esto me enseñará a jamás jugar con el diablo. La pareja baja dos pisos antes que nosotros, apenas volvemos a movernos, Evan comienza a sobarme sobre la ropa, se me eriza la piel sin querer cuando frota su miembro contra mi trasero, ya está erecto; son en vano mis esfuerzos por alejarlo.

-Compórtate- las puertas por fin se abren y aprovecho para huir de su agarre.

-Lo lamento, pero esta noche pienso ser malo, muy malo- recalca quitándose el saco para luego acercarse a mí.

 

Continuará


Compartir el relato

Denunciar relato

Comentarios

COMENTAR

(No se hará publico)
Seguridad:
Indica el resultado correcto

Por favor, se respetuoso con tus comentarios, no insultes ni agravies.

Buscador

Ellas buscan... MiPlacer.es
TvReceas - Videos de recetas de cocina Haz tu donativo a cortorelatos.com