el regalo de Maria 7 parte reeditado

Por Jose Maria Duque
Enviado el 18/10/2015, clasificado en Adultos / eróticos
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María no pudo evitar caer al plato de ducha de rodillas, José aprovecho para poner su pie en la espalda de la chica y obligarla a doblar su espalda hasta que la cabeza toco el plato de ducha, quedando la escena como si fuera un cazador con su presa a sus pies.

 

-Y ahora te daré tu regalo zorra. (Dijo el)

 

-Sigo pensando que no estas a la altura. (Dijo la chica con un tono desafiante)

 

El hombre sin quitarla el pie de la espalda descolgó la ducha del soporte, cerró el grifo del agua y desenrosco el cabezal de la manguera, metió la manguera en el culo de la chica y abrió durante 30 segundos el grifo, ella sintió una sensación muy placentera y rara a la vez, notaba como su intestino se llenaban, el saco despacio la manguera sin dejar de pisar su espalda, María no pudo retener tanta cantidad de líquido dentro de ella y el agua junto con el contenido del intestino salió disparada por su ano.

 

José abrió el grifo, puso el dedo en la salida del agua de la manguera para dar más presión a está, intentando hacer que el sumidero de la ducha se tragase la mierda que había soltado María, después volvió a meter la manguera en el ano de María.

 

-Cuando no aguantes más me lo dices. (Dijo el)

 

A María le gustaba lo que estaba haciendo el hombre aun con su pie en la espalda, la chica espero hasta que tuvo la sensación de que iba a reventar, entonces dijo:

 

- basta, ya basta voy a reventar.

 

El hombre se apresuró a cerrar el grifo y sacar la manguera, María no pudo evitar pegar un gemido de places según salía el agua de su interior. El hombre dejo de pisarla, coloco el cabezal en la manguera, levanto a la chica y empezó de nuevo a enjabonarla muy suavemente, después cogió un bote de champo y sin que la chica se lo pidiese la lavo la cabeza, dándola un masaje en su cuero cabelludo con las yemas de sus dedos, María alucinaba con la sensibilidad de José, no pudo resistir la tentación de abrazarse a él y besarle.

 

José y María salieron de la ducha, ella cogiendo una toalla y seco a el hombre con mucha suavidad, cuando termino de secarle le dio la toalla a él pidiéndole que la secara, él lo hizo con la misma suavidad con que seca a un bebe.

 

-¿Que quieres desayunar mi amor? (le preguntó ella).

 

-Con un café si lo tienes hecho me conformo. (contestó el)

 

La chica agarro la mano de él y lo llevo a la cocina, le sentó en una silla, mientras ella aun desnuda preparo la cafetera, y puso en la mesa unas magdalenas en un plato, colocándose detrás de él acariciando su pecho, Jose apoyo su cabeza cerrando los ojos entre los senos de María, dejando que esta acariciara su cuerpo desnudo, no tardo María en sentarse encima de él y besarle hasta que la cafetera interrumpió aquel beso.

 

-Ya está el café, ¿Cómo lo quieres? ¿solo? ¿con leche? ( pregunto la chica aun encima de el)

 

-Solo, cielo. (respondió muy cariñosamente)

 

Mientras que la chica servía el café los ojos felinos de hombre no dejaban de devorar el cuerpo desnudo de ella. En sus tetas quedaban aun las marcas de sus dedos, visiblemente acentuadas debido a la blancura de su piel, era un cuerpo sensible, delgado y no más de 1,60 de alto, sus pechos eran firmes con una talla de 85, su coños bien rasurado, sus caderas y culo tenían una elegancia y belleza casi perfecta al andar.

 

-Tomate el café y come algo. (dijo María interrumpiendo el examen visual a la que estaba siendo sometida)

 

-Eres preciosa, no dejaría de mirarte. ( dijo el)

 

-Ya, esa historia ya me la han contado antes, tu darás el video a Luisa yo la hare sufrir un poco y seguro que mañana no te acuerdas de mí. Pero por lo menos se ha disfrutado, realmente es lo único que queréis.

 

-En este caso no mi vida, realmente estoy enamorado de ti. (dijo el)

 

-No seas tonto, no sientes amor, mañana veras todo más claro. (dijo ella dándole un beso en los labios y saliendo de la cocina)

 

La chica volvió enseguida con un ordenador portátil y un pen drive, mientras que se tomaba el café paso del teléfono al pen drive la grabación de su presunta violación. Retiro el pen drive y se lo entregó a José.

 

-Ya tienes tu video preparado, no te quejaras, amante, secretaria y actriz porno de casualidad. (dijo ella con una pequeña sonrisa en los labios)

 

-Gracias mi vida (respondió el dándole un beso en la mejilla)

 

Automáticamente después del beso maría le dio un tortazo al hombre.

 

-Nunca me vuelvas a besar en la mejilla, si me besas que sea de verdad, y ahora si quieres te vistes y te vas, o te vistes y nos vamos, tú decides, piénsalo pero rápido.

 

-Nos vamos juntos. (respondió el muy serio)

-Pues ayúdame a elegir que ropa me pongo hoy, tenía pensado ponerme la misma que ayer y ahora no sé qué ponerme.

 

Una vez en la habitación María abrió un cajón de la mesilla de noche y puso encima de la cama varias prendas de ropa interior.

 

-Elige tú que quieres que me ponga.

 

-Creo que este tanga de encaje y tul con este sujetador de tul, son ideales para hoy. (respondió el)

 

La chica no dudo y se puso la ropa interior que él había elegido, cuando José termino de vestirse, María seguía en ropa interior, el hombre no pudo evitar piropearla.

 

-Si la belleza es pecado, no tienes perdón de Dios.

 

-Y yo te nombro mi ángel de la guarda para que me ayudes a sacar ese demonio que llevo dentro. (terminó diciendo la mujer dándole un beso en los labios).

 

-Termina de vestirte y vámonos a disfrutar del día. (dijo José)

 

-Ya estoy vestida, ¿dónde vamos? ¿hoy no tendrás pensado abrir el bar? (Dijo María cogiendo el abrigo y poniéndoselo en su cuerpo medio desnudo).

 

-Hoy mandas tú, yo conduzco y tu decides que dirección tomamos. (dijo el mientras salían de la vivienda)

 

No pudo evitar la chica una vez dentro del ascensor mirarse al espejo, abriendo su abrigo pregunto:

 

-¿Estás seguro que es la vestimenta adecuada para este día?

 

-No sé si será lo más adecuado, solo sé que te queda realmente bien. (contestó el )

  La pareja pasó toda la mañana recorriendo el centro de la ciudad, María se agarraba al hombre y cada vez que tenía la oportunidad se ponía delante de él, le abrazaba del cuello y le besaba, en un par de ocasiones se desabrocho el abrigo cuando le besaba, obligándole a taparla para que la gente no viera que iba medio desnuda, realmente se sentía bien con la chica, en algunos momentos, María se comportaba con una inocencia de adolescente jugando con él y calentándole sexualmente.

 

  sobre las 14:30 entraron en un restaurante, se sentaron en una mesa situada en un rincón, María no tardó mucho en decidir lo que quería  de la carta.


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