ANA Y DANIEL (VERSIÓN II)

Por LIZ
Enviado el 12/10/2015, clasificado en Adultos / eróticos
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Ana camina lentamente de un lado al otro de la entrada del centro comercial, abre su bolso  saca una pequeña cajita de acero la abre y saca un cigarrillo , lo enciende,aspira hondo y se comienza a consumir.

Un auto blanco de detiene frente a ella, y Daniel asoma su cabeza haciéndole una señal para que entre al automóvil, se abren los seguros y ella entra lentamente.

-Hola!- Dice mientras se coloca el cinturón de seguridad.

-Hola –Responde Daniel con una voz grave.

Salen del estacionamiento ,él se ve nervioso ella lo disimula mientras fuma, no tiene idea de adonde ir se incorpora al tráfico hablan de trivialidades, Ana intenta cruzar la pierna pero el asiento del copiloto es muy estrecho y no lo logra. Daniel la ve pelear con el estrecho lugar y sus ojos llegan a su escote sus senos se enmarcan exquisitos en esa blusa negra entallada que trae  puesta, regresa su atención al camino, ella no quiere verle a los ojos por que la paraliza, opta por hablar y ver al frente mientras pone la palma de su mano en la pierna de Daniel  su cuerpo se estremece notoriamente y  solo quiere verle esos ojos verdes que lo hechizaron irremediablemente hace unas semanas.

-Adónde vamos?-Pregunta él

-No lo sé, solo hay estas opciones tomar café, ir por una cerveza, comer, besarnos o que pagues tu deuda.-Dice ella divertida

-Vale vamos a ver-Se orilla en la acera.

Se quita el cinturón de seguridad y ella lo imita, se acerca y el corazón de Ana se acelera sus labios se funden en un beso, lento muy tierno pero los cuerpos se comienzan a buscar, la lengua de Daniel toca delicadamente la de Ana y el beso crece con rapidez, los recorre un deseo profundo, el auto desaparece, la calle, el ruido todo está desapareciendo lentamente. No hay más que sus cuerpos llenos de electricidad.

Calmaron su ansiedad  encendió el auto y se pusieron en marcha, hablando de sus cicatrices, del tiempo, de sus edades, del destino y de Dios pasaron una cervecería, un restaurante y una churrería la cual tomaron por cafetería, para cumplir con el listado de ella.

El auto y la conversación no paraban hasta que ella dio el paso.

-Ya pasamos la comisa, la cerveza, el café y el beso necesito que saldes tu deuda-Dijo con una voz traviesa.

-Paramos ya entonces, donde sea como sea Ana?-Dijo el con su voz grave y sensual.

A unos cuantos metros se desvió a la derecha y entraron a un camino empedrado en el fondo un hotel con pinta colonial, dejan el auto en el estacionamiento y un empleado los lleva registrarse, entran a una habitación sublime con ventanales enormes y una cama colosal Ana se tira en la cama como una niña pequeña y Daniel en busca de un poco de agua.

-Hermoso el lugar-Dice ella

-Hermosa tú y esos ojos del diablo que traes puestos.

El cuerpo de Daniel se pega al de Ana comienzan los juegos nuevamente, él le hunde su lengua en la boca y ella se sujeta de su espalda sus manos buscan su abdomen y el aprieta con fuerza su trasero.

Ella lo desnuda con tal avidez que Daniel se sorprendió, pues el aun no puede con la cremallera y la blusa, está un poco oxidado en cuestiones de piel, ofrece su ayuda para desnudarse frente a él, pero se niega a terminar derrotado, toma las piernas de ella y con eficiencia le quita las zapatillas besando cada centímetro de sus pies, la despoja de los pantalones negros y sus muslos desnudos se abren frente a él, la tanga color uva es delineada en su totalidad por sus dedos, húmeda e impaciente Ana lo ínsita a regresar a sus brazos.

Le besa y ahora es el,  quien esta recostado y la hermosa mujer comienza a besarlo desde la frente hasta la garganta, sus manos lo acarician por completo cierra los ojos para grabarse la piel de Daniel en la memoria de su tacto, no hay rincón que no toque y que sus labios no persigan, su lengua recorre cada lunar, cada marca y cada espacio que los dedos tocan marcan el camino.

-Todo Ana es enserio?

-Todo hasta la última fibra de tu cuerpo.

Daniel no lo permito así se posó en sus muslos y comenzó a disfrutarla le quito la tanga empapada y paso sus dedos entre los labios hinchados su lengua la recorrió de arriba abajo Ana se retorcía mientras la lengua de Daniel la torturaba de placer, sus dedos se hundieron en su vagina lentamente y ella solo imaginaba que era su pene entrando en ella, exploto en un orgasmo que le estremeció el cuerpo entero, Daniel no pudo evitar sonreír orgulloso y continuo así hasta que ella suplico

-Entra en mi por favor, ya no lo soporto mas.

-La deuda era que me recorrieras entero y ya lo hiciste no te debo más.

Ella le regalo una mirada suplicante y el no tuvo más remedio que terminar con su negativa sus ojos realmente lo dominaban ella se sabía hermosa y él estaba perdido, se estaba enamorando como un idiota de ella, la penetro lentamente mientras ella arqueaba la espalda, mordía su labio inferior.

-Abre los ojos quiero ver tus ojos verdes mientras estoy dentro de ti!!!!

 

Ana abrió sus ojos y Daniel se perdió en el placer de verla gozar, sus movimientos eras más  y más rápidos, cuando la tomo por las caderas y la levanto, salió lentamente de su interior y se sentó en la orilla del sillón que estaba a un lado de la cama  Ana subió a sus piernas y coloco sus caderas nuevamente en las de él, sus piernas se enredaron en Daniel ,ella llevaba el ritmo de las embestidas, él la tomo del culo para entrar los más posible en su interior, sus cuerpos se fundían ,los gemidos de Ana paralizaban la habitación, y Daniel estaba tan excitado que se contenia para no correrse.

Ella hunde las uñas en la espalda de Daniel y sus senos se pegan al pecho de él está apunto de correrse ,sus piernas comienzan a temblar y al echar su cabeza para atrás un grito agudo y largo sale de su garganta dejándola exhausta, Daniel la lleva en brazos hasta la cama donde la pone boca abajo ,eleva caderas y roza su pene entre sus nalgas, entra en su culo de forma sorpresiva y arrebatadora ,Ana grita de dolor pero soporta la penetración ,su cuerpo comienza a gozarlo, él se mueve lento para que no duela tanto, cuando Ana mueve solo sus caderas sabe que puede disfrutarla por completo……Embestidas duras y rápidas,saca su pene hinchado por completo y lo hunde otra vez.

-Ohhhh Dios!!- exhala al entrar por última vez en ella.

Sus cuerpos se desploman en la cama empapados de sudor y fluidos de ambos, ella acaricia el  brazo de él justo donde tiene su cicatriz, el pasa un dedo por el hombro donde Ana tiene la suya.

-Nos hemos hecho de una nueva para compartir no hermosa?-Dice Daniel  antes de tomarla por la cintura y llevarla hasta su pecho.

-Daniel ya no te daré mas terapia….


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