Uso y disfrute de las bolas chinas

Por AzucenaSensual
Enviado el 27/11/2015, clasificado en Adultos / eróticos
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Hay que elegirlas bien. Deben ser dos, unidas por una cuerdecita, separadas apenas unos centímetros, y de una de ellas debe salir otra cuerda con un pequeño lazo por donde introducir un dedo, para jugar con ellas.

Las bolas interesa que sean metálicas, con otra bola dentro, que la hace vibrar al moverse en el interior. Esa suave vibración resulta muy placentera en determinados momentos.

¿Sabéis cómo me gusta usarlas? Pues hay varias maneras. Y lo mejor de ello, es que la utilización de este juguete hace que tu músculo vaginal se ponga en forma, y puedas hacer juegos con él, como el beso de Singapur, que os enseñaré en mi tercer libro.

Me tumbo de espaldas y me empiezo a acariciar con una de las bolas la entrada de mi coñito, la quiero lubricar. Al girarla vibra un poco, es una sensación muy placentera, me excita mucho.

La empujo dentro. Al entrar dilata mi sexo, y de repente se queda atrapada. La otra bola está pegada a mis labios internos, y la primera dentro. Si abro y cierro las piernas sentiré la vibración de las bolas, una dentro, la otra rozando mi clítoris.

Me excito mucho así, pero quiero más. Tenso la cuerda y siento como la bola que está dentro quiere escapar, pero al hacer fuerza con mi sexo la mantengo dentro. Tensando y destensando, muevo las dos bolas, la de dentro y la de fuera, que masajean de forma muy placentera mis labios internos.

Empujo la segunda bola, que se cuela dentro. Es el momento de abrir y cerrar las piernas, de hacer chocar las dos bolas dentro de mí, de provocar su vibración intensamente, provocando que suba poco a poco mi placer.

Meto un dedo en el lazo, y estiro. Sale un poco, pero cedo la tensión y mi músculo vaginal la introduce otra vez, chocando con la que está en el interior. Lo repito de seguido. Si consigo el ritmo adecuado, hago que la vibración por el choque de las dos bolas se mantenga. Me encanta.

Estirando saco una de ellas. Está empapada, lubricada. Qué menos que aprovechar y empujarla en mi esfínter. Entra suavemente en mi ano. Mmm, tengo una en mi vagina y otra en mi culito. Tengo que salir a disfrutarlo.

Me pongo unas braguitas ajustadas. Ayudarán a mantener las bolas dentro de mi cuerpo. Una faldita larga y unos tacones de aguja, y a pasear por el parque.

Los orgasmos en la naturaleza me encantan. Y con el movimiento de mi cadera provocado por los tacones las bolitas no paran de proporcionármelos. Tanto que tengo que sentarme en un banco para poder disfrutarlos a gusto.

Quiero disfrutar del placer de una manera diferente. Nadie me ve por lo que meto una mano por debajo de mi falda, y me quito las braguitas. Estoy empapada, y el frescor de sentirme libre me excita aún más.

Hago un poco de fuerzas y expulso la bolita que habita mi culito. Sale con fuerza y se instala muy pegada a mi sexo. Vuelvo a tener una dentro y otra fuera unidas por un corto cordón.

Reinicio mi paseo y la bola exterior acaricia en cada paso mi clítoris, vibrando, y mis orgasmos vuelven. Estoy tan caliente que al tercero que me viene seguido debo sentarme en un banco, a recomponerme.

Y en ese momento la bola golpea el banco. Cómo me gusta. Con disimulo con una mano por debajo de la falda me la meto dentro.

Voy paseando despacio a casa. Cada paso con las dos bolas dentro rozándose, golpeándose, vibrando, me acerca más al orgasmo. De vez en cuando, ajena a la gente con la que me cruzo, debo pararme para disfrutar de los intensos orgasmos que me proporciona este maravilloso juguete.

Ya en casa quiero disfrutar de un último orgasmo, y quiero que sea el más intenso de todos. Me tumbo sobre la cama, subiéndome la falta, y empiezo a acariciarme el clítoris, haciendo círculos, apretándolo, rápidamente.

Está duro, y mi dedo se desliza suavemente sobre él por lo mojadito que está. El orgasmo me sube rápidamente, y lo dejo fluir, sin parar de tocarme. Correrme así con las bolas dentro es maravilloso. Me encantan las bolas chinas.

Ya sólo queda sacarlas una a una, estirando del cordón, recreándome, sin prisa, relajándome al hacerlo.

Qué gozada.

 

De mi blog: http://azucenal.blogspot.com

Próximamente en la segunda parte de mi trilogía Libertad Sexual, disponible la primera en Amazon.es


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