Mi cuñada Parte I

Por Prometea
Enviado el 15/12/2015, clasificado en Adultos / eróticos
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Mi cuñada había llegado ya hacía como 3 meses a vivir a nuestra casa para conseguir trabajo y seguir estudiando, mi esposa es 10 años mayor que ella. Una vez que atrapó mi atención, no podía dejar de verla cuando andaba en la casa. Una tarde no pude más y aproveché que no había nadie más y ella se estaba bañando. La puerta del baño tenía en la base una rendija por la que con algo de trabajo, se podía ver hacia adentro. ¡Era espectacular! Se estaba enjabonando lenta y meticulosamente. Sus pechos eran muy pequeños pero tenía unos pezones grandes y rosados. Tan erectos que parecía que estaba excitada. Su vientre plano y finalmente ¡la gloria! el monte de venus de una diosa. Un vello ensortijado y rubio en forma de un triángulo perfecto. Mientras ella se tallaba con suavidad, tuve la sensación de que se estaba masturbando adivinando que yo la espiaba. Me empecé a masturbar lentamente mientras ella se frotaba la entrepierna. Yo cerré los ojos y me vine.

Apenas alcancé a correr al sillón simulando que yo había estado viendo la televisión todo ese tiempo cuando, volví a la realidad al escuchar que ella cerraba las llaves del agua y se envolvía en una toalla que apenas la tapaba como un vestido muy corto. Salió y de inmediato pasó a su cuarto que estaba justo al lado del baño. Alcancé a recibir un brevísima sonrisa que yo sentí que me decía: “Ya se lo que estabas haciendo”. Tragué saliva y entonces me di cuenta de que una gran mancha aparecía en mi pantalón por el semen derramado segundos antes.

Una tarde estábamos comiendo todos: mi esposa, ella y nuestro hijo. De pronto sentí un pie que me rozaba el mío. Por como estábamos sentados, solo podía ser el de ella. Alcé la vista y encontré una maliciosa sonrisa que me provocó una erección instantánea. Traté de disimular pero ella siguió y levantó la punta de su pie hasta mi rodilla disimulando con una habilidad pasmosa. Yo estaba a punto de tener una eyaculación y cuando me levanté al baño, ella casi soltaba una carcajada cuando vi el trabajo que pasé para que no se notara mi terrible erección. Ya en el baño me bastaron 5 segundos para venirme con una muy breve masturbación.


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