Tutoria del final de semestre (Mi querido profesor)

Por veclinchten
Enviado el 15/12/2015, clasificado en Adultos / eróticos
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Para el final del semestre debíamos realizar un trabajo de campo, literalmente, consistía en ir a una escuela en un pueblito que queda a unas cuantas horas de la ciudad y dar clases a los niños de ahí, debíamos ir con un tutor que nos evaluaría y como era de esperarse Víctor se había pedido para ir conmigo…

 Teníamos que viajar la noche antes para estar a primera hora en la escuela,  así que hice una reservación en una posada y un pequeño morral con ropa para dormir y para el día siguiente y le envié un mensaje a Víctor para que pasara por mí… 20 minutos después ya estaba esperándome en la puerta del edificio.

-Hola nena. Dice con su maravillosa sonrisa mientras abre la puerta del auto. –Preparada para tu primera experiencia como maestra? Toma mi bolso lo hecha al asiento de atrás y me toma en sus brazos plantándome un beso que apenas si me deja decir ‘’si’’.

Nos subimos al auto y comenzamos nuestro camino, platicamos de todo un poco, comenzamos a hablar de su esposa y de mis anteriores parejas y empezamos a hablar de sexo. –Quien ha sido tu mejor amante nena?  Pregunta, y aunque en un principio la pregunta me incomoda decido por decirle que ha sido él, me mira con una sonrisa con cierto aire de ‘’triunfo’’ y me da un beso mientras conduce, seguimos platicando sobre sexo el resto del camino y no nos dimos cuenta cuando se no había hecho de noche. –Nena algunas vez lo has hecho en un auto?  Me pregunta acariciando mi pierna sobre la tela del vaquero. ‘’No’’ respondo y me dice. –Parece que seré tu primera vez! Y sus manos suben a mi entrepierna y la acarician, yo lo miro expectante y decide por entrar en un campo lleno de cañas algo alejado de la carretera; tira de mi asiento y sus hábiles dedos desabotonan mi vaquero dejando ver el tanga negro que llevo, sus dedos se escurren dentro de el y pellizcan mi clítoris. –Estas mojada nena. Dice dándome un beso, saca todo mi vaquero y lo tira a la parte de atrás, separa mis piernas, hace el tanga a un lado y mete su diestra lengua que me hace gemir y suplicarle que no se detenga mientras que con mi mano lo aprisiono obligándolo a lamer hasta que llego al orgasmo que degusta sin dejar un sola gota… Se acomoda en su asiento tomando aire para reponerse y noto una carpa que impera en su pantalón,  paso mi mano sobre ella y el gime. –Ahora es mi turno nena. Dice en un sexy hilo de voz… Desabrocho su pantalón y su bóxer apenas si contiene ese delicioso miembro… Lo acaricio un poco más y es tan sensible al tacto que un sonido gutural se escapa de su garganta y sé que ya no puedo hacerlo esperar, lo saco y me da en la cara, él se sonríe y lo halo haciéndolo gemir… Con la lengua empiezo a darle pequeños pero precisos lametazos que lo hacen gruñir. –Vamos nena, no me hagas sufrir. Chupo la punta, bajo por todo el tronco y llego a sus huevos, los lamo y vuelvo a subir dándole algunos lametazos, de repente se impacienta y me toma por los cabellos haciendo que me trague ese enorme falo, lo hace entrar y salir de mi boca, cada vez con mayor velocidad, sus gemidos son imparables y de pronto se detiene. –Si me corro se acabara. Dejo de chuparlo y él se baja del auto y me saca a mí también cargada, me coloca sobre el carro y con mucha torpeza y apuro desabrocha mi camisa y baja mi brasier, comienza a besar mis pechos y chupa mis pezones, mi respiración es entrecortada y su lengua trazando círculos en mis pezones me hace gemir. –Me encantan tus senos. Dice chupando un pezón, su boca y su lengua comienzan a bajar por mi abdomen y cuando llegan a mi vientre dan pequeños chupones que me hacen cosquillas, su lengua sigue bajando y llegan a mi coño que saborea hasta llevarme muy cerca del orgasmo… Saca su polla del bóxer y se coloca un preservativo que llevaba en el bolsillo. –Ahora si nena. Me toma por las caderas y empuja su polla hasta penetrarme completamente, sus embestidas son lentas y con algunas pausas, también traza círculos con sus caderas y las mías le siguen, aumenta el ritmo y soy presa de un orgasmo en el que grito su nombre, pero él no se detiene y sigue penetrándome con mucha velocidad nuevamente llevándome al éxtasis… Así pasaron dos orgasmos más hasta que acabamos juntos, el callo sobre mi vientre agotado y así estuvimos algunos minutos hasta que recobro las fuerzas para levantarse, me dio un beso en el vientre, salió de mí, se arregló el pantalón y fue por mi vaquero y una chaqueta para el frio que comenzaba a sentir, nos sentamos a fumar un cigarrillo mientras nos abrazábamos, un rato después seguimos nuestro camino a la posada donde irónicamente dormiríamos en habitaciones separadas… O eso se suponía…


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