Hipnosis malsana

Por cclecha
Enviado el 06/01/2016, clasificado en Intriga / suspense
504 visitas

Marcar como favorito

   Estaba sentado en el pub, en una mesa de cuatro para mí solo, en un banco con colchoneta en el asiento y respaldo, aburrido, trasteando una jarra de cerveza y viendo como dos individuos jugaban a los dardos, delante de mí. El pub estaba junto a la comisaría de policía y multitud de agentes en uniforme pululaban por allí

     Precisamente dos de estos agentes se colocaron justo detrás de mí, en la mesa adjunta…les podía oír sin ningún esfuerzo y la conversación, y sus palabras me sacaron el aburrimiento de golpe.

     -¿Has oído la historia que corre por la comisaría?

     -Sí….menuda historia

     -No lo acabo de entender…un atracador de bancos, realiza un golpe en una sucursal bancaria…pero en realidad, el no es consciente de sus actos, ya que actúa por encargo de su hipnotizador… ¿Es así?

       -Te explico…se trata de un cleptómano reconocido y fichado. Este para curarse y reforzarse contra su enfermedad, va a un hipnotizador de prestigio, para que le ayude a salir del círculo vicioso de robos en que se halla.

         Pues bien, el hipnotizador, ni corto ni perezoso, hipnotiza al cleptómano y le da la orden de atracar el banco, sugestionándole de que si todo va bien, vuelva a su consulta con el dinero… cuando haya hecho la entrega al hipnotizador del dinero, lo despertará y el atracador no se acordará de nada, creerá que ha venido a su consulta periódica. Si el atraco no saliera bien…el atracador no recordaría nada de su hipnotizador y todo se achacaría a su cleptomanía latente. Jugada perfecta ¿no?

     -Si…tengo entendido que cuando estas hipnotizado no trasciendes la normas morales que tienes…no puedes hacer cosas en contra de tu moral, pero en este caso como la victima ya es un ladrón…

     -De todas formas, no ha sido una jugada perfecta… ya sabes que nuestro comisario ha intervenido.

     Según he escuchado, el atracador, en el momento del golpe, llevaba doble abrigo, guantes, pasamontaña y una pistola de plástico… todo ello lo arrojó en una papelera e escasos metros del banco…y con el segundo abrigo y una cabellera rubia natural, nada sospechosa, continuó con su camino con paso pausado y la bolsa en su mano.

     Esta misma bolsa, fue visionada, parcialmente, por una cámara externa de unos grandes almacenes cercanos… nuestro comisario, por la hora y la bolsa, ató cabos y se puso a revisar rostros en el ordenador, por si el sospechoso estuviera fichado.

     En comisaría, pronto encontraron el rostro del sospechoso, si bien la bolsa casi no se apreciaba…se podía conjeturar que la misma que la del atraco, pero no afirmar.

     Nuestro comisario, solo tenía la evidencia de la hora, un rostro que había delinquido en el pasado y una bolsa que justo mostraba a la cámara las asas y poco más.

     Para el comisario, esto no era concluyente de nada, así que decidió hacerle un seguimiento para ver si el sospechoso se movía en falso. Sabíamos donde vivía el sospechoso, así que se quedó un agente con las instrucciones de llamar a comisaria si la bolsa, acompañada del ladrón, se movía.

     Al día siguiente, el comisario recibió la llamada del agente, diciéndole que el sospechoso había salido con la bolsa bien sujeta.

     Las instrucciones del comisario fueron contundentes… seguirlo adonde fuere y volver a llamarlo. Al poco el agente informó que el sospechoso acaba de subir al piso de un psicólogo-hipnotizador.

     El comisario se personó en la dirección y subiendo a la consulta con el agente, se identificó con la recepcionista y entró en medio de la sesión de hipnosis del hipnotizador, al despacho de este. Lo primero que hizo el comisario fue enseñar su placa…con un vistazo rápido, se dio cuenta de que la bolsa del dinero no estaba a la vista…con órdenes precisas, conminó a su agente a abrir las dos puertas de un armario empotrado que se encontraba en la estancia.

     Allí se acabó todo…la bolsa con el dinero estaba en uno de los estantes del armario.

     El ladrón, todavía estaba aturdido por la hipnosis…no se acordaba realmente de nada, no había sido consciente de sus actos.

     El psicólogo-hipnotizador, un individuo alto, con bata blanca, espaldas cargadas, con pelo cano, pero escaso y los ojos juntos y misteriosos, viéndose perdido, clavó, como último recurso, sus torvos ojos en los del comisario y con voz sugerente y repetitiva, le urgía a olvidar todo aquel asunto y sus implicaciones…

     -Pero…yo creía que nadie es hipnotizado si la persona no quiere serlo…además esto iba claramente en contra de los objetivos del comisario…

     -Sí, sí…pero la realidad es muy misteriosa y la verdad es ambigua…lo que importa es que nuestro comisario, empezó a caer en un sopor inducido e inquietante.

     -¿Quieres decir que el psicólogo se salió con la suya?

     -Oh, no. Afortunadamente el agente que acompañaba al comisario y que asistía, atorado, a toda la escena, todavía sujetando la bolsa del dinero con sus manos, se abalanzó contra su jefe, lo zarandeó y creo que incluso lo abofeteó, hasta que este volvió en sí.

       Entonces, el comisario, siendo consciente de todo lo que estaba pasando, mandó al agente que esposara al hipnotizador y prevenido este que no tenía que mirarlo ni escuchar su sugerente voz, lo trajeron a comisaría. También se llevaron al autor material de los hechos…si bien a este lo dejaron en libertad.

       No sé qué pena le impuso el juez al psicólogo…pero lo que fue realmente curioso es como durante el día entero en que el hipnotizador se pasó en la celda… y escarmentados todos los agentes con lo que le había pasado al comisario, nadie quería mirar ni escuchar al psicólogo…fue una situación realmente curiosa.

     También fue curioso, como el comisario, yo creo que por vergüenza y miedo, se abstuvo de mirar a sus subordinados a los ojos…durante dos semanas largas. Se había dado cuenta de que era mucho más débil de lo que creía y que las cosas pueden ser caprichosas.

 


Compartir el relato

Denunciar relato

Comentarios

COMENTAR

(No se hará publico)
Seguridad:
Indica el resultado correcto

Por favor, se respetuoso con tus comentarios, no insultes ni agravies.

Buscador

Ellas buscan... MiPlacer.es
TvReceas - Videos de recetas de cocina Haz tu donativo a cortorelatos.com