CUANDO LA CURIOSIDAD TE ACOSA

Por Marimonias Quesque
Enviado el 11/03/2016, clasificado en Humor
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Arnaldo Cendón, estudioso de la naturaleza del mundo cuántico, eminente catedrático de Física Cuántica, nunca hubiera podido imaginar que un viaje en metro le iba a cambiar la vida.

Asuntos urgentes le reclamaban a varios kilómetros de su casa, el coche se le había averiado y los taxistas estaban en huelga. Como no conocía las líneas de autobuses, decidió tomar el metro. Consultó el plano y localizó su línea. Se acomodó en un asiento libre. Justo enfrente de él, una señora de mediana edad entrada en carnes, o sea gorda, mantenía una acalorada conversación por el móvil en voz elevada. Arnaldo se sumió en sus pensamientos cuánticos. Una frase de la gorda le taladró el cerebro: “Mi gran error fue quitarme la faja”. ¿Qué? ¿Cómo? Y sobre todo ¿Por qué? El potente cerebro de Arnaldo activó su atención. En vano: la conversación no arrojaba ninguna luz sobre  la incógnita, o sea X, siendo X= cómo quitarse una faja puede constituir el error máximo. No bajó en su parada, fijos sus ojos en la señora de lorzas rebosantes, de lo cual dedujo que, efectivamente, no llevaba faja.

Dueño de una mente curiosa que no tolera que ninguna pregunta quede sin respuesta (que no es lo mismo que cotilla), Arnaldo vio con horror que la única conocedora de la respuesta se bajaba del vagón. Fue tras ella, la siguió por un interminable pasillo. Su respuesta aceleró el paso. En una curva solitaria le dio alcance. Inició la pregunta decisiva: “¿Por qué fue un error…” No pudo concluirla. Una lluvia de paraguazos furiosos le impidió terminarla. Huyó a la carrera.

Al día siguiente la secuencia salió en los telediarios. Afortunadamente era difícil reconocerle porque la cámara le pilló de espaldas. El video tuvo miles de descargas, fue objeto de pitorreo en las redes sociales. “#acosador a paraguazos” fue trending topic.

Arnaldo sufrió lo indecible, pero su martirio no fue en balde porque descubrió 2 nuevos axiomas inéditos para la ciencia:

Que los misterios cuánticos son pecata minuta al lado de los misterios humanos. Que las tragedias se gestan desde los sumatorios concatenados de circunstancias desdichadas, que solas parece que no son nada, pero que juntas implementan sinergias trágicas.

Todavía, al cabo de los años, se despierta por la noche sudoroso con un grito en la boca:

¿¿¿¿¿¿ POR QUÉÉÉÉ´??????


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