Las clases huelen a sexo (parte 4)

Por Hebe
Enviado el 02/04/2016, clasificado en Adultos / eróticos
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Habían transcurrido un par de semanas desde el encuentro en el despacho de Carmen, la conciencia de David no estaba tranquila.

Como le podía explicar que lo que había hecho era para salvarla de lo que podría desencadenar que supieran de su encuentro.

No podía más o se lo contaba y esperaba ver su reacción o le iba a dar un infarto, tenía una sensación en el pecho y un nudo en la garganta que no desaparecía.

Armándose de valor, tomo su teléfono entre sus manos, marco y espero a que contestase con el corazón a punto de salírsele por la boca, si tan solo la entreabría.

-Tienes algo que hacer ahora después?

-No, tenía pensado llamarte para ir a tomar algo

-Tengo que comentarte una cosa que ha pasado y no sé cómo explicártelo; en una hora te recojo

Se quedó con la toalla enrollada sobre su cuerpo mojado aun, pensando.

David, calzo sus botas y salió de la casa, con una maraña de pensamientos en su mente.

Arrancó el coche, el motor de gasolina rugió, metió primera y salió del aparcamiento, los 18 kilómetros que separaban sus casas, se hicieron interminables.

Los kilómetros eran metros una estela roja corría por la carretera a 140 Km./h.  Llego por fin, aparco delante de su casa, apago el motor, y saco las llaves del contacto, busco en sus bolsillos el tabaco, saco uno y se lo llevo hasta los labios, mientras miraba la puerta de la casa, no tenía ni fuerzas para levantarse del asiento, todo el cuerpo en tensión, su respiración agitada y el corazón a mil, se aproximó a la puerta. Dafne salió

-Dafne, te acuerdas de lo que paso, en la clase este tiempo atrás,

-Claro, que me acuerdo

-Bueno pues el problema está en que nos vio Carmen, y cuando fui a recoger la notas…

-¿Qué paso?

-Pues… me amenazó con denunciar a jefatura lo que había visto allí si no accedía a un trato con ella

-¿Y el trato…?

-Pues que o me acostaba con ella o todo saldría a la luz…

Tras un momento de silencio, y una cara de sorpresa en el rostro de Dafne, ella contesto

-¿Y, que la contestaste?

- Pues, que, si tu quedabas al margen, que aceptaría con tal de no joderte a ti…

La cara de Dafne cambió de asombro a enfado, le empujo y le grito.

El teléfono de David comenzó a sonar, vio que era Carmen, y su compañera a su lado, le dijo contesta y haber como lo solucionamos.

-Ambos tenemos una cosa a medias, nuestro encuentro en el despacho quedo grabado a sí que o accedes a vernos o ese video saldrá a la luz

-Estas enferma

-Si no lo hacía te escaparías de mis garras.

Dafne se metió en la casa corriendo y salió con una cámara de video y un bote en la mano.

-Monta en el coche, vamos para tu casa, estabas solo, esta zorra se va a enterar, tenemos una hora para prepararlo todo.

 

 

Más tarde…

 

El teléfono de David vuelve a sonar

-Carmen, mira que te vengas a mi casa hazme el favor el coche no me arranca y hasta mañana estoy solo, no nos molestara nadie.

-De acuerdo, ahora voy para allí, tu dirección es la misma que aparece en tu ficha, ¿verdad?

-Si

Al rato sonó el timbre, Carmen estaba delante de la puerta del piso de David, entro y se quitó el abrigo, siguió al chico hasta el salón donde había dos copas vacías y una botella de vino, ambos se sentaron, mientras David cogía la botella y se disponía a abrirla

-Carmen, esto es muy sencillo, esta es la única vez que voy a acceder a tus chantajes, así que disfrútalo

-Estas muy equivocado, esto no ha hecho más que empezar, cada vez que me pique te llamare y si no accedes, enseñare este video, en ningún momento se dice mi nombre, yo estoy de espaldas, nadie me reconocería,

-Esta bien, lo has sabido hacer, eres demasiado lista, solo queda brindar, tu por tu victoria y yo por mi insensatez.

La mujer se llevó la copa a los labios y victoriosa, se la bebió de un trago, David no bebió dejo la copa en la mesa y encendió un cigarro.

-Para ser tan joven, tienes buen gusto para el vino, me voy a servir otra copa. Sírvete, voy por una cerveza al frigorífico.

Cuando se fue a la cocina, Dafne lo esperaba, le dio una cerveza y le beso

-Esto va a salir bien, no te preocupes, preocúpate de que se tome al menos media botella y lo demás déjamelo a mí. Ahora vuelve al salón

Una vez de vuelta, su copa estaba vacía y la de la profesora llena de nuevo, se había tomado un cuarto de la botella más o menos,

Segundos más tarde la profesora, cayó en un profundo sueño, tumbada en el sofá, en ese momento apareció Dafne la desnudaron y la tumbaron en el sofá, en ese momento procedieron a hacerla fotos en poses sugerentes, para cuando hubieron acabado, la dejaron desnuda y la ataron de pies y manos en un sillón, mientras ellos se tumbaron en la cama, esperando a que se despertara.

Transcurridas un par de horas comenzó a despertar, no se podía mover, tras abrir los ojos se encontró con los chicos delante de ella y atada de pies y manos.

-Como ves hemos dado la vuelta a la tortilla y ahora te encuentras nuestra merced, te hemos hecho fotos desnudas mientras dormías y como no cesen las amenazas, estas imágenes correrán como la pólvora

-Puedo decir que me habéis secuestrado,

-Vale, pues podemos hacer que no vuelvas a ver a tu mascota

-Cata, está en mi casa, no la podéis hacer nada

-Tu gata está aquí, cogimos tu coche y la trajimos, nadie sospecha nada, tu coche entro y salió de tu urbanización.

-Esta bien habéis ganado

-No, aún no has recibido todo tu castigo, tu aun no probaste a David, no te dio tiempo, pero hoy vas a ver de verdad cómo se comporta en la cama, y lo veras en primera línea, te pondrás cachonda como una perra, cuando acabemos, te soltaremos no sin antes hacerte más fotos

La próxima vez te lo pensaras más antes de hacer chantaje a tus alumnos, mientras le decían esto a la profesora ambos chicos se habían desvestido y se encontraban desnudos uno frente al otro a los pies de la cama, darían envidia a la profesora y por último la soltarían.

En sus ojos se veía odio y rencor, pero sobre todo lujuria, por fin tendría su merecido y un castigo digno por su crimen.

Mientras se besaban ambos y se fundían en uno solo, la profesora no podía apartar la mirada de ellos, aunque no quería mirar no podía apartar la mirada de sus cuerpos desnudos…

Su lujuria seria su perdición...

 


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