Chantaje 4: Eres mía...

Por fenix
Enviado el 11/04/2016, clasificado en Adultos / eróticos
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Bruscamente se aparta de mí mientras yo lo miro con reproche, él sonríe juguetón y vuelve a acariciarme, esta vez desde mis muslos y sube arrastrando con sus caricias la blonda que apenas cubre mi cuerpo junto con varios gemidos placenteros, me la quita por la cabeza y baja recorriendo mi espalda hasta llegar al broche de mi brassier lo desabrocha y me lo quita hábilmente sin dejar de mirarme mientras yo muerdo mi labio desando que fuera el quien lo hiciera. Posa sus manos en mis pechos y los masajea sutilmente arañando el lateral de ellos y llevando nuevamente sus manos a mi espalda impulsándola hacia adelante hasta sentarme de nuevo al borde del piano.

Acerca con fuerza, mis pechos a su cara y lame mi pezón, luego lo chupa y después lo muerde tirando fuertemente de el hasta soltarlo, se endurecen aún más a la vez que el corrientazo de sus caricias sobre ellos se deposita directo en mi clítoris, repite una y otra vez esta tortura aplicando en cada contacto más presión y todo lo siento directo en mi sexo húmedo y deseoso de él… ya no resisto mas

-Penétrame-

Suplico jadeando con mi cabeza apoyada en su frente apenas mirándolo con los ojos casi cerrados, él sonríe y me besa me baja del piano, agarrándome por el culo,  me apoya en el sofá más grande de la sala, se quita los pantalones mientras ve como me revuelvo inquieta expectante por el placer que añoro recibir, luego camina la corta distancia hacia mí, se quita la franela y se monta sobre el sofá, se arrastra a gatas sobre mí metiéndose entre mis piernas que toma y abre hasta dejarlas sobre sus caderas, se acerca más y más hasta que siento la punta de su pene en la entrada de mi orificio, jadeo ansiosa y él sonríe satisfecho, comienza a entrar lentamente expandiéndome poco a poco hasta entrar por completo y llenarme de su miembro cálido y duro. Lo oigo jadear mientras me dice

-Que estrecha estas…. es todo un deleite sentirte- yo me sonrojo y aparto tímida la mirada, sé que no he tirado mucho que digamos aunque no pensé que se diera cuenta…

Se mueve lentamente deslizando por mi interior hasta salir y entrar aún más lento mientras gime con más fuerza

-¡JODER ÁMBER! Que bien se siente estar dentro de ti-

Sigue entrando y saliendo lento y yo disfruto cada milímetro de su pene que me devora lentamente

-Más-

 Le suplico mirándolo a los ojos con cierta vergüenza. El no aumenta el ritmo al contrario lo disminuye pero me besa apasionado y se aferra más a mi caderas, vuelve a entrar y luego sale lentamente yo suspiro al sentirlo y vuelvo a implorarle

-QUIERO MÁS-

Me embiste esta vez un poco más fuerte llegando más hondo yo gimo satisfecha y sin pensarlo vuelvo a mi ruego

-¡¡¡¡SIIII!!!! DAME MÁS-

Aumenta un poco su intensidad saliendo lento y entrando un poco más rápido llegando más adentro todavía yo vuelvo a pedirle más y el aumenta el ritmo esta vez de forma salvaje, ahora me penetra con fuerza sin compasión haciéndome sentir cada centímetro de su enorme falo, pero ahora no se detiene sino que acelera con cada uno de mis jadeos yo contraigo involuntariamente el interior de mi vagina y el gime con fuerza

-¡¡¡¡Oooohhhh siii nena!!!!- lo haces muy rico….-

Dice entrecortado mientras sus gemidos le invaden y su respiración es más entrecortada

Yo soy solo sensaciones incontrolables que me arrastran a un abismo de placer en el cual me dejo caer… tenso mi cuerpo ansiando la liberación presiono con fuerza mis uñas a su espalda, arqueo la mía y llevo la cabeza hacia atrás,  aprieto con fuerza su miembro en mi interior sintiéndolo aún más y notando como lo enloquece tal acto, y me pierdo antes ese orgasmo monumental cerrando los ojos y abriendo mis labios para liberar todo mi cuerpo y darle la satisfacción que tanto anhela, él se entrega al clímax tras de mí llenándome toda con su semen y cayendo sin fuerza sobre mi cuerpo sudoroso y sensible que aún trata de calmarse respirando, se queda en mi interior unos minutos y al cabo de un rato saca su pene de mí me besa tiernamente los labios y el rostro y llega a mi oreja donde me susurra

-Eres mía pequeña, y hare contigo lo que desee-


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