No era tan gay como creí...4

Por fenix
Enviado el 30/04/2016, clasificado en Adultos / eróticos
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¡Yo!....... – dije tímida apenas audible mientras el  seguía besando mi rostro.

-Solo dime si lo deseas….- se apartó un poco y me miro seguro y tierno.

-¡¡¡Sí!!!!- sonrió ante mi respuesta. –Pero….- no me dejó terminar; colocó su índice sobre mis labios para silenciarme y sonriendo dulcemente me miró fijo y me dijo…

-No pienses en más nada- sentí como desabotonaba sus pantalones, traté de moverme… quería explicarle…. decirle… pero no me dejó, terminó de quitárselos empujándolos con sus pies ya sin zapatos.

 Se colocó entre mis piernas, recorrió despacio el contorno de mi cuerpo con sus manos de forma lenta y seguro, me beso sutilmente  mientras entreabría con su cadera mis rígidas piernas  hasta que la punta de su pene estuvo justo frente a mi hoyito; él rozaba la punta de su miembro, una y otra vez, contra esa zona sensible y suplicante de caricias, yo jadeaba temerosa, en fracciones de segundos me volví rígida, no sabía que hacer y aunque temía no podía evitar jadear y mirarle con los ojos entrecerrados tratando de leer en su rostro que haría…

            -Te deseo- susurro mirándome fijamente… en un solo movimiento entró bruscamente en mí...

            -¡¡¡¡¡AAAAAAAAAAA!!!!!- grite descontrolada al sentirlo dentro, el anterior placer que me invadía se había esfumado y era sustituido por un dolor desgarrador que se anidaba en mi vientre, no quería moverme, quería evitar sentir esa punzada desgarrante de nuevo.

-¡¡¡¡¿¿¿TU???!!!!- no terminó la frase

Su cuerpo se detuvo en un instante, justo al sentir mi virginidad rasgada por él…. Sus ojos estaban totalmente abiertos, me miraban incrédulos… sorprendidos… su expresión indicaba que quería decirme algo pero que no encontraba las palabras exactas para hacerlo.

Por varios minutos nos quedamos inmóviles yo no era capaz de mirarlo y cuando lo hacía la timidez impregnaba junto al miedo mi rostro… él seguía inmóvil… confuso… me miraba, ya no con sorpresa si no, con incredulidad, podía ver en su expresión que no sabía que hacer y en ese estado de confusión sentí como descendió su tronco hacia mí, hasta colocarlo sobre mi cuerpo, acercó sus labias a los míos… se movía lentamente pero su movimiento me hizo gritar, se paralizó en el acto, me miró con cierto temor pero siguió acercándose; aunque ahora se movía aún más lento…

            -Lo siento- susurro justo sobre mi boca y acto seguido me besó suavemente; retomó sus anteriores caricias recorriendo con tacto firme y seguro sus manos sobre mi cuerpo, aumentó la intensidad de sus besos junto al movimiento suave de sus caderas.

Yo gemía con cierto dolor pero no se detuvo, siguió moviéndose… lento, pero no paro… ante cada suave movimiento yo sentía una extraña mezcla de placer y dolor que me volvían loca, gemía constantemente sobre su boca viendo su rostro reprimido al moverse; mordía con fuerza sus labios, sus ojos cerrados duramente y una expresión de extrema concentración le tensaba el rostro y yo sabía el por qué… no quería lastimarme…

            -Me duele, pero… extrañamente me gusta… y mucho…- le dije a los labios viéndolo fijamente… una sonrisa se dibujó en su rostro destensando su expresión, siguió besándome, moviéndose lento mientras sus manos recorrían mi cuerpo, yo no paraba de gemir y con cada sonido dejaba ir el dolor albergando solo el placer que su vaivén me daba

            -Me encantas…. Estas… taaan estrecha…-  dijo con voz entrecortada gimiendo entre cada palabra, me beso con vehemencia acelerando más su movimiento, perdiendo lentamente el control en mi interior…

            -No pares- le supliqué entre gemidos aferrando mis uñas a su espalda sintiendo como su pene me invadía poco a poco expandiéndome y llenándome al mismo tiempo, lo ansiaba, no deseaba parara lo quería ahí más rápido, poseyéndome.

-¡¡¡¡¡SIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII!!!!!- siseé a su oído mientras sentía como aceleraba sus penetraciones; estaba sudado, me agarraba por las muñecas con fuerzas, mirándome fijamente y moviéndose salvaje en mi interior, entraba y salía cada vez más rápido… más brutal… más salvaje. Yo disfrutaba de esa sensación gozaba de sentirme suya, quería más…. mucho más…. y sin pensarlo comencé a mover mis caderas tratando de asemejar su movimiento, no sé si lo hacía bien pero deseaba sentirlo aún más y como si me leyera la mente entro salvaje y profundo en mi… grité al saberlo en lo más profundo de mi ser, lo miré, mordí mi labio, acerqué mi rostro al suyo quien no tardo en acercarse a mí y besarme voraz;  devorándome la boca como su pene se saciaba de mi interior.

Estaba cada vez más deseosa e inconscientemente comencé a repetir en mi mente una y otra vez la frase MAS….  como un mantra, ansiando que las oyera pero incapaz de decirlas, mordía mi labio dudando si decirlas, pero el parecía entenderlo porque aumentaba el ritmo con cada penetración hasta que sentí como, de nuevo, mi cuerpo volvía a tensarse… él lo notó, aumentó el ritmo, ya ni era rítmico, se movía descontrolado… salvaje… yo no paraba de apretar los cojines, detuve mis caderas tensando mis piernas y recibiendo sus feroces movimientos hasta que sentí como un líquido tibio entraba en mí palpitando en mi interior mientras su pene aún se movía descontrolado en mi interior, esa sensación cálida y desconocida sirvió para que yo liberara mi cuerpo en un orgasmo delicioso que me dejó exhausta, lo sentí caer sobre mí sin fuerzas, me beso tiernamente y me miró con ternura y algo parecido al cariño, sonrió  y salió lento de mi… yo grité al instante no entendí porque pero el sentir como salía de mi me dejaba una sensación de vacío y abandono que desconocía…  podía sentir cada uno de sus movimientos aún como si siguiera dentro de mí.

No dijimos nada, solo me besó, tomó una manta, que estaba  no muy lejos de nosotros, nos cubrió con ella, se colocó de lado con su rostro sobre mi cuello. Pasó su brazo encima de mí y se durmió. Yo me quede ahí con mucho que procesar pero sin fuerzas para hacerlo, sonreí para mis adentros y un tonto pensamiento invadió mi ser; no era tan gay como creí, reí silenciosa sintiéndome feliz, traviesa y muy cansada… me acurruqué bajo su brazo, me coloque de lado de espalda a su cuerpo pero muy cerca de él sintiendo su calidez y oyendo su tranquilo respirar,  y un par de segundos después me dormí…


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