Escuché lo que no debía.

Por ArDuro
Enviado el 04/05/2016, clasificado en Adultos / eróticos
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Me había tomado el día libre al regresar de un breve viaje a Uruguay. Estaba en el jardín, podando un seto vivo y, de pronto, recordé que debía llamar a mi oficina. Al acercarme a la casa, por una ventana abierta, escuché una carcajada de Mariel.

Estaba hablando por teléfono con su amiga Florencia:

-……jajajaja te oímos, con Leo, jadear como loca. Obvio, Enzo te tenía empomada. Sí que te estaba dando para que tengas y guardes…. ¡Poderoso el pelirrojo!! ¿No es cierto Fló? -

Nuevas risas mientras escuchaba la réplica de la amiga y ….

-¿Yooo? Yo a esa altura, todavía no. Estaba casi desnuda – sólo la blusa desabotonada tenía puesta, en el sofá, un ratito después de oírte, Leo se prendió con la boca, en mi hendidura depilada ….  Es tremendo lo que te hace con sus labios y su lengua, Diosss como te come …. te provoca convulsiones de placer … Jajaja ….. yo apretaba los párpados de mis ojos, lo agarraba del cabello apretándolo contra mi entrepiernas, …. de pronto levantó un poco el mentón empapado con mis flujos y comenzó a subir por mi vientre besando y lengüeteando simultáneamente, se entretuvo hundiendo la lengua en mi ombligo, luego chupando y lamiendo mis pezones, duros como quebracho, siguió progresando hasta que llegó a mi cuello y, por fin, a mi boca y me besó con vehemencia. Se levantó e hizo que me arrodillara en la alfombra, mi cara quedó enfrentada a su bulto, crecido, enorme. Lo miré, asintió levemente. Me di por enterada y comencé a fantasear, imaginar vivamente la “que te dije” y los compañeros libres de tela. Metí las manos y le bajé el slip, no me había engañado era ¡Larga!! ¡Maciza!!! ¡Gordita!!! ¡Las venas marcadas!!! ¡Cabecita rosada!!!¡Primorosa!!! No creo haber visto una verga mejor hasta la fecha. Me la metí en la boca, todo lo que pude, quedó una buena parte afuera. Se la chupé un buen rato …. al cabo del cual, me levantó del piso y me tumbó en el sofá y me penetró de una, con maestría  y sin cortesía alguna, fue increíble sentirlo dentro de mí, todo dentro de mi sin que me doliera, hasta que percibí sus gemelos chocar con mi culo. No creí tenerla tan profunda, pero me la puso enterita.  De ahí en más comenzó un entra y sale divino, fantástico, asombrosamente placentero. Creo que con 10 a lo sumo 12 embestidas yo tuve un orgasmo alucinante. Unas pocas más y soltó sus “pibes” en mi “marielita” incendiada. Fue un polvo colosal –

Nuevo silencio y risitas para escuchar comentarios del otro extremo de la línea.

-Nosotros también cogimos de nuevo. Con menos firuletes y más meta y ponga. Leo es un macho soberbio, te lleva a mundos no imaginados…… – jajajaja

Nuevo silencio.

-No se vos pero por mi ¡claro que lo de ayer va a tener replay!!! Mi corazón es de Juan, pero con mi concha y culo hago lo que quiero, cuando se presenta la ocasión ….. Juan no se entera, por lo tanto, no hay heridos. -

Obvio que las dos, dejaron los chicos a los abuelos, salieron de “pesca” y ligaron: Florencia Enzo, Mariel Leo, compartieron casa o departamento donde se dieron el atracón de vergas que terminó en distintos momentos, por lo que se comentaron los pormenores, por teléfono, al día siguiente. 

Volví, prudentemente, al jardín.

Dejé transcurrir unos minutos y regresé, tosiendo y otros ruidos ostentosos. La conversación entre amigas- esposas tramposas - había terminado.

Llamé, por fin, a la empresa.

Mariela coge, conmigo sin evidentes signos de merma de disfrute. Soy yo el que, luego de escuchar sus hosannas telefónicos al tal Leo, temo perder en la comparación.

Eso sí, adopté el criterio de mi esposa: a ella le tengo todo el cariño pero, mi “Juancito” lo meto en entrepiernas variadas. Las de cuanta portadora consigo convencer.

Mi asistente, Verónica, es mi asidua compartidora de almohada. Ella y otras contribuyen a mantener, aceptable, mi autoestima.    


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