Cuando lo conocí

Por lunatica89
Enviado el 14/04/2013, clasificado en Amor / Románticos
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Me encontraba triste pues la última relación que tuve me afectaba aún demasiado, la noche se presentaba prometedora y hermosa; recibí una llamada, era un viejo amigo preguntando si quería salir a bailar, respondí que si. Dejé el teléfono y me dispuse a arreglarme, una blusa de encajes azules y un jean color negro más unos zapatos de tacón serían mi conjunto para esa salida, luego de maquillarme y arreglar mi cabello, tomé mi bolso, me despedí de mi padre y salí. Unos 10 minutos después estaba llegando al encuentro con mi viejo conocido, nos saludamos amablemente, conversamos un rato y decidimos al fin a que lugar ir. Un pequeño karaoke nos esperaba, las demás personas en ese lugar estaban ya muy bebidas y las canciones eran coreadas por todos los presentes. Bebimos un par de cervezas cada uno, de esas con mucho alcohol, ya luego de eso empezaban los efectos de beber de más, aún asi era cerca de la media noche y sin ganas de volver a casa decidí que me llevara a una discoteca, pues la cita debía terminar en baile. Abordamos otro taxi y pronto llegamos al lugar, lleno de gente, con la música muy alta, el ambiente daba lugar a la diversión. Mi amigo me invitó a bailar, me llevó de la mano hasta la pista de baile y al son de la música nos dejamos envolver en esos pasos de baile extravagantes, estabamos perdidos medios alcoholizados y entre palabras confusas, que no advertía a nadie más, sin embargo hubo un momento en que desvié mi mirada y pude adivinar unos hermosos ojos verdes que me miraban insinuantes,luego tras esa hermosa mirada, un rostro varonil de tez morena no me quitaba sus ojos de encima, le sonreí y ya no escuché nada mas de lo que decía mi amigo, me sonreía también; bailaba a mi lado con otra persona y yo no advertía eso, solo veía a aquel joven y nadie más alrededor. Di un momento la vuelta y luego lo miré otra vez.... ya no estaba. Me quedé con su recuerdo y su cara muy grabada en mi memoria. Mi amigo y yo nos aburrimos de bailar y fuimos a la barra por unos tragos, continuamos la platica, pero algo en mí cambió en ese momento, no podía olvidar a aquel joven de ojos verdes sin la esperanza de volverlo a ver entre esa multitud de gente; pasó un momento y entre tanta gente lo vi nuevamente, ahí estaba mirándome otra vez como hacía rato; lo vi acercarse a mi, de frente, tan seguro de sí mismo hasta detenerse a centímetros de mi rostro: -¿Quieres bailar conmigo?. No supe que decir ante esta pregunta que cientos de veces me hicieron montón de extraños en esas circunstancias. -¿Quieres bailar conmigo?, volvió a preguntar. -Claro que sí. respondí al fin. Justo cuando disponía ir a la pista de la mano de él. Alguien sujetó mi brazo. -A donde vas, dijo con voz firme mi amigo, de quien por un momento me había olvidado por completo. -Déjame ir, casi le supliqué, un momento nada mas.                                      -Si te vas, nunca más en mi vida vuelvo a hablarte, me respondió desafiante mi amigo de años. 

Con esa mirada no pude decir que no, y al joven que me invitó a bailar tuve que despreciar. -No puedo, perdón, dije; vengo acompañada y no sería correcto.

Me miró confundido con esos ojos verdes que me fulminaban al contacto, se dio media vuelta y se marchó.

Me quedé inmóvil, lo vi alejarse entre todo ese montón de gente que para mi no era importante, dicen que cupido aparece en el lugar y el momento menos pensado, esa noche hizo de las suyas en mi vida. Desde ese instante sentí una nostalgia tan grande en mi alma, como si algo que sabía que no era mío se iba sin poder hacer nada. Me quedé con aquel recuerdo, con esos instantes, con su presencia frente a mi por muchos días en mi mente, con la ilusión de reencontrarme con él, aunque no supiera nada de su existencia, aunque sabía que sería imposible.

Pasan los días y no puedo arrancarlo de mi mente, ya su rostro tan gravado en mí, va perdiendo forma, pero sus ojos no, esos están intactos.

Me levanto un día y reviso mi ordenador, en mi cuenta de redes sociales, para ver que novedad hay, aunque sé perfectamente que era algo rutinario en mi vida. Descubro una nueva solicitud de amistad. -Seguramente un imbécil más al que tendré que rechazar.-Pensé.

Y no, esta vez me equivoqué, no era cualquier persona, era él... al fin sabía su nombre, me emocionaba, tenía un nombre tal cual lo había imaginado, y no solo era el hecho de que sin saber nada de mi, ni siquiera mi nombre, me hubiera podido encontrar, sino, el que el destino hiciera todo eso posible para mí luego de tanto dolor causado por mi relación rota de años por la cual estaba atravesando. Simplemente la vida me ofrecía una oportunidad para dejar el pasado atras y empezar de nuevo, de esa forma, al alcance de una respuesta a esa petición. 

Finalmente acepté, imaginando en mi mente el comienzo de algo hermoso, quizá un amor, quizá una aventura, no sabía.... Dios pone en el momento perfecto, en el lugar preciso, a la hora indicada, a las personas en tu vida y es por algo; no se que desenlace tendrá esto, o que sorpresas traerá, al menos ahora me ha robado una sonrisa su amistad por las redes, espero sea pronto el momento de que pase en persona.

Recibo al momento un mensaje: " Gracias por aceptar mi solicitud, espero vernos pronto, lástima que ese día no la dejaron bailar conmigo y quiero que sepas que cuando alguien me intesa en serio hago lo posible por encontrarla".

No pude más, caí derretida por esas líneas en el mensaje.... e inició la conversación. Hoy a unos días de ese fugaz encuentro, estoy esperando por él. Aún sin recordarlo bien, sólo sé que recuerdo perfectamente el día y las circunstancias... Cuando lo conocí.......... CONTINUARÁ


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