Sexo con mi tía

Por Marthibra
Enviado el 01/06/2016, clasificado en Adultos / eróticos
10035 visitas

Marcar como favorito

Sexo con mi tía.

 

Gabriel es mi nombre soy un chico de 18 años de edad, mi tía Gabriela una mujer bella, de 1.75 de estatura, cabello liso de color oscuro y un cuerpo de top model, era la mujer más preciosa y deseada (incluso por mí). Ella tenía 28 años de edad. Gabriela lucia espectacular debido a que se ejercitaba a diario, sus pechos eran redondos, sus nalgas perfectas y sus rostro impecable.

Yo era un joven que pasaba el tiempo libre practicando deportes e iniciando la universidad. Verdaderamente las chicas me buscaban, pero trataba de no tomarlas tan enserio, ya que solo tenía ojos para ella, mi tía. Desde que tenía quince años de edad, recién me había desarrollado, me atraía mi tía. La quería mucho, además, yo era uno de sus sobrinos consentidos, desde pequeño  me cuidaba cuando mis padres salían de la ciudad y de esa manera hubo un laso que nos unió. Claro ella me veía solo como el sobrino querido,  yo al inicio la veía a ella como algo parecido, pero mientras yo crecía fui cambiando la manera de pensar.

A los 15 recuerdos muy bien que ella llegaba a casa proveniente del GYN con sus pantalones de ejercicio y su camiseta mojada por el sudor entro a su cuarto a desvestirse para luego tomarse un baño. Recuerdo que dejo la puerta entre abierta, lo que vi fue totalmente impactante, mi tía estaba completamente desnuda. Recuerdo que mi pene creció rápidamente al punto que salió del calzoncillo que llevaba puesto, pero tuve que acomodarlo y poner algo sobre mis pantalones para cubrirme, ya que mi tía se cambió brevemente. Luego de eso mi tía se fue hacer unos mandados, me quede solo en la casa y lo primero que hice fue masturbarme, lo hice lo más lento posible, para disfrutar de ello, mi tía era la protagonista de esa masturbación, mi pene estaba fuerte como una roca, nunca antes lo había visto así y no aguante más, de mí salió semen como nunca, el baño quedo completamente salpicado por todas partes, pero lo que sentía en esa ocasión era placentero.

Luego de tres años tenía la esperanza de follar con mi tía.  Recuerdo que una noche fui a su casa a visitarla, ella estaba  sola, no salía con nadie. Esa noche  pensaba quedarme unas horas, solo para ver unas películas y pasar el rato. Estábamos en el sillón, yo le cambiaba a la tv para buscar el canal de la película que queríamos ver y por casualidad pasamos por un canal porno, que yo sin dudarlo cambiaria, sin embargo mi tía grito “alto, no le cambies”, para mí fue sorprendente, ella decía que quería ver esa película.  En la película solo era sexo por todas partes, yo estaba excitado, mi tía lo sabía, mi pene comenzó a crecer, no pude evitarlo iba a cubrirlo, pero mi tía me dijo “no, déjalo así, no tienes de que avergonzarte”. Claro ella estaba excitada también. Yo no aguantaba tenías muchas ganas de masturbarme, pero aguante. En algún momento pensé que mi tía me lo iba hacer, pero no dijo nada la película terminaba y mi tía lo único que dijo fue “puedes irte a casa” a lo que yo rápidamente dije “pero, tía ¿vamos a simular que aquí no pasó nada?”   A lo que ella contesto “Gabriel, pero si aquí no pasó nada”. Me dio un beso en la boca, yo la sujeta por la cabeza y me ti mi lengua en su boca, ella me empujo y me despidió. Me fui para la casa, lo primero que hice fue ir al baño y comencé a masturbarme hasta quedar satisfecho. No entendía lo que había pasado esa noche con mi tía.

Dos días después mi tía me llama diciéndome que quería hablar conmigo, sobre lo sucedido. Qué casualidad que mis padres tenían una cita de negocios por un día, mi tía hablo con mis padres para que me quedara con ella, mis padres no objetaron, les parecía buena idea.

Recuerda bien esa noche mi tía bestia de pantalones cortos un suéter ajustado y su cabello suelto. Solo tenía minutos de haber llegado cuando me dice “Gabriel, hoy tengo ganas de ti, espero que no te corras”. En eso subimos las escaleras. Mi tía me bajo los pantalones y me descubre el miembro y dice “Gabriel, que pene tan grande”. Me comienza hacer sexo oral, introducía mi pene en su boca, yo gemía de placer “ahh… ahhh… tía sigue, sigue…”  Mi pene esta erecto, mide 23 cm. Mi tía dice “¿Gabriel, te gusta como lo hago?” “si, tía, si” le conteste.  Luego es mi turno le saco el pene de su boca, le comienzo hacer sexo oral e introducir mis dedos en su vagina, mi tía salta y grita de placer “ahhh… ahhhh… si, si… ohhh… aprovecha, se lo estás haciendo a tu tía”.

Pasado unos minutos grita mi tía y dice “Penétrame, penétrame” yo no quería, ella se guía gritándome, yo quería que  rogara ser penetrada, sin embargo ella me empuja e introduce mi pene es su vagina. Aquello fue nuevo para mí, yo hasta ese momento era virgen. Ella comienza a saltar encima de mi pene, ella gritaba y gritaba, estaba excitadísima, la traje hacia mí la bese, jugué con sus pechos redondos, le sacaba e introducía mi pene hasta que me corrí dentro de su vagina, sentía que mi pene explotaba dentro de su ser, luego saque mi pene estaba flácido, de su vagina salía semen. Luego de eso meda un beso y se retira a bañarse. Esa noche dormí con ella, para el día siguiente retirarme a casa.

Esa noche le entregue lo más prestigioso que tenía, mi virginidad.


Compartir el relato

Denunciar relato

Comentarios

COMENTAR

(No se hará publico)
Seguridad:
Indica el resultado correcto

Por favor, se respetuoso con tus comentarios, no insultes ni agravies.

Buscador

Ellas buscan... FarmaToday
TvReceas - Videos de recetas de cocina Cristina Callao