CORTOS RELATOS DE MI VIDA: EL DESPERTAR.

Por el solitario.
Enviado el 07/06/2016, clasificado en Adultos / eróticos
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Mi nombre bueno no importa este es el principio de una larga historia de relatos que por un tiempo me había negado a recordar para vivir una vida tranquila, común y corriente como cualquier persona, no soy escritor pero tratare de contar y recrear todo lo más explícito y veraz posible sin incluir palabras vulgares aunque algunas de ellas en mi país no sean consideradas como tal, comencemos.   

EL DESPERTAR:

Comenzare por mi niñez, mis padres se casaron jóvenes y al año nací yo, mi padre un hombre alto de 1.80 m, bien parecido, muy trabajador, mi madre una mujer de buena familia acostumbrada a vivir en la opulencia alta de 1.75 m, buen cuerpo pechos grandes y firmes, caderas grandes pelo negro azabache, una mujer hermosa dado que sus abuelos son de descendencia italiana, bueno para no hacerla cansada nos iremos hasta mi cumpleaños número ocho, aquí es donde empiezo a darme cuenta de todas las situaciones que me rodeaban, mi padre trabajaba demasiado para darnos todo lo que necesitábamos pero eso también significaba no verlo en todo el día, salía a las 4 am y regresaba a las 10 pm, a veces borracho dado que no tenía otra distracción mas que salir del trabajo con sus amigos he irse a emborrachar, mi madre como buena esposa lo esperaba a veces hasta entrada la madrugada, pero el solo llegaba a tirarse a la cama a dormir la mona, con el correr del tiempo me fui dando cuenta de que entre ellos poco a poco se iba terminando el amor, inclusive antes podía escucharlos desde mi cuarto haciendo el amor durante horas pero ahora era solo silencio, mi madre tratando de reavivar las cosas quedo nuevamente embarazada de mi hermano menor, pero eso poco importo a mi padre, un día yo amanecí con calentura y no fui a la escuela mi padre como de costumbre tomo sus cosas y se fue al trabajo, yo en la cama escuche a mi madre decir voy a tomar un baño y luego te voy a hacer una rica sopa, dicho esto ella se metió al baño y cerró la puerta, yo me levante de la cama y fui hacia el comedor tome un vaso con agua y cuando iba de regreso a la cama pase por la puerta del baño, entonces escuche unos gemidos que venían de adentro lo primero que pensé fue que algo le había ocurrido a mi madre, pensé en preguntarle si todo estaba bien pero por alguna razón no lo hice, en la puerta del baño la cual era de madera había un agujero no muy grande pero se podía ver bien hacia adentro, lentamente sin hacer ruido me pare en la puerta y mire por el agujero, lo que vi hasta el día de hoy nunca voy a olvidarlo, mi madre bañándose de pie metiendo sus dedos en su vagina dándose placer a mas no poder, introducía sus dedos una y otra y otra vez por su agujerito, su rostro lo decía todo la expresión era de gran placer, saco sus dedos de su rosada vagina y aunque no me lo crean era como la vagina de una niña de 15, a pesar de que me había tenido a mí y dado que mi padre ya no le daba satisfacción su vagina estaba cerrada, bien seguí observando y vi como ella tomaba el cepillo para fregar la espalda el cual tenía un mango redondo de madera barnizada muy largo, y en un momento lo introdujo en su panocha rosada al principio lo hizo despacio pero conforme fue sintiendo el placer que esto le provocaba fue aún más rápido, pujaba y gemía como una loca, como si nunca hubiese tenido sexo, le daba vueltas al cepillo y lo introducía cada vez más profundo apretando su pecho con la mano y pellizcando sus pezones rosados, hasta que en un momento de su boca salió un pequeño grito pero no de dolor sino como entre satisfacción, placer y lujuria.

Yo aún no entendía lo que estaba viendo solo me quite de la puerta y sin hacer el menor ruido seguí hacia mi cuarto, me acosté en la cama y me hice el dormido, cuando mi madre salió del baño se cambió se puso a cocinar y después me llevo mi sopa caliente a mi cama, me despertó tiernamente y me dejo mi sopa allí, no sin antes decirme que yo era la luz de su vida.

(CONTINUARA)…


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