Mi sumisa vecina (cap. 2) B

Por T.ahotlo
Enviado el 17/06/2016, clasificado en Adultos / eróticos
4423 visitas

Marcar como favorito
Relato patrocinado por:
MiPlacer.es - tienda erótica orientada a la sexualidad femenina
Envíos rápidos y discreto a España Peninsular. Asesoramiento, buenos precios. Compra con seguridad y confianza.

El chulo la llevó junto a un vertedero de escombros cercano, la puso de rodillas y se sacó el pene, se lo metió en la boca, después se puso un preservativo y penetró su culo recién "reabierto", el tipo, ¡tenía una pinta de macarra!

Sacó su polla, tiro el preservativo "relleno con su leche" a las hierbas, y la coloco al filo de la carretera, semidesnuda, porque la blusa no tapaba sus vergüenzas, se quedaba en la cintura, dejando ver su culo y su coño "al aire" mientras hacía señas a los coches moviendo alegremente los zapatos de tacón bajo esas piernas desnudas hasta la cintura.

Mientras yo fumaba en el coche con la puta vi a Rosa hacer tres servicios junto al vertedero de escombros:

 

El primero fue un servicio triple, eran tres jóvenes que venían de fiesta medio ebrios, ella chupo sus pollas y les puso los preservativos con la boca, ¡que orgulloso estaba de ella!, ¡parecía una profesional!

Se agachó después y expuso su culo en pompa a los tres jóvenes, que la fueron follando por turnos, mientras seguían bebiendo y riendo.

 

El segundo servicio se lo hizo era un hombre muy obeso que se limpiaba el sudor de la frente constantemente, ella bajó sus pantalones y tuvo que chuparle el pene "más de diez minutos seguidos" para que se pusiera "medio duro", después alzó su culo en pompa y el hombre la follo, a la vez que jadeaba apoyando su gran vientre sobre ella.

 

El tercer servicio fue a un hombre muy apuesto que llegó en un deportivo, este hombre nada más bajar del coche se sacó un pene "enorme" y la penetró con furia, mientras ella gemía y gritaba; tras unos minutos follándosela con intensidad se quitó el condón y eyaculo sobre ella "con tres grandes chorros de semen", un chorro cayó entero en su cabeza, blanqueando sus pelos, otro roció su blusa a la altura de  la espalda, y el último ya con menos potencia dejó chorreones por sus blancos cachetes.

 

Salimos de allí y por el camino llené de combustible el depósito del coche con los 100€ que le incaute a mi perra, después de repostar pare junto a una casa medio derruida y le dije:

 

-Rosa ya casi hemos acabado el castigo, arrodíllate sobre ese viejo colchón  manchado que te voy a azotar con mi cinturón.

-Sí señor, lo que usted ordene -dijo muy turbada y relajada.

 

Se arrodilló sobre el colchón, saque mi cinturón, ¡de un tirón!, al sacarlo dio un chasquido en el aire y comencé a darle correazos "con fuerza", después de "diez toques de correa" me folle su coño "a pelo", ¡como un poseso!, corriéndome intensamente, dentro de ella, hasta ver como chorreaba mi leche por sus piernas.

Verla prostituirse voluntariamente "para mí" me había puesto como un toro.

Se puso la falda y abrochó la blusa, y con un trapo del maletero mojado en agua limpio lo mejor que pudo la leche de su pelo, de sus piernas y de su blusa, y se sentó a mi lado en el coche;  le dije entonces:

 

-Rosa tu falta como sumisa, ¡ha sido pagada!, seguirás siendo mi perra sumisa, ¿cómo lo has pasado?

 

-Señor, ¡ha sido una experiencia muy sucia!, ¡pero lo que más me turba!, es, ¡haberme corrido con desconocidos!, y que me haya vuelto "loca de placer", ¡ser usada por unos extraños, que han pagado dinero por ello!

 

Al regresar a la oficina con ella, dos secretarías limpiaron de su pelo y de su ropa las manchas de "la caída" que les dijo que había sufrido en la calle.

Después de  asearla  tomamos  café los dos a solas en su gran despacho, mientras lo tomábamos le dije que había sido puta para mi por “petición popular” al ser mayoría los correos que pedían eso para este “capitulo”,  entonces ella me dijo:

 

-¡Los lectores Señor!, ser puta para usted es lo que más me ha excitado nunca, ¡¡que mas pueden pedir que haga usted conmigo!!, me excita mucho pensar que además de ser sumisa de usted señor, también lo soy de los que leen lo que hacemos.

-Rosa me alegra mucho que te exciten mis colaboradoras y colaboradores.

Le mandé después por wasap un resumen de fotos, de ella "trabajando en el vertedero", cuando escucho "el pajarito del móvil", miró la pantalla unos minutos con los ojos muy abiertos, al tiempo que se frotaba el coño bajo la mesa y daba un  gran suspiro de placer.

                                               -FIN-

                                        ¿Continuará?

 

                              P.D. gracias por los correos.

                          (C) Tahotlo 12 de junio de 2016


Compartir el relato

Denunciar relato

Comentarios

COMENTAR

(No se hará publico)
Seguridad:
Indica el resultado correcto

Por favor, se respetuoso con tus comentarios, no insultes ni agravies.

Buscador

Ellas buscan... MiPlacer.es
TvReceas - Videos de recetas de cocina Haz tu donativo a cortorelatos.com