Despues de unos tragos... todo puede pasar

Por gon-xxx-
Enviado el 13/08/2016, clasificado en Adultos / eróticos
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La noche estaba muy calurosa y era casi el fin de mi viaje de trabajo en la ciudad de Guadalajara, hace tres días había ido a auditar los impuestos un hotel de negocios perteneciente al grupo financiero de donde trabajo. Había terminado en la mañana y debía viajar a la ciudad de México al día siguiente.

Me aburrí pasando los canales de la televisión, ocupaba algo de emoción y decidí bajar al bar del hotel, me senté en una mesa para clientes VIP cortesía del hotel y pedí un whisky de 18 años (también cortesía) para mirar el ambiente.

No había mucha gente, y el bar era para empresarios así que, no había el ambiente de un antro si no de un lugar clasista para riquillos.

No me interesaba más que beber un trago, cuando un sonido me hizo mirar atrás de mi mesa, una chica hablaba por teléfono con una voz ridículamente alta.

- Ya baja whey. Solo unos tragos y mañana estamos sin falta en tu conferencia, ándale, acompáñame con unos vodkas.

La mire como pidiéndole hablar más bajo pero, ella no hizo más que levantar su copa y brindarla conmigo. Cinco minutos después, una bella y alta dama de unos 28 años, con el cabello lacio, un vestidito muy corto azul rey, una piel morena muy clara y una figura de actriz de telenovela paso frente a mí.

Termine mi trago y pedí otro, cuando el mesero me dijo que ese whisky me lo habían invitado las chicas de la mesa de atrás. Voltee y agradecí el gesto, y una de ellas, la que estaba ahí primero, me hizo señas de acercarme y en un segundo, caminaba hasta su mesa, se recorrió la chica de azul y me dejo la silla en medio de las dos.

Nos presentamos y charlamos de los defectos físicos de la demás gente en las otras mesas. Tragos, risas, mas tragos, el tiempo transcurrió y el alcohol me llevo a una nebulosa.

Recupere la conciencia, y estaba en mi habitación en el hotel, estaba orinando con solo mi camisa puesta pero desabotonada sin bóxer ni pantalón. No entendía que estaba pasando, termine de orinar y me lave las manos. Me moje la cara y Salí del baño, pero la escena me impacto.

Las dos chicas estaban en la cama besándose, la morenita que tenía el vestido azul estaba en un conjunto de lencería fina de dos piezas pero con los senos salidos de su lugar. La otra chica estaba completamente desnuda, besando su cuello y tocando sus pechos, ambas me miraron con la cara llena de perversión y los ojos ebrios. Me vi caminando hacia la cama y ellas me tomaron de la camisa y me tiraron boca arriba.

Mi cuerpo fue dejando atrás el estado adormilado y entro en calor haciendo mi visión más clara, la boca de una me besaba los labios, mientras la otra bajaba chupando y mordiendo mis tetillas, las manos de ambas me acariciaban el pene haciéndolo crecer gradualmente en cada caricia. La chica que me besaba se me monto en la cara poniendo su sexo extremadamente caliente en mi boca y por instinto comencé a lamer como desesperado, mientras la otra boca se posicionaba en mi verga que estaba en tres cuartas partes de su esplendor. Con mis manos abría las nalgas de la chica que tenía en mi boca, ella se movía haciendo que mi lengua lamiera desde su ano hasta sus vellos empapados de saliva.

Sentí que la chica que tenía en mi cintura se me monto también y su sexo humedecido me cubría por completo desde la punta hasta la base, me preocupó la seguridad pero, estaba indefenso como para hacer algo al respecto, nuestros cuerpos desnudos estaba haciendo sincronía pero la torpeza del alcohol hacia mas bruscos los movimientos.

La chica se desmonto de mi cara y se incó a lado mío, comenzando a besar a la chica que me estaba montando con salvajismo, ambas se apretaban los pechos y hacían círculos en sus pezones duros y grandes, yo solo acariciaba las nalgas de la chica metiendo en ocasiones mi dedo en su vagina lubricando también su ano. Provocándole sensaciones con las cuales apretaba más fuerte y mordía los labios de la otra, y esta se movía mas rápido gritando sin importar el escándalo.

Llego el punto en el que sus muslos se tensaron, apretándome con sus piernas temblorosas respirando entre sollozos parpadeando con los ojos gigantes, de desmonto y su compañera la beso y la acostó a mi lado. Se coloco encima de ella y fue bajando su boca hasta llegar a su sexo.

Me pare y me coloque detrás de la chica, la penetre de un solo golpe, estaba muy mojada y sus dedos tocaban su clítoris muy rápido mientras su boca saboreaba el sexo de la morena lamiendo y chupando con maestría. Sentí como ella se derramaba en mis muslos, gateo un poco hasta alcanzar los pechos de su amante, gimió y grito con cada embestida que yo le daba mordiendo y chupando las chichis de la chica que también gritaba con una voz aguda.

Deje que su orgasmo terminara, nuevamente la chocaba pero muy suave. Me miro y con su mano ensalivada, introdujo dos dedos en su orificio anal, después de unos movimientos mi verga estaba entrando suavemente pero ella aventó su culo hacia mí con fuerza metiéndoselo todo hasta adentro. Sabía lo que quería y la nalguee fuerte haciéndola gritar más todavía.

Mi pene entraba y salía violento en un orificio que me apretaba mucho pero mi erecto pene salía tan brilloso que resbalaba como la mantequilla. Nalgadas y mas choques de mi pelvis y ella arañaba los muslos de la pobre morena, su culo se contraía y me estrujaba muy rico que mi placer me estaba bajando la presión. Pero seguía moviéndome violento rompiéndole el ano por completo, pero a ella no le importaba y pedía mas y mas.

Su boca y sus dedos llevaban al clímax a la chica morena y, llego el momento en el que sus piernas abrazaron la cara de la chica a la que yo penetraba, gritando como una ambulancia y prefirió tomar una almohada para morderla y seguir con su orgasmo.

Ver esa escena me excito al punto en el que ya no podía más, me violente chocando su culo con mi cuerpo y vi como su espalda se desplomo en la cama, la chica morena se paro y corrió a besarme en la boca y a darle palmadas fuertes en las nalgas de su amiga. Le pegaba cada vez más fuerte y escuchar eso me llevo al límite, la morenita mordía y chupaba las nalgas de la otra chica y quise terminar en su boca, seguí bombeando y las piernas de la chica comenzaron a bailar, se chorreo gritando a toda voz en las sabanas de la cama y yo, no pude mas y saque mi pene y me vine en su cadera y sus nalgas rojas por los golpes. La chica morena limpiaba mi verga y la piel de su caliente amiga. Cansados, ebrios y sudados nos acomodamos los tres en la cama y nos quedamos dormidos.

 


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