Experiencia fantasmal en la escuela

Por Christian pineda
Enviado el 30/04/2013, clasificado en Varios / otros
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      Lo recuerdo como si hubiese sido ayer aunque fue hace ya mucho tiempo cuando yo tenia doce años, fue un sábado como a las seis de la tarde cuando yo y cinco amigos mas llamados Andrés, Jorge, Luis, enyerbe y Carlos que le decíamos wichi  regresábamos de jugar al futbol. En el camino de regreso pasamos por la escuela donde estudiábamos ya era casi de noche y esto hacia que el aspecto de la escuela se viera algo tenebrosa pero todos sentíamos el deseo y la curiosidad de entrar ya que en varias veces durante las clases y el recreo varios compañeros de clase  hablamos de historia que decían supuestamente por yo no las creía mucho de que antes de que nuestra escuela existiese había un cementerio, un hospital  y que por las noches aparecían fantasma de las personas que al morir no descansaron en paz y todos esos tipos de historia que los muchachos se cuenta para asustarse entre si en la que mas de una ocasión todos hasta el que echa el cuento termina asustado.

      El hecho fue que uno de mis amigos Luis para especificar vio al instante una oportunidad.- ¿Y si entramos? Nos preguntó entusiasmado. para ver como lucia por dentro cuando ya era de noche y para comprobar si eran ciertas todas esas historias de fantasmas eran ciertas a Carlos y Jorge pareció gustarle la idea pero a enyerbe le pareció tanto- No, mejor nos vamos, dijo con esos ojos de cordero miedoso.-¡Si! ¡Dale, entremos! Se entusiasmó el Andrés.Yo miré el reloj y vi que todavía era algo temprano. ¡Total! ¿Cuanto tiempo tardaríamos en dar una vuelta?, con una hora alcanza y sobra, pensé.

       Luis ya estaba montado en lo alto de la reja y nos daba una mano para ayudarnos a treparla. Enyerbe, fue el último. Enganchó la pierna en el travesaño y mientras trepaba repetía: -Nos van a agarrar, va a venir la policía, nos van a dar una flor de paliza. Carlos enojado le gritó-¡O te callas o te vas!; Ya estábamos todos adentro. Todo nosotros los seis juntos empezamos a recorrer los pasillos y mirar adentro de los salones que se podían, al principio estábamos todos entusiasmados y bromeando en el recorrido por la escuela, poco a poco comenzó como a versé una niebla ¡Qué humedad!, pensé; y empezó a hacer mas frio de repente se escucho un ruido proveniente de uno de los salones cercanos como si se movieran unos pupitres nos miramos todos un momento -¿Será que vamos a ver…? susurro Andrés, cunado nos acercamos miramos en el interior y vimos un asiento de la primera fila movido hasta el pizarrón eso causo un poco de temor en cada uno de nosotros que nos mirábamos a las caras y diciéndonos en fingida broma para ocultar el temor que sentíamos que quizás el ruido provino de ese asiento que se movió solo.

       De repente Un grito nos sobresaltó. Salimos disparados a la carrera era Andrés. -Algo se movió allá atrás. ¡Vayámonos!. Dijo asustado. Carlos preguntó: -¿Por dónde? –por aquel pasillo vi algo que se movió. Me quiero ir.El Luis, le dijo -Es temprano todavía. -¡Vamos a ver! y salió corriendo hacía el sitio señalado, seguido a corta distancia por Carlos que estaba a sus anchas.Yo también tenía ganas de ir a investigar pero lo vi tan alterado a enyerbe  que decidí quedarme un rato con el y ver que pasaba.Transcurrieron unos minutos y la impaciencia me estaba afectando. ¿Y? Grité con todas mis fu-¡Vengan, Vengan! se escuchó la voz de Jorge. Lo agarré del brazo a Andrés y le dije: -Vamos a ver.-¡No! ¡No quiero! Protestó -! O venís o venís! Le dije y lo arrastré contra su voluntad.

       Cuando todos llegamos al sitio no vimos pero nuevamente su escucho un ruido del salón en el que estábamos anteriormente; y esta vez todos tuvimos miedo de asomarnos a ver que era, además de que ya era casi de noche y eso aumentaba mas nuestro miedo al ver que todo se oscurecía mas. - El que se anime a entrar ahí – dijo Luis  señalando la negrura de aquel salón - va a ser el más valiente de todos, si es que se anima alguno ¡jeje! - ¡Ah sí! Entra tú primero, si es que te animas, ¡paliducho! - lo desafié. A los otros le causó gracia el sobrenombre, y rieron un poco pero era claro que todos nos encontrábamos ya  asustados.Uno al lado del otro, avanzamos lentamente por el corredor, procurando no hacer ruido. Frente a la puerta todos levantamos un poco la cabeza haber lo que ocurría. Justo cuando todos miramos adentro varios asientos incluyendo el escritorio se movieron al mismo tiempo como si algún fantasma demonio o ser invisible lo hiciera, haciendo gran ruido al hacerlo, que causo en cada uno de nosotros tal espanto que salimos gritando y corriendo con todas nuestras fuerzas como si algo no persiguiera nadie quería quedarse atrás y cunado llegamos a la salidos trepamos la acerca tan rápido como pudimos y aun así seguimos alejándonos corriendo con todo lo que podíamos hasta llegar a la casa del amigo que vivía mas cerca. Cuando llegamos nos tiramos todos en el jardín de la casa a pasar el que quizás allá sido el mayor susto que alguno de nosotros allá tenido. A pesar de que en realidad nadie vio nada dentro de ese salón, el ver como esos asientos y el escritorio se movían solos como empujados por una fuerza sobrenatural  fue suficiente como para provocarnos ese increíble susto que hiso que yo y todos los demás no pudiéramos dormir  esa noche por la terrible experiencia ocurrida. Al siguiente día y muchos días después hablábamos de lo ocurrido si contárselo a más nadie y lamentándonos de haber echo esa terrible aventura que años después y aun hoy en día que somos adultos lo recordamos como uno de los mayores e inexplicables sustos de nuestras vidas.


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