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Por Fedor
Enviado el 06/10/2016, clasificado en Varios / otros
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Llorando como un acordeón envenenado de muerte dirigí mis pasos en sentido contrario a la masa. las hojas de los arboles caín lentas y ocilantes, descansando inertes su virginidad de piso. en el piso eran pisoteadas. pobres hojas. yo miraba de lleno al edicifio gigante que cuadraba con el enorme cielo estrellado. abrumador, colosal, impetuoso. la curiosidad ya no existía, las veredas estaban repletas de propagandas, el ajedrez estaba resuelto. las máquinas daban exhibiciones de partidas perfectas donde antes había estado el ajedrez de la intendencia. Y un montón de gente se arrimaba a observar. aplaudían a la máquina, tomaban fotos y filmaban las partidas. cuerpos, cuerpos humanos yendo y vienenido a mis alrededores. los autos tocaban sus bocinas furiosas y pronto la policía vino a mi rescate y me llevó consigo y me enjauló como hace siempre. al parecer la gente no quería que un zaparrastroso como yo se expresara libremente. Mi cuerpo desnudo les impresionó más que las máquinas de ajedrez. Me tomaban fotos, sonreían y señalaban mis partes. las sirenas parecían nunca llegar, pero llegarían y me llevarían consigo. 

- mugriento! - me dijo el oficial. Me di la vuelta - levantá el culo y pelate de acá!

así volví a las calles. Sobrio, limpio, de cara. Era terrible. Yo era muy frágil. El alcohol me cambiaba, me lo hacía más leve. Los hospitales no sabían cómo tratarme. Nadie hace marchas por nosotros. Se supone que nosotros deberíamos hacerlas, pero eso sería colmar las cárceles de la ciudad, además de que no podríamos organizarnos nunca. No tenemos íconos fiables. La sociedad nos engaña. invierte dinero en nosotros no por nosotros sino por ella, porque le molestamos. eso duele. es lo primero que duele. luego pasa. te vuelves más sabio. ves la verdadera bestia desde afuera. muchos caen en los vicios más bajos y mueren pronto o siguen muertos hasta que cierran los ojos para siempre. otros se vuelven locos y les basta con eso. muchos conviven con su locura y se entretienen así. nunca se los ve aburridos. yo me aburro, pero estoy loco y es más bien de tristeza. no sé bien cuál es mi tristeza pero la siento madurar. Me alimento más de mi alma que de mi entorno y de la comida. lo malo es que alimentarse del alma no engorda, sino que aflaca. se supone que eso no debe andarse tocando con las manos sucias. pensar en la felicidad me termina bajoneando y dejando triste, y pensar en mi tristeza solo me entristece más. es mi manera de afrontar las cosas, es un paso o una caminata de toda la vida. eso no lo sé. pero siento que no debo comer de mi alma. es como el petróleo. tiene un límite y luego un tiempo para regenerarse. no lo sé. quizás, a medida que uno escarba, profundiza, se aleja del la luz de la superficie. si lo veo como a un plantea pienso: ¡qué mierda, hay que llegar hasta el núcleo! y de seguro moriré en el intento. ya no hay marcha atrás. 

- tenés que leer a greig y thomas - me aconsejó un amigo

- quizás pueda intentar probar con algo de eso - contesté

- ¿quizás? quizás no; ¿pueda? puede no poder; ¿intente? no hay garantías; ¿probar? 

- no hay por qué. eres un folla libros!

- la mayoría de las veces los libros me follan a mí

-y así te ves. 

 

Bueno, no siempre discutímos. él es un tipo de otra categoría, manso, lento y solitario como los gatos, atractivo, de manos finas y ojos grandes y tristes y gran espalda y piernas y muñecas finas. también está un poco loco, Es poco suceptible a la brutalidad de los gestos y los tonos de la gente. le abruman otros problemas. nietzche le baila en la cabeza. la mayoría del tiempo no llega a nada, pero cuando lo consigue da con dureza, con hombría y sinceridad. estuvo internado un par de veces por intento de asalto a mano armada y por perseguir a una mujer unas cuantas cuadras tirándole de una piolita que había atado a su vestido en el banco de la plaza de los bomberos. tenía un perro grande que lo seguía a todas partes, un joven perro de casa alemán de ojos claros y pelo marrón. Era un perro bruto y feliz y no se despegaba nunca de su lado. Cuando aquel auto lo pasó por arriba todo lo que tenía se fue de un segundo para otro. su cabeza dio un vuelco y ahora da clases en la facultad de psicología, y es consierado un mal docente. Se folla a todas las alumnas que puede. no arregla notas en las pruebas. soborna con clases particulares. nos gustaba hablar de ajedrez

- qué opinas del ajedrez y las máquinas? - le pregunté

-que el hombre pierde contra la máquina, pero el ajedrez no pierde su humanidad.

-nunca había escuchado esa respuesta

-es más bien una síntesis de diversas opiniones. pero qué sé yo.

-karpov decía que quizá los aliens inventaron el juego.

hablábamos de ese tipo de cosas y de filosofía. yo más bien escuchaba. no le entendía, sobre todo cuando se ponía a darle en serio, pero su actud me generaba satisfacción y claridad. hablábamos de la misma verdad.

 

 

 

 

 

 

 

 


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