Amigos

Por Juan TOMÁS FRUTOS
Enviado el 05/05/2013, clasificado en Varios / otros
321 visitas

Marcar como favorito

 

Me recordaba, y aún me recuerda, por fortuna, mi padre que quien tiene un amigo tiene un tesoro. No lo entendía del todo cuando era pequeño. Supongo que era así porque de infantes la vida suele ser generosa y lo normal es que estemos rodeados de auténticos amigos que en un número ingente nos envuelven con sus halos de felicidad hasta tal punto que para nosotros eso es lo natural. Lo vemos, por lo tanto, como normal, tanto como el aire que respiramos.

Luego, por desgracia en este caso, el tiempo nos envuelve con sus mantos de socialización, e inexplicablemente se nos quedan por el camino muchos de esos amigos. Tengo una persona muy querida que me reitera que las amistades que no continúan no lo son verdaderamente. Creo que tiene razón.

Lo bueno de la vida es que lo que nos quita por un lado nos lo da por otro. Las gentes, las buenas, van y vienen, y, por suerte, no andamos solos si tenemos entrega y convicción para seguir adelante.

Siendo positivos, es lógico que reconozcamos que hay amistades como las de la infancia, las buenas, las que nos legan leyendas y comienzos venturosos, que lo son para siempre, como dice la canción. Las recordamos con la nostalgia de que cualquier tiempo pasado fue mejor. No obstante, hay que mirar al futuro, porque sinceramente estimo que está repleto de opciones de dicha. Eso sí: precisamos saber mirar con el corazón, como nos indicaría El Principito.

Al igual que en Periodismo nos refería el maestro Kapuscinski que no cabe el cinismo, tampoco ha de tener presencia en una relación de amistad. La autenticidad es la base de una relación de amigos, que han de verse como hermanos, y que, fundamentalmente, se han de comprender en las situaciones más complejas, donde se descubrirán de verdad.

La vida es eso que nos empeñamos en controlar hasta que se acaba. En ella encontramos de todo. Uno de sus dones son las personas que nos quieren de manera genuina, sin tapujos, sin condiciones, valorando lo que somos y cómo somos, sin desear cambiarnos, sin pedir nada a cambio. Con esas gentes podemos ser felices. Nuestro esfuerzo se ha de dirigir a descubrirlas y a valorarlas, amén de conservarlas como esa riqueza no extinguible que son.

Potenciar las amistades es casi un deber societario. Debería serlo. Desde esa textura se construye todo lo que merece la pena. Somos en la medida en que nos reconocemos con los demás, según Chomsky y Umberto Eco. Por eso debemos mostrar agallas y energía en la defensa y el sustento de lo humano desde la amistad y el amor. Si éste nos falta, no somos nada, aunque tengamos todo el oro y el dinero del mundo. Una perspectiva cambiada nos ha llevado a la actual crisis de identidad.

Se aprende de todos

Sé que dar con amigos, que descubrir si lo son, que perderlos, que verlos flaquear, que experimentar desengaños, es fatigoso y hasta doloroso. A menudo nos decimos que habríamos preferido no haberlos conocido. No es verdad. De todos se aprende. Lo que las relaciones no nos deben aportar es desencuentros con otras personas, ni recelos universales, ni desconfianza en el ser humano. Lo mismo que unos se marchan aparecen otros, aunque no sea con idéntica facilidad. Hemos de sacar el más óptimo provecho intelectual y espiritual de cada ocasión, que siempre es irrepetible. Se cierran puertas de amistades, y se abren otras, quizá mucho más deseables y fructíferas.

La vida es maravillosa. Su hermosura es consecuencia de los buenos actos, que siempre son más grandes y más fuertes que los malos, aunque genéricamente no lo advirtamos de esta guisa. Las humildes y a menudo desconocidas acciones societarias e individuales de defensa de lo humano, de todo lo humano, superan con creces a las nefastas. Ocurre, sin embargo, que hacen menos ruido. De ahí, quizá, este escrito. Estamos, estoy, con la bendita mayoría que cree en el prójimo, en el otro, y que pone su costado para que la cuesta sea más llevadera. Hablo de los amigos, de los que lo son, aunque no siempre los reconozcamos.

Juan TOMÁS FRUTOS.


Compartir el relato

Denunciar relato

Comentarios

COMENTAR

(No se hará publico)
Seguridad:
Indica el resultado correcto

Por favor, se respetuoso con tus comentarios, no insultes ni agravies.

Buscador

Ellas buscan... MiPlacer.es
TvReceas - Videos de recetas de cocina Haz tu donativo a cortorelatos.com