Amor ciego

Por Piculino68
Enviado el 04/11/2017, clasificado en Amor / Románticos
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Suena un estruendo, una punzada seca y de golpe me desplomo.

El golpe en la cabeza al caer me hace perder el sentido. La sangre empieza a brotar y el subconsciente me juega malas pasadas.

El frío invade mi cuerpo y en mi cabeza, se dibujan, en vano, escenas de mi vida, que ni siquiera sé si son reales. 

De repente, oigo voces en mi cabeza....

Quiero responder a sus preguntas y trato de asimilarlas, pero mi cuerpo no responde.

Escucho a un médico decir, que no creen que salga del coma.

- " Pero de que diablos está hablando. (Grito en mi cabeza) Es que no me oyen, estoy aquí y estoy de puta madre, por favor, que alguien me escuche ".

Pasan los minutos y el Médico se retira.

La sala se sume de nuevo, en un silencio envolvente y mi cabeza se vuelve loca tratando de encontrar la forma de que me escuchen.. ¿ como puedo conseguirlo ? 

La puerta vuelve a abirse, las voces, ahora repiten sin cesar un sin fin de palabras ininteligibles para mi, pero en el trasfondo de la conversación oigo a un policía que se dirige, creo que a una enfermera, que el no tiene autoridad para quitarme las esposas. 

Seguidamente oigo una voz diferente, este parece ser el comisario. Le oigo dar órdenes al policía para que me quite las esposas, el médico ha diagnosticado mi muerte cerebral y que si en dos meses no hay cambios evidentes de mejoría, me desconectarán de la maquina que me mantiene con vida.

Se hace de nuevo el silencio y creo que esta vez, es porque he vuelto a perder el conocimiento.


Me despierto, pero sólo de mis sueños internos, sigo en coma profundo, cuando una voz dulce y amable. Me dice que ella está convencida, que me pondré bien, que saldré de nuevo a pasear, a reírme del mundo y que ella se encargará de todo, que no cesará en su empeño hasta conseguirlo y que me conquistará cada día, para que cuando despierte, sea yo quien la tenga que conquistar a ella. 
No puedo verla, pero siento sus manos acariciando mi cuerpo, como me flexionan las extremidades y como cada día, me viene a ver y a darme un masaje, mientras me dedica palabras de amor por las que merece la pena despertar de mi letargo. 


Siento en sus palabras, como el amor penetra ciego en mi, sin saber tan siquiera su aspecto.

Un sentimiento indescriptible va creciendo en mi interior, me hace revivir las ansias de volver a la vida. Siento como mi cuerpo, al menos cuando ella está junto a mi, hace lo imposible por responder.

Necesito que tan sólo por un segundo responda, aunque sea un instante, para que se de cuenta que voy a despertar para ella.

Pasan las semanas y ella, sigue fiel a nuestra cita diaria, me cuenta con todo detalle, lo que acontece en el mundo real, dice que no quiere que pierda el tiempo cuando despierte en saber estas menudencias y que le dedique yo a ella todo el cariño y la entrega que ella me ha estado dedicando a mi, pero en todo este tiempo a mi lado, tan siquiera ha mencionado su nombre.

Tenemos conversaciones y se responde a si misma a las preguntas que me hace, yo desde mi sueño interno, la respondo también.

A veces se ríe sola, porque imagina situaciones limites, donde me relata encuentros de cama juntos. Nunca podría imaginar cuanto lo deseo.

Me ha enamorado. Quiero despertar y lo necesito. Quiero que sepa, que cada día del resto de su vida voy a cuidar de que sea feliz, que seré yo quien se encargue de dar sentido a cada uno de los sueños que hemos vivido juntos. Quiero quererla y lo quiero ya.

Cada mañana, me recuerda el dia en el que estamos. Y han pasado dos años y ella sigue igual. Me trae un regalo, dice que son unas flores preciosas, que le recuerdan a mi , porque solo florecen una vez y una vez que mueren la planta muere con ellas.

 
Su olor es increíble y esta vez, mientras me hace los ejercicios de rutina, se acerca suavemente a mis labios y me regala el beso más dulce, que jamás nadie haya podido dar.

Me susurra un "te quiero" casi inaudible y siento que algo húmedo cae sobre mis mejillas, creo que son lágrimas. Me acaricia la mejilla y oigo sus llantos ahogados en el silencio, mientras no para de contarme, como siempre, las noticias del día. 

El médico entra en la habitación, acompañado del comisario, un agente judicial y la piden que salga de la habitación. Ella les ruega que la dejen estar allí y al parecer, alguien debe asentir, porque siento que se siente a mi lado y me sujeta la mano con fuerza.

El agente judicial da la orden y el tan odiado, bip....bip...bip...bip, deja de sonar. 

Por un momento se hace el silencio y sólo escucho el llanto ahogado de ella.

El comisario y el agente judicial,  piden al médico que firme el certificado de mi muerte y se lo envié al juzgado numero cinco.

Empiezo a comprender que se han dado por vencido, han tirado la toalla. 
Salen por la puerta de la habitación y ella se aferra a mi mano, dejándonos completamente a solas.

Mi corazón empieza a latir más despacio, sin fuerza y a trompicones, mi respiración se ralentiza hasta el extremo de no sentirla y ella se abalanza sobre mi llorando desconsolada. 
Mi cuerpo no reacciona, y lloro por dentro desconsolado, mientras la dedico los últimos momentos de mi vida a mi amor ciego, le dedico mis pensamientos, que jamás le llegaran en palabras. 

- " Te esperaré y buscaré allá donde sea, hasta volver a encontrarnos, pese a quien pese, no me iré de tu lado jamás y en el momento que más me necesites, sabrás que siempre he estado junto a ti. Te quiero eternamente y eternamente te esperare". 

Poco a poco siento caer en un letargo profundo. Cada vez el silencio se hace más largo. No oigo casi sus llantos, a pesar de ya no reprimirlos. 
Me estoy muriendo, pero muero enamorado de un amor ciego, al que se que algún día, le daré todo lo que ella supo darme sin esperar nada a cambio.


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