Feliz. O no.

Por Liandre89
Enviado el 13/06/2013, clasificado en Reflexiones
742 visitas

Marcar como favorito

Allí van caminando los estereotipos, cada cual a su manera, cada cual más o menos arreglado, caminan juntos observando, riendo y conversando. Todos diferentes creando multitud de colores entre el gris y el marrón de los edificios que componen el lienzo, manchando cada espacio de la tela denominada realidad. Vienen a mi mente esos cuadros de Leonid Afrémov, tan llenos de vida y de color.

Parece que ahora todo tiende a estar ligado a la concepción de felicidad, que debemos de llegar a tomar esta emoción como parte indispensable de nuestra vida, e intentar atraparla durante el mayor tiempo que sea posible, ya que sin felicidad, al parecer, no somos más que meras cajas vacías y tristes. O eso al menos nos quieren hacer pensar esas caras que siempre esbozan una sonrisa, que observan el mundo ávidos de experiencias radiantes, de sorpresas que exploten en sus corazones y que estos, a su vez, estallen en millones de pequeñas gotas de despreocupación para que sus miedos se vuelvan humo. Optimismo lo llaman,  todos deberían de mirar de cara al futuro sin necesidad de frustrarse o rendirse ante los contratiempos que se nos presenten en las etapas venideras. Gran filosofía la de este siglo que socavo en los corazones de muchos jóvenes, los cuales ahora viven la "vida loca", porque claro, esta es corta y hay que disfrutarla plenamente. Fiestas, locos bailan todos y todas, beben hasta rendirse a la gravedad, se miran y se tocan, acaban juntos en una cama, caras desconocidas de un día vuelan tal y como voló la ropa íntima la noche anterior. La semana que viene lagrimas, fiebre y sangre. Aceptar esta forma de vivir el presente es denigrante para cualquier persona que tenga uso de razón y se respete, una manera de autoengañarse vulgar, mas allá de lo que realmente necesitamos, que es aceptar lo que tenemos  y aceptar lo que somos. Aquellos que tomaron la iniciativa de correr el camino sin mirar atrás, no son conscientes de lo que dejan tras sus pasos, los errores que se empolvaron podrían ser una guía de aptitudes para el futuro, pero este recuerdo solo bloquea la felicidad de muchos. Y es que el presente actual funciona como una rueda dentada, y cada engranaje silva su nombre al girar; egoísmo, desprecio, hipocresía,  desconsideración, cobardía, deshonor. Hemos creado una contradicción de un sentimiento que debiera ser mimado, transformándolo en una idea o concepto manipulable, tan débil y frágil que aquellas manos que mas que acariciarlo, desean atraparlo entre sus garras, acaban rompiendo el frasco que lo protege, escapa ese liquido cálido entre sus dedos junto con la sangre de sus heridas, y lloran el dolor y la perdida. Pero este mundo es bello y guarda mas recipientes. Muchos de estos, la gran mayoría, acabarán en las mismas manos, y más líquido será vertido a la tierra, escapará, y volverán a lamentar su pérdida. No quiero ser partícipe de esta farsa, ni pertenecer al movimiento que promulgan, porque no es real, simplemente material. Que no suela dibujar sonrisas en mi rostro, no significa que no sea feliz, porque probablemente mi felicidad sea conmigo mismo, y no tanto en lo que pueda obtener a lo largo del día. Esto no me hace mejor o peor persona, pero creo que si alguien probara a rechazar la felicidad como modo de vida, y más bien tomara la felicidad como parte de su vida, dejaría de hacer girar la rueda, y volvería a sentirse ligado a valores más humanos, hallaría una forma de sentirse pleno sin necesidad de salir a buscar en las estanterías de la experiencia, un motivo por el cual sonreír, porque ninguna sonrisa debe estar ligada al capricho de querer vivirla.

Compartir el relato

Denunciar relato

Comentarios

COMENTAR

(No se hará publico)
Seguridad:
Indica el resultado correcto

Por favor, se respetuoso con tus comentarios, no insultes ni agravies.

Buscador

Ellas buscan... MiPlacer.es
TvReceas - Videos de recetas de cocina Haz tu donativo a cortorelatos.com