La conquista del Espacio cap3

Por jz
Enviado el 27/06/2013, clasificado en Ciencia ficción
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Estación Colón II, Nueva Tierra, 13 de Enero, año 2.121

 

-Parece que por fin podremos ponernos manos a la obra, Frank. -Dijo Arhold levemente aliviado- Aunque sólo estamos al principio del camino. Espero que con estas 10 personas más nosotros dos consigamos algo grande- Afirmó con una sonrisilla que no se le borraba desde que empezó todo-

 

-Eso parece señor- dijo serio- Pero como usted dice, esto sólo acaba de empezar. Tendremos que andarnos con ojo, somos muchas personas involucradas en esto, toda la humanidad, y nunca lo olvidemos, mucho dinero en juego.

- Y mi vida- Pensó para sí mismo, eso se lo guardaba para él-Bueno, esperemos que todo salga bien!- dijo alegremente.

 

Frank, que era un joven muy vivo, estaba entusiasmado con el proyecto. Desde que le contrató Arhold su vida dio un vuelco. Quien le iba a decir a él, que recién salido de la carrera, con 23 años, le fuesen a poner en bandeja el futuro de la raza humana. Aunque se sentía Página 8

bastante solo, no tenía a nadie con la confianza suficiente como para confesarle tal hazaña. Sentía la necesidad de encontrar a alguien a quien contarle que sería la mano derecha del mayor explorador que la historia conocería y él iba a aportar a todo aquello, pero en ese momento le resultó imposible. Como le suele decir su jefe y amigo: “Hay dos sueños en la vida, el primero el amor, y el segundo realizar tus sueños de niño.”

 

Él, en parte, veía sus sueños de niño cumplidos. Nacido en el seno de una familia al límite de la pobreza, siendo el mayor de seis hermanos. Su sueño siempre fue conseguir un buen trabajo para así poder ayudar a su familia a vivir sin preocupaciones, todos a cargo de él, para cualquiera sería una carga insoportable, pero para Frank, era una bendición. Poder regalar a sus padres y sus hermanos una vida sin preocupaciones, sin jornadas nocturnas de trabajo para sus padres, sin pasar hambre y llenar de regalos las navidades era lo mejor que podría conseguir. Sin embargo la felicidad nunca faltó en su hogar. Su gran anhelo era encontrar a la chica de sus sueños, en su adolescencia no destacó por conocer a muchas, se centró más en los estudios y en ayudar a su familia. Entre tanto ajetreo no tuvo tiempo para hacer muchos amigos. Era un chico fuerte, alto y moreno. Sus rasgos marcados le daban un aspecto felino, con unos ojos azul mar profundo. De complexión atlética y definida, siempre descuidado, el espejo nunca fué un amigo suyo, su aspecto desaliñado infundía ternura. Todo concentrado hacía de él un auténtico Adán del paraíso.

 

-¡¡Frank!!-dijo Arhold con sorna-¡Estás aquí o ya en Marte! Espabila que nos toca trabajar.

Frank bajó de las nubes como un cohete y se puso en pie.

 

-¡Estoy listo jefe!

 

-Así me gusta muchacho.

 

Los dos entraron en la sala, cediendo Frank el paso a Arhold. Era como volver al colegio, cuando entraba el profesor todos se ponían de pie con gran respeto  -Siéntense, por favor. –dijo como un profesor de colegio-Ahora voy a pasar lista para quedarme con vuestros nombres. Levántense y preséntense al grupo para que así os vayáis familiarizando los unos con los otros. A partir de hoy sus vidas pertenecen al proyecto y podrán tener muy poco contacto con el exterior, de este edificio, claro. Como podréis ver, sois cinco mujeres y cinco hombres. Lo hice así porque creo que a lo largo todos los siglos ha faltado darle el papel que corresponde a las mujeres a la hora de hacer historia de conquistas. ¡Empiezo!

 

-Andrew Lee.

- ¡Presente!-dijo rápidamente- Soy ingeniero de telecomunicaciones por la universidad de Goge Earth, tengo 24 años, y es un honor estar aquí.

-Lindsy Hoffman.

-¡Presente!- se oyó una voz dulce- Soy ingeniera informática por la universidad New Página 9

Härvard Tech, tengo 22 años y gracias por haberme incluido aún sin saber realmente que vamos a realiz…

-¡José Higgins! Discursos después, ahora presentaciones-Dijo Arhold.

-Presente- suspiró con un poco de miedo- Soy matemático por la universidad estatal de Isla Europa, tengo 22 años.

-Xing Liú.

-¡Presente! Soy ingeniera industrial por la universidad del Reino Mandarín, tengo 23 años. Es un placer estar con vosotros- he hizo una reverencia hacía Arhold y se sentó-

Arhold, la miró con cara rara y prosiguió:

-Paolo Legaç.

-Presente. Soy geólogo doctorado en minerales férreos por la universidad de La Veccia-Roma, tengo 35 años.

-Alfred White

-Presente. Estoy Doctorado en sistemas de información por la universidad foral de Hispania, tengo 25 años.

-Alan Jak!

 

Se levantó con soberbía y dijo-Soy ingeniero aeroespacial por la universidad de DeinJale Tech, además de capitán de las fuerzas aéreas de Nueva América, tengo 28 años.-Se sentó mirando desafiante a Frank.

 

-Lisa Sterling

-Presente-dijo una sensual voz- Estoy Doctorada en física-cuántica por la universidad FortOxford, tengo 24 años.- Sin duda era la persona más atractiva que se encontraba en la sala, Arhold , raro en él, se perdió por sus planetas.

-ah..¡Margaret Hiils?!

´-Hees!, pero no importa. Soy química por la universidad del Estado Hispano, tengo 25 años.

-Y por último, pero no menos importante ¡Laura Jiménez!

-Soy ingeniera informática por la universidad Estatal de Isla Europa. –hizo una breve pausa-Ah! Y tengo 23 años.

 

El grupo estaba formado principalmente por jóvenes porque Arhold pensaba que aparte de muchos conocimientos, que sin duda este grupo de chicos los tenía, necesitaba gente que echase su imaginación a volar, y eso las personas con años de experiencia habían perdido por completo la ilusión o la imaginación que se tiene cuando estás en los veinte años, prácticamente recién salido de la universidad. Necesitaba gente sin barreras y con los conocimientos suficientes. 


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