A través del espejo

Por jz
Enviado el 17/07/2013, clasificado en Ciencia ficción
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A través de la historia ha habido cientos de pensadores que alguna vez dudaron de nuestra realidad, pensaron que quizás todo lo que vivían, todo lo que sentían, todo lo que les rodeaba no era más que una ilusión, o el más real de nuestros sueños. La disociación entre cuerpo y espíritu vivida por tantas personas comunes, en la que nos vemos haciendo actos sin que nuestra mente esté dentro de nuestro cuerpo, aunque lo sentimos y lo vivimos cómo si fuese real.

Existen teorías de universos paralelos, o él más allá, como lo llamarían los religiosos. Fórmulas Matemáticas que demuestran de manera espeluznante que en este mundo lleno de espejismos nuestra figura, nuestro ser, puede que no sea más que una ilusión óptica a los ojos de los otros mundos que viven a la vez que nosotros en nuestras mismos bosques, en nuestras mismas calles, e incluso dentro de nuestras casas. 

Quizás tu réplica en el mundo paralelo fué aquella vez que decidiste girar a la izquierda en vez de a la derecha. Ese momento insignificante para tu mente y tu sueño pudo tener un efecto universal de consecuencias insospechadas para cualquiera de las figuaras de humo que existen en nuestra realidad. 

Si hubieses tomado la derecha alomejor habrías encontrado a un amigo que no veías hace años ó alomejor el destino te guardaba encontrarte al amor de tu vida, también cabría la posibilidad de que hubieses perecido a causa de esa misma decisión... o quizás se dieron todas y tú sólo vives la más aburrida.

La infinidad de posibilidades puede asemejarse a los infinitos universos parelos que existen...

¿Y cómo nos pondríamos en contacto con ellos?

Quizás alguna vez hallas sentido un suspiro que te recorría la nuca, una sombra que pasó a tu lado, o un leve roce de una caricia...

Los errores en las fórmulas existen, a veces esos fallos nos pueden interconectar, la sensibilidad humana respecto a todo lo que nos rodea en nuestro delirio  se pierde con los años, nuestro cerebro desecha todo aquello que cree innecesario, todo lo que no aporta nada a nuestra ficción es obviado para centrarse en nuestros pensamientos egoistas que se limitan a lo que tenemos cercano. 

También he de suponer que muchos antes que yo estuvieron alguna vez rodeados de espejos, dónde un espejo está en frente del otro nuestra visión se refleja infinitas veces a través del espejo...

En ese momento me paro y disfruto. No quiero salir del ascensor, me quedo quieto mirando, esperando una reacción en mis otros yos, cada cual diferente. 

Aquellos que pasean su vista sin pararse a mirar, que sus ojos están vacíos por que no captan nada de lo que ven, se perderán todas las realidades paralelas que existen dentro de un simple espejo. Es salto al más allá sólo se puede dar si tienes la sensibilidad especial de pararte y fijarte en cada detalle de cualquiera de tus reflejos, siendo tú un reflejo para el que está viviendo otra realidad diferente a la tuya. 

El primero, por sus gestos, intuyo que está bajando conmigo en el ascensor, yo voy a comprar algo, él seguro que decide ir a un sitio diferente al mío, cuando salgamos por la puerta cada cúal tomará su camino.

Fianlmente cuando el ascensor llega a su destino me quedo unos segundos más, fijandome en si alguno es más rápido que el otro, pero no. Sin embargo, aunque todos están en la misma posición que la mía, en la mayoría de ellos puedo apreciar que sus ojos no me miran, sólo captan su reflejo en el espejo. Me fijo en otra ilusión que hay más profunda, por sus gestos de la cara me figuro que él estaba subiendo al piso en el ascensor, su mirada parece cansada, como si llevara horas caminando. Por mi izquierda me fijo en mi yo que esta casi en la mitad, veo que tiene prisa, sus gestos de la boca reflejan inquietud y sus ojos estrés... Son estos pequeños detalles los que me erizan cada bello de mi cuerpo. Es cuando comprendo que el ser que estoy viendo a través del espejo no soy yo, no está pensando lo mismo que mi cerebro, su fantasía es diferente a la mía. Tiene otros amigos, otra novia, quizás alguno de sus familiares estén muertos y otros vivos...

Lo que me lleva a una conclusión... ¿Quienes somos? ¿Cúal es la verdadera realidad? ¿La mía? ¿O la que vive alguno de mis reflejos en el espejo? ¿Todas serán reales?

Sólo cabe una solución... mirarse a través del espejo y comprobar quien mira y quien es visto...


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