POR FIN EN CASA

Por Benjamin.J.Green
Enviado el 26/07/2013, clasificado en Varios / otros
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Soy un hombre que alquila su espada al mejor postor.

Lucho en lugar de otros y arriesgo mi vida por un salario y la gloria.

Es lo que deben pensar los campesinos que me ven pasar

con mis caballos y mis armas.

Ellos no saben,que no es la gloria la que me precede,sino el miedo

insidioso que se te mete en las entrañas y allí se enquista.

Cada herida de mi cuerpo y de mi alma,no pagan la maldita cuenta

de esa gloria efímera,olvidadiza,esquiva y ingrata,ella no gana mis

combates.

Solo es un triste resultado de esas luchas inútiles y estériles,que no 

aportan nada bueno a este mundo,pero que a los hombres de estos

tiempos que me ha tocado vivir,vuelven locos.

Hace mas de veinticinco años,que alquilo mi brazo y mis conocimientos,

al mejor postor,por suerte o por desgracia,la diosa fortuna me ha 

permitido vivir varias vidas.

Ya nada me sorprende de la estupidez y codicia de los que se creen

elegidos por los dioses inmortales,todos desean lo mismo,que sus

nombres perduren en el tiempo,pobres ilusos.

Creen que la guerra es el mejor medio,para sus tontos propósito.

No se dan cuenta que son como polvo al pie del guerrero,un polvo

que se llevara el viento del olvido y del anonimato.

Porque solo perdurara un nombre,el mío.

Yo seré el que venza en el campo de batalla,sera mi sangre la que

riegue los campos fértiles de las llanuras de mi querida tierra.

Estoy cansado de luchar,me gustaría poder dejar toda esta barbarie y

retirarme a una casita adosada al monte delpino,poder ver crecer

a mis olivos,parras y almendros,viendo a mis hijos correr y jugar

entre ellos.

Pero eso no deja de ser un sueño,soy el favorito de los dioses de

la guerra y me invade el agon,cuando oigo la palabra batalla,mi cuerpo

sin mente me lleva entonces,al encuentro de mi destino,esparcir las 

entrañas de otro hombre,antes de que lo haga el conmigo.

El olor infecto y nauseabundo de los campos de la muerte,son para

mi,mas agradables que la mirra y mucho mas costosos también.

Soy maldito y maldito moriré.

Pero mientras se acerca la hora,sigo amando el baile de la espada y

el saber que volveré a luchar mañana,rejuvenece mi brazo cansado.

Sin embargo cada vez,me cuesta mas hacer que arda la hoguera de

mi colera fría y mortal,estos últimos tiempos,cada vez pienso mas en

esa casita,con su familia,cultivos y animales.

Sentado en el porche mirando como el sol se va desvaneciendo,detrás

del lejano horizonte,hasta dejar paso a la noche asfixiante del verano.

Bebo un poco de vino fresco,acompañado de unas aceitunas y queso.

Mi vino,mis aceitunas,mi queso.

Escucho la voz de mi amada esposa,reñir a los niños y.........

Oigo mas que siento ese golpe en mi pecho,veo como la espada de mi 

adversario me traspasa,siento como se rompe mi corazón y veo la

negrura avanzar hacia mi,

En realidad estoy subiendo por la cuesta que me conduce a esa casa,donde

me esperan,mi familia y mis tierras,desde aquí puedo ver el cercado que

yo hice con mis manos,a mis hijos y mi esposa saludándome a lo lejos.

Solo puedo pensar que pronto estaré por fin en casa.

-----

Podría ser este guerrero,uno de tantos,que en el

final de la edad de bronce,

alquilaba su espada a los poderosos.

Estos eran hombres de otros tiempos.

Tiempos en que el hombre empezaba a preguntarse por su propia finalidad y

donde las artes y la cultura florecieron,gracias a campos abonados con 

sangre y vísceras de hombres anónimos,que con su muerte,dieron pie al

entendimiento del cosmos.

Benjamín.J.Green.


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