Iris, real o sueño?

Por Aneto
Enviado el 13/10/2013, clasificado en Fantasía
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El está durmiendo en su cama, desnudo, siente cómo alguien se sienta encima de el, abre los ojos, y ve a Iris, que esta sentada encima suyo, más arriba de sus rodillas, medio desnuda, lleva una camisa abierta. El queda muy sorprendido al verla, y le dice: “que haces aquí?”, ella le contesta: “vengo a por ti, desde hoy mismo seré tu propietaria, tu dueña, tu ama; tú serás mío, serás lo que yo quiera que seas”. El sorprendido, dice: “que dices?”, ella le mira, sus ojos muy dominantes, dice: “digo lo que es y será, eres y serás siempre mío, mi propiedad y haré de ti lo que me plazca... mira mis ojos, no dejes de mirar mis ojos”. Los ojos de ella, entran en el, anulando su voluntad, mientras que con sus manos, coge el pene y eso acababa de vencer su resistencia. El muy excitado, le dice: “me harás el amor?”, ella le contesta: “eso será cuando yo quiera, no cuando quieras tú. 1º, antes debo hacerte mío, y demostrarte que hago de ti lo que deseo”. El tiene una sensación muy extraña, temor, ve que ella lo domina sin que  pueda evitarlo, pero también le gusta sentirlo, sus ojos le dominan cada vez más, se siente excitado, le dice: “si, soy tuyo y seré tuyo”, ella se ríe y dice: “si, serás mío, pero todavía no lo eres y no imaginas lo que te haré, entonces si  serás mío, de mi absoluta propiedad y no sabes de que manera, serás lo que yo quiero que seas”. Ella sonríe, le dice: “ahora empezaré, gírate y ponte boca abajo. Quiero tu culo para mi”, el obedece, se pone boca abajo; ella pasa sus manos por la espalda de el, hasta sus nalgas, con un dedo recorre toda la columna de el, cada vez apretando más fuerte, sin hacer daño. El siente la uña de ella, hasta que empieza a ocurrir algo increíble, ella le dice: “ahora sentirás dolor, pero no te moverás”. Ella clava la uña en su piel, donde termina la columna, al instante, el dedo de ella entra dentro de la piel de el; el no siente dolor, una sensación muy extraña, placer. Entonces, ella saca el dedo lentamente, estirando algo de dentro, luego con varios dedos, algo sale de dentro de el, ella ríe, va diciendo: “aquí está”, hasta que deja de estirar, ella lo coge con su mano, le dice: “mira que tienes, mira que te he sacado”, el mira y queda sorprendido, estupefacto, tiene una cola, una cola de color verde de unos 15 centímetros. Ella tiene la cara de placer, de satisfacción, está consiguiendo lo que quiere. El la mira, dice: “que me has hecho? que me estás haciendo, Iris?”, pero no puede resistirse, la voluntad de el esta en poder de ella, el siente una mezcla de cosas, placer, morbo, y mucho miedo, ella le dice: “toca y coge tú cola, verás que es real, que no es una imaginación tuya”, el la toca, es de color verde y escamosa, ella le hace volverse, boca arriba, cara a ella, ella sigue sentada sobre el, y el le pregunta: “que me estás haciendo, Iris?”, ella le dice: “en unos minutos, lo verás”, ella sonríe, le coge el pene con su mano, y su dedo gordo en el prepucio, hasta que se mete casi dentro, el siente un enorme placer, el dedo de ella es cómo una ventosa, y los ojos están clavados en el, sonríe pero perversamente, le dice: “ahora vas a ser más mío todavía, fíjate lo que te voy a hacer, mira solamente, mis ojos”. El mira los ojos de ella, su mundo son sólo sus ojos, le tiene dominado y paralizado, no puede moverse, siente cómo el dedo de ella, en su pene le absorbe, ella le dice: “ahora quiero que seas pequeño, muy pequeño”, ella lo mira fijamente, sus ojos, están brillantes, encendidos, y de repente el empieza a reducirse de tamaño, se hace pequeño, se va reduciendo hasta medir sólo 15 centímetros de altura, en pocos segundos. Ella le coge a el por la cola, con 2 dedos de su mano derecha, y lo alza a la altura de su cara; el esta aterrorizado, con un miedo atroz, pero también excitado, le pregunta: “que me haces? que me estás haciendo, Iris?”. ella sonríe con perversión, su cara es de inmensa satisfacción, le dice: “mírate bien, mira tú cola, de que crees que es esa cola con escamas?”. El le contesta, aterrado: “no sé, parece una cola de un reptil, de un lagarto”. Ella se ríe, irónicamente, le dice: “exacto, tienes una cola de lagarto y el tamaño de un pequeño lagarto; por lo tanto, que crees que voy a hacer ahora contigo?”. El, muerto de miedo, aterrado, siente placer, le dice: “no lo sé, de verdad, no lo sé. Que me harás? que quieres hacer conmigo?”. Ella le mira, perversa, sonriendo, le dice: “haré de ti un lagarto, quiero que seas un lagarto y eso haré de ti, te convertiré en lagarto”. El aterrado, llorando, le pide: “no lo hagas Iris, por qué me quieres convertir en lagarto? cómo puedes hacerlo, cómo lo haces?”. Ella le contesta: “simplemente quiero que seas un lagarto, por eso te convierto en lagarto, mi poder sobre ti es total, eres de mi propiedad y puedo hacer de ti lo que quiero y convertirte en lagarto me da un placer inigualable”. El sigue implorando, pidiéndole a ella que no lo haga, pero no puede hacer nada, es pequeño, diminuto y ella le tiene cogido por la cola con sus dedos, el es de ella, de su propiedad. El llora, suplica, dice: “Iris por favor, por lo que más quieras, no me conviertas en lagarto, ten piedad de mi, no lo hagas”. Ella sonríe, con perversidad, lo mira, le dice: “lo que más quiero es convertirte en lagarto. Es inútil que supliques y llores, serás un lagarto, te convertiré en lagarto”. Ella mucho más seria, perversa, lo mira dominante, posesiva, dice: “basta ya, ahora serás un lagarto de verdad, ahora te convertiré en lagarto, mira fijamente mis ojos”. El vuelve a mirar los ojos de ella, le paralizan, brillantes y luminosos, no puede ver nada más que los ojos, ella le domina totalmente, son todo su mundo, ella lo tiene en su poder, le mira fijamente, le dice: “ERES LAGARTO”, instantáneamente el es un lagarto, Iris lo ha convertido en lagarto, no es humano, es un lagarto de verdad, un pequeño lagarto de color verdoso, pero sigue sintiendo cómo humano, siente horror y terror. Ella está pletórica, satisfecha y feliz, ha conseguido lo que deseaba, lo ha convertido en lagarto. Ella tiene al lagarto cogido con 2 dedos de su mano derecha cogido por la cola, a la altura de su cara, riéndose le dice: “ya eres lagarto, y desde ahora, esa será tú forma habitual: un lagarto. Te llevaré conmigo cómo mi mascota, y cuando lo desee te daré por corto tiempo la forma humana para que me des placer”. El es lagarto, pero sufre con mente humana, es un sueño o es real


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