SORPRENDENTE REALIDAD

Por dapiso
Enviado el 22/10/2013, clasificado en Reflexiones
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                                        SORPRENDENTE REALIDAD

 

                 Mis ojos han visto cosas realmente sorprendentes a su paso por la vida, desde niños que para algunas cosas eran verdaderamente viejos dada su astucia, desde mayores o ancianos cuya mentalidad podría llamarse infantil o falta de experiencia o de criterio. Personas cuya importancia es buscada y rebuscada a costa de lo que sea y de quien sea, mientras que quienes son o realmente importantes y tal importancia reside en ellos, son más humildes, honrados y generosos y no se amparan para ello en lo que sea, ni les vale cualquier cosa, ni lo uno ni lo otro es lo mismo y no todo vale para conseguir los logros, ni son ni mucho menos pretenciosos. Que muchas veces apariencias de bondad, grandiosidad y generosidad, acaban reducidas a simples apariencias cargadas de pretensiones, cuando personas que no exhiben nada se pueden esconder tras de ellos verdaderas grandezas. Como personas que se ufanan y juegan a saberlo todo suelen ser verdaderos ignorantes que como tales su osadía es lo más acentuado, hasta personas que obran con conocimiento/s reales y saben estar y andar por la vida, y no necesitan de exhibiciones innecesarias, obrando cuando y como se tiene que obrar, y soliendo pasar más desapercibidos y ser más comedidos. Como personas que cuando en ellos reside verdadera grandeza se restan méritos o hacen participe de ello a los demás y favorecen logros o conquistas personales como colectivos.

Por no hablar de casos opuestos y problemáticos, de personas amigas de restar méritos y posibles méritos y logros a los demás, verdaderos enemigos de su especie y de la evolución y progreso de las cosas. Y quienes a no ser que puedan sentirse ellos beneficiados actúan en detrimento de esas consecuciones.

Pero como tarde o temprano todo va ir al lugar que le pertenece en realidad, nadie puede huir permanente de quien es, ni jugar ni ir de lo que no es, quedando con el tiempo todo descubierto y en evidencia, resultando patético, falto de coherencia, el ocupar alguien un lugar improcedente. Al igual que no se suele disfrutar de las cosas ajenas, pues uno por más que se lo propusiese no podría adjudicarle a las cosas el valor que en ellas reside para otra, pues el valor de las mismas es personal y reside casi siempre en su conquista. Que por muchas trampas que haga uno, al final esas trampas suele hacérselas la persona a sí mismo, no saliendo por ello recompensado. Como decir que en el pecado se lleva la penitencia, y no hay mayor juez, salvo que uno carezca de conciencia y que en tal caso le llevará a acabar muy mal, que la propia conciencia.

Pues hay personas muy dadas a alimentar su ego e intereses personales exclusivamente, hasta personas capaces llegado el punto de sacrificar la vida propia por otra o de entregar toda su vida y esfuerzos por la mejora, muchas veces conocido, de sus descendientes.

 Como casos aún más loables e incluso más dignos de elogios, de niños/as no queridos por los suyos o de lo que pueden esperar unas criaturas, que son adoptadas y queridos como hijos propios y tratados como tales y se les dispensa grandes esfuerzos así como una vida digna y provechosa. Y es que una conferencia se formulo una pregunta de algo en relación con esto, que fue la siguiente: De un padre alcohólico y una madre sifilítica, ¿lo mejor sería no concederle la vida a un hijo surgido de ambos?, a lo se respondió que dado el caso, lo mejor era que no viviera esta futura persona, a lo que respondió quien había planteado la pregunta, ¡pues se acaban de cargar a van Beethoven!.

Por eso dice uno que con la vida ajena habría que tener mucho respeto y cuidado, que lo

 

 

 

 

uno es incapaz de querer o valorar o permitir ser, otros son capaces de hacerlo valer, y

que acabar con vidas como menoscabarla sin razón que lo justificase, es falto de

humanidad y de sensatez, por no hablar de un crimen, pues es arrebatar lo que nadie debería tener potestad para aniquilar. Y a veces podríamos resultar enormemente sorprendidos con lo que se es capaz de acabar por parte de algunos.

 

 

 

                                             

                                    


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