Que ganas tenía de verte

Por -MAREA-
Enviado el 22/10/2013, clasificado en Adultos / eróticos
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Andaba loca toda la semana pensando en que el viernes estaríamos juntos, que si dejar limpia toda la casa, que si pensar en la ropa que me pondría, que si recién puestas las sabanas con ese olor tan bueno a suavizante lavanda, que si preguntarle a las compañeras de trabajo como se hacia ese plato de carne que quería prepararle, y después de todo aquello, allí estaba, en el aeropuerto en aquellos grandes espacios llenos de gente que va y viene, intentando adivinar por donde aparecerías. Iba masticando un chicle de esos fuertes de clorofila, lo había comprado de camino a recogerlo, fue un flash de esos que me dan, paré en la gasolinera, mi intención era masticarlo durante todo el camino y luego tirarlo, justamente antes de vernos, me apetecía que el primer beso que te diera al verte de nuevo  te dejara un gusto a menta fresca, y que, no tuvieras mas remedio que volver a besarme otra vez.  
Por fin empezó a salir gente y ahí estabas tu, imagino que los dos teníamos esa risa de tonto que se le pone a uno a veces, que aún intentando poner una pose "posturera" de; aquí no pasa nada acompañada con algo de chulería, la verdad, no puedes dejar de sonreir como un niño cuando el heladero de la su cucurucho de chocolate, y, joder, tu eras mi helado favorito.

De camino a casa bien, que si el viaje corto, que si miradas complices, que si tu mano en mi pierna, que si ganas de verte, que si por fin llegaste....Al cruzar el umbral de mi puerta note que su semblante cambio, y de inmediato me dijo-quítate los zapatos, los pantalones y las bragas y siéntate en esa silla.Yo la verdad me quede un poco parada, casi descolocada, mientras el desaparecía camino a la galería, yo empecé a reaccionar, él quería mandar esta vez, así es que, hice lo que me había pedido. Me quite los zapatos, los calcetines, los pantalones y también las bragas, y me senté, con las piernas cerradas en la silla de la cocina. Volvió a aparecer y esta vez traía consigo un barreño, uno grande que tengo para cuando pongo ropa en agua u otros menesteres de la colada. Seguía sin mirarme a la cara, entonces me dijo-Abre las piernasEso hice, y el colocó el barreño entre mis pies. Mire hacia abajo y vi que había puesto agua caliente en el cacharro. Se arrodilló a mi lado y con la mano cogió un poco de agua, y la llevo a mi coño. -Hazte un poco mas adelante, y abre bien las piernas, me pidió.Yo hice lo que me pedía y él siguió echándome agua con la mano en el coño, y restregándola a la vez, era agradable notar su mano acariciando mis intimidades, con aquel agua calentita, mientras él no dejaba de mirar mi sexo. Sacó un bote de la chaqueta y se puso el contenido en la mano, era jabón. Con el jabón, su mano resbalaba con mas facilidad, me encantaba notar sus dedos recorriendo mi coño, haciendo espumita en el, así, delicadamente, haciendo círculos, subiendo, bajando, bañándolo con agua, mientras casi sin darme cuenta mis caderas estaban empezando a acompañar su mano, pero de nuevo me dijo:-Ahora no puedes moverte, voy a afeitarte el coñoMis ojos se abrieron ¿queee? pensé por dentro pero, de nuevo no dije nada. La verdad sentí entre pánico, vergüenza, y una excitación que hizo que mis pezones endurecieran al instante y un escalofrío recorriera mi cuerpo ¿Qué va a hacer que?. Inmediatamente después sacó una cuchilla de afeitar del otro bolsillo de esa chaqueta de entretiempo que no se había quitado, (lo tenia todo pensado al milímetro, él y sus planes). Quito la carcasa protectora de la cuchilla y la apoyó en mi pubis, -No te muevas por favor, (volvió a pedirme), entonces empezó a rasurarme el sexo, movía la cuchilla despacio y con delicadeza, cuando hubo hecho una parte, echo agua y volvió a enjabonar el resto y de nuevo con la cuchilla quito hasta el ultimo pelo de mi coño. Después, lo lavo de nuevo, y lo seco suavemente con una toalla. Quitó el barreño y se puso él en su lugar, todo esto sin dejar de mirarlo, tenia mi coño a dos palmos de su cara, levanto la cabeza y sus mirada se encontró con la mia, y solo me dijo -ven. Los dos nos incorporamos y el me agarro de la mano, yo solo lo seguía, me llevo al baño.En el baño me puso delante del espejo, el detrás de mi, entonces me saco la camiseta, con calma, todo esto sin dejar de mirarme en el espejo, después, el sujetador,  y allí quede, desnuda enfrente del espejo y él, detrás de mi. -Mírate, ves? tienes un coño precioso (me dijo mientras su dedo índice dibujaba la raja de mi coño), míralo. Me encanta tu coño, (dijo mientras ese mismo dedo acariciaba mi clítoris), no dejes de mirarlo me repitió, mientras con las dos manos abrió mi coño frente al espejo para que los dos pudiéramos verlo. Note como su polla crecía junto a mi culo, la verdad es que sentía una vergüenza brutal, pero no podía dejar de mirar mi cuerpo como el me pedía, y mi cuerpo, mi cuerpo quería notarlo a él dentro de mi.Su mano siguió paseando por mi coño mientras note como me metía un dedo, primero un y luego dos, mmmm si, lo hacia y luego volvía a mi clítoris. Note como se desabrochaba el pantalón y se lo sacaba. Me inclino un poco para atrás y por fín mi tórrido coño noto su verga, caliente, dura fuerte, dentro de mi. uuuuuufffffff, apoyé ambas manos en el mármol del lavabo, mas bien lo agarre intentando contener las embestidas, miraba al espejo y veía su cara mientras me follaba desde atrás, notaba como se agachaba y me penetraba una y otra vez sin dejar de castigarme el clítoris con los dedos, me tenia en sus manos, y entonces cerré los ojos y me deje llevar por el placer, ese placer que él me da y que tanto me gusta, deje de mirar al espejo, solo me corría y nada mas, aunque se, que el no dejaba de mirar al espejo y veía mi cara de placer y veía mis tetas y veía mi coño, y su mano  y su cuerpo como no cesaba de hacérmelo.Abrí los ojos, y entonces si, durante un segundo pude ver como sonreía. No dejó de follarme, pun, pun, sus embestidas se aceleraron, su mirada no se apartaba del espejo, entre desafiante y dolorida, no quería perderse nada, quería ver en primera fila como me la metía desde atrás. Noté su liquido caliente, dentro de mi, noté como seguía moviéndose mientras bombeaba su semen en lo mas profundo de mi, como chorreaba la corrida por mis muslos, como gozaba dentro de mi....

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