ESCORT POR UNA NOCHE... parte 1

Por Pamela X
Enviado el 04/11/2013, clasificado en Adultos / eróticos
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Ese día habíamos planeado una gran noche. Él volvía de dos semanas en el exterior, y yo había sido muy obediente. Con mucho esfuerzo me había aguantado la tentación de tocarme, guardando toda mi calentura para ese momento.

Deliciosa cena, buen vino, depilación completa, lencería de encaje con portaligas.. Lo único que lamentaba era no tener ningún regalo de bienvenida, pero era fin de mes. Igualmente mi cuerpo tonificado totalmente necesitado y con esa ropa... ¡era un excelente presente!.

Ahí estaba esperándolo ansiosa, cuando suena el teléfono.
Era él para avisarme que por mal tiempo el avión no saldría!!….. Molesta abro la botella, me sirvo una copa, pongo música y prendo el ordenador para buscar algún relato, inspirarme y hacerme una buena y merecida paja...

Navegando por páginas calientes, llego a una de chicas escorts. Hice tres click y sin saber cómo, me encuentro en un formulario de inscripción. Me pareció divertida y excitante la idea, y desinhibida por el alcohol y la calentura, me decido a completar mi perfil, esperando excitar machos en celo. 

Completo mis datos y me saco unas fotos bien provocativas: de atrás mostrando mi diminuto colaless, mis buenas tetas, de perfil parando bien la cola, sentada con las piernas abiertas … Presiono “Guardar”, un mensaje confirma mi inscripción! ¡Ahora era toda una escort profesional!. 

Me decido a esperar mensajes, pero pasa el tiempo y nada. Pensé que me calentaría con mensajes cachondos y obscenos. ¡Pero nada!. Pasan las horas ……. =(, y de tanto esperar me quedo dormida…  

De repente oigo el sonido de un email entrante!. Suficiente para despertarme y volver a encender mi calentura. Un “cliente” de muy buenos modales me decía que le interesaban mis servicios y me daba su teléfono. 

Pensé que sería buena idea pajearme conversando con alguien desconocido, eso era algo que nunca había hecho. Le marco nerviosa, y me atiende una voz con fuerte acento extranjero:

- “Buenas noches, ¿cómo esta? Vimos su anuncio en internet y a mi esposa le gustó mucho. Nos interesan sus servicios esta noche, en una hora...” - finaliza de forma rápida y directa

- “Ehhh, bueno, si…., lo que pasa…..” - me quedé sin ideas… ¿su esposa? eso pasa en la vida real???!!??

- “No aceptamos un no por respuesta. Como le dije, mi esposa se ha calentado mucho con sus fotos. Duplico cualquier oferta que tenga para esta noche” - agrega

- “Bueno, es que en realidad….. "- me daba vergüenza reconocer que era una broma, pero a la vez me calentaba haber excitado a una mujer y su pareja!!!...

- “No se hable más, le pagamos 1.000 euros mas sus gastos” - se sentía tan confiable y correcto tratándome de usted, y el dinero por una hora era demasiado tentador!!! Si Demi Moore había aceptado una propuesta indecente, yo no sería menos! Bueno, en realidad varios ceros menos, pero eso era solo un detalle!

- “Muy bien, allí estaré!” - digo sin hacerme rogar mucho y totalmente perdida, pensando en otra aventura sexual por 1.000 euros (ver mi historia anterior “DEMASIADO CALIENTE...”).

Anoto la dirección y me despido ansiosa. Solo atino a ponerme unos tacones altos y un abrigo encima de mi ropa interior. 

Llegué en punto a la hora acordada. Era un conocido hotel de lujo. Al tocar la habitación, me atiende un hombre cuarentón, en buen estado físico, muy amable y correcto. 

¡Era una suite increíble!. Me hace sentar en un estar y me pasa discretamente un sobre.... ¡el pago de mis “honorarios”! por adelantado… ¡Que formalidad!

Me explica que su señora nos esta mirando desde un rincón de la habitación, totalmente a oscuras. Eso no me inquieta, todo se veía muy normal y tranquilo. 

Establece claramente las reglas del juego: debo hacer lo que me pida su esposa, pero no debo tocarlo a él, a menos que ella lo autorice. Enseguida pensé que quedaría sin comerme una buena verga, pero bueno…. tendría mi consuelo de alguna u otra forma. 

Aceptadas las reglas, me quita suavemente mi abrigo, y me pide que le dedique un baile erótico a su esposa, poniéndo una música acorde. Nunca había bailado caliente, pero allí estaba y tenía que ser una verdadera "profesional".

Me contorneo con la música largo rato haciendo los pasos típicos de desnudistas de la televisión. Intento dar mis mejores poses, de espalda agachándome para mostrarle bien el culo, avanzo en cuatro patas exhibiendo generosamente mis pechos. Me saco las medias muy despacio y de manera sexy.

Finalmente me tiro en la alfombra dispuesta al fin a hacerme una buena paja y dedicarle un polvo de novela….cuando me interrumpe su suave pero firme voz:

- “¡Aún no!, yo le correré una paja...y tragaré toda su leche” - me dice ella. 

Me toma la mano y me lleva a la enorme recamara, unida al estar donde estábamos por una puerta corrediza. Era también cuarentona bien hermosa, alta y rubia… parecía sueca.

Me acomoda en cuatro patas sobre la cama, apuntando mi culo directo a su marido….. y me tapa los ojos con una venda de seda. ¡Eso me inquietó, un poco pero excito demasiado! 

- “Tranquila que va a gozar como toda una perra...” - me susurra. ¡Para ser extranjera dominaba muy bien el leguaje vulgar!. Me corre la tanga dejando totalmente al descubierto mi intimidad, y comienza a hacerme una mamada por detrás como nunca me habían hecho. Claramente las mujeres sabemos bien donde lamer. 

Acompañando de jugueteos con los dedos y lengua por mi culo, me hace acabar magistralmente. Y como prometió, se trago hasta la ultima gota de leche que acabé en su boca experta. 

- “Bueno, sin la calentura que traía...ahora si está lista para hacerme disfrutar, perrita” - dice, y me pregunté como ella lo sabía

- “Cómo usted diga, mi ama” - era claro que le gustaba dominar la situación, y me excitaba sentirme su esclava esa noche.

- “Me gusta mucho, quédese así...” - me dice y comienza a desnudarme lentamente, dejándome únicamente la tanga.

- “¿Tiene hambre?” - me pregunta. Ahí recordé que no había comido nada…

- ”¡Si!" - le respondo. ¡Estos extranjeros estaban en todos los detalles!

- “Muy bien, ya le damos algo. Quédese así en cuatro patas, levante mas la cola por favor, para mi marido la coma con la mirada” - me dice

Ella se desliza debajo mío y comienza a chuparme los pezones dulcemente. Me corre lentamente el colaless, mostrándole mi culo a su marido, que estaba muy callado. Eso me calentó mucho. Con ambas manos me abre bien las nalgas, forzando mi hoyito a dilatarse. Me excitó… pensando que el marido estaba “clavándome” con su mirada. 

Así me tenía, bien abierta con ambas manos, cuando siento que en mi culo empieza a introducirse suavemente algo frío. Quedé desconcertada por un segundo, pero excitada a mil ya que finalmente en esa noche estaba recibiendo algo adentro! No entendía que era, pero como estaba disfrutando, no importaba...

(continúa ... no te pierdas lo mejor... ;)


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