Mara y Pedrito en: LA BRUJITA TILIKA ( Parte 1 )

Por Pablo Armelles
Enviado el 05/11/2013, clasificado en Infantiles / Juveniles
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 Mara y Pedrito son dos niños de seis y cuatro años de un pueblecito de las montañas.

 

 Un día, jugando en el piso mas alto de la casa de Mara, donde tiene su cuarto de juegos, encontraron una pequeña y extraña puerta escondida detrás del armario. La atravesaron y cayeron en un túnel mágico que les llevó a vivir una increíble aventura, donde había un problema que resolver.

 

Desde entonces, siempre que pueden, suben al piso más alto de la casa de Mara y buscan una nueva puerta que les lleve a vivir otra fantástica aventura.

 

 En la aventura de hoy tendrán que ayudar a una joven aprendiz de bruja que se encuentra en apuros.

 

 

                                        LA BRUJITA TILIKA

 

Mara  y Pedrito tenían muchas ganas de ir de aventura,  así que subieron al piso más alto de la casa de Mara y buscaron una nueva puerta mágica.

Esta vez la encontraron detrás del espejo.

-Vaya sitio más extraño para una puerta – dijo Pedrito.

-Anda, no seas tiquismiquis y vamos a atravesarla, a ver dónde nos lleva.
Mara y Pedrito se cogieron de la mano, cruzaron la puerta y se deslizaron por el túnel mágico, que les llevó arriba, abajo, a la izquierda y a la derecha hasta que  aparecieron en medio de un bosque

-Mira Mara!, un bosque con unos árboles enormes !!! – Gritó Pedrito -¿será un boque encantado?
-No digas tonterías Pedrito,  vamos a caminar por el bosque, porque si el túnel mágico nos ha traído aquí será porque hay algún problema o algún misterio que resolver.

Empezaron a caminar entre los árboles, pero no veían nada raro, todo parecía normal: las ardillitas, los pajaritos, los conejos,... nada de particular.

Pero de pronto escucharon un ruido un poco raro en un bosque.

- Escucha Pedrito ¿lo oyes? es como si alguien estuviera llorando.- dijo Mara
Sí, es verdad, y parce una niña.

Lentamente fueron siguiendo los sonidos dela niña llorando, hasta que vieron, detrás de un gran árbol, sentada sobre una roca a una niña muy triste, que lloraba sin parar.

-Pobre niña, parce muy triste -dijo Mara- vamos a acercarnos a ver si la podemos ayudar.

-No creo que sea una buna idea Mara,  ¿no has visto que va vestida de bruja?- contestó Pedrito con un poco de miedo.

-Sí, parce una joven bruja... una pequeña bruja....vamos, una brujita!!!- le dijo Mara riéndose.

-No se Mara, aunque sea pequeñita, a mí no me parece una buena idea. (Pedrito era un poco miedica, pero siempre acababa acompañando a Mara todas partes)

Al final, Mara y Pedrito se acercaron a la pequeña brujita y le dijeron:

- Hola, ¿qué te pasa? ¿por qué estás triste?


- Ayyy Ayyyy -decía la brujita mientras lloraba- ¿es que no lo veis? soy una bruja y no tengo varita !!! Ayyyy Ayyy, y esta noche es el examen de bruja y no lo pasaré sin mi varita Ayayay.

-Vaya, pues sí que es un problema dijo Pedrito.

-Pero no te preocupes-  le dijo Mara a la brujita- nosotros te ayudaremos, somos Mara y Pedrito, los más valientes y os más aventureros, RESOLVEMOS PROBEMAS Y MISTERIOS!!

-Pues yo soy la brujita Tilika, y ojalá me pudierais ayudar, pero no creo que sea posible.

-Seguro que sí !- Dijo Mara – A ver, ¿Dónde la viste por última vez?

-No, no, si no la he perdido- contestó Tilika

- ¿Se te ha roto?- Preguntó Pedrito.

-No, que va.. me la ha quitado la bruja Felucha, una bruja más mayor que yo y muy mala.

-Felucha también tiene el examen de bruja esta noche, pero jugando con su varita se le rompió, así que la malvada me quitó la mía. Ahora, ella aprobará el examen y yo no, ¡Buaaa, Buaaa ! – les explicó Tilika llorando.

- ¡ No te preocupes brujita !- Dijo Mara – Nosotros te ayudaremos a recuperar tu varita y le daremos una lección a esa malvada bruja Felucha.

Mara se fue corriendo a una roca y se sentó encima, cerró los ojos y empezó a pensar.

Tilika creía que eso era muy raro, y pensaba que esos dos niños nunca conseguirían recuperar su varita, y mucho menos, darle una lección a Felucha, que era la bruja más grande de la escuela y una abusona.

Al cabo de un rato, Mara saltó de la roca y gritó: - Ya Está !, Se me ha ocurrido una idea estupenda !.

-¿Y cuál es?- preguntó Tilika

-No te preocupes Tilika, es mejor no preguntar, A Mara siempre se le ocurren ideas de lo más locas, pero geniales, y siempre funcionan- Le dijo Pedrito.

-A ver: necesito pintura azul, una capa verde, un gorro con pelo y muchas pulseras y collares- Grito muy contenta Mara.

Pues sí que es una idea rara, pensó Tilika, no tengo ni idea de qué es lo que va a hacer, pero yo mejor no pregunto, iré a mi casa buscar el gorro, la pintura y la capa que quiere esta locuela.

Pedrito se sentó en el suelo, y con piedrecitas y hierba empezó a fabricar pulseras y collares.

Cuando lo tuvieron todo, Mara empezó a disfrazarse con la capa, el gorro, la pintura y todas las pulseras y collares. Tenía una pinta rarísima.

-Ya no soy Mara !, Ahora soy  de las montañas del oeste !- Dijo Mara entre risas.

-Pero si sigues siendo Mara, solo que disfrazada de una cosa rara- Dijo Pedrito.

-Sí, pero eso no lo sabe Felucha- contesto Mara sonriendo.

Cogió una rama del suelo, le puso una pulsera y un poco de pintura azul en la punta y unas hojas de árbol en el mango.

-Le haré creer a esa Felucha que mi varita es la mejor del mundo. Seguro que me la querrá quitar. Dijo Mara muy segura.

-Pero no se lo creerá si no haces algún hechizo delante de ella- Contestó Tilika.

-No hay problema, para eso me ayudaréis vosotros, venir y os contaré mi plan… - Les pidió Mara.

Tilika y Pedrito se acercaron a Mara y escucharon atentamente lo que había pensado para recuperar la varita mágica de la brujita Tilika.

Los tres juntos caminaron por el bosque en busca de la bruja Felucha y cuando la encontraron, se escondieron detrás de unos árboles.

Felucha estaba tumbada debajo de un árbol junto al rio lanzando mágicos hechizos de colores al cielo.

De pronto, apareció Mara disfrazada de la hechicera del Oeste y dijo –Que hechizos más bonitos, ojala mi varita pudiera hacerlos.

-Tu varita ?- Preguntó Felucha mientras se ponía de pie – Si tú no eres una bruja, eres… un bicho raro !.

-No, no soy una bruja, soy una hechicera, la “Hechicera de las montañas del Oeste”, y mi varita es la mejor del mundo, la más poderosa, pero solo hace hechizos malos.

-Hechicera?, tu varita la más poderosa?... no me lo creo – dijo Felucha riéndose.

( Suigue en la parte 2 )



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