FIESTA DE DISFRACES TERMINA EN ORGIA parte 2 sorpresa final

Por Pamela X
Enviado el 19/11/2013, clasificado en Adultos / eróticos
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Continúación de parte 1...

Dispuesta a no quedarme con las dudas, le cedo mi puesto con la conejita. Él se coloca frente a ella, la da vuelta bruscamente dejándola lejos del caño. Ella obediente y muy dispuesta, se toma como puede del caño, y le entrega muy sumisamente su cola. Sin esperar, saca su polla, se la refriega bien por su intimidad y comienza a follarla frenéticamente sin siquiera sacarle la tanga. 

Él tenía un tatuaje especial en su nalga derecha. Esa sería mi forma de reconocerlo. Finjo calentarme con la escena y comienzo a acariciarle su culo, mientras él sigue concentrado en sus embestidas.

- “Eso mimosa. Luego que acabe con esta coneja, tengo lechita para esa gata.” - me dice…
Asiento, sin dejar de mirarle el culo. ¡Era él! No había la menor duda.
¡Ese tatuaje lo delataba!

Rápidamente pienso una dura venganza …. y como siempre se me ocurre algo genial…..

¡La fiesta a esta altura era una orgía descontrolada!. Yo había desatado el caos…. eran todos contra todos, dúos, tríos, una verdadera fiesta romana. En eso veo a dos Santas que destacaban altos, musculosos, vistiendo únicamente pantalones y gorros. Me dirijo con mi andar felino, directo a ellos, me abro bien el escote, sacudiendo mi látigo demostrando mis intenciones ardientes. No iba a dejar pasar a esos dos machos, y la oportunidad de cumplir varias de mis más calientes fantasías y tabúes.

Con paso directo, seguro y seductor me dirijo a ellos. Uno toca al otro y me señala con su cabeza.

- “Síganme si quieren cabalgar a esta gatita….” - les digo seductora

Se pusieron a mil y ya los tenía en la palma de mi mano. Los dirijo al escenario donde estaba el papanatas de mi pareja acabando en ese preciso momento sobre la raja de la puta coneja! No estaba dispuesto a dejarlo suelto haciendo de las suyas, además de que tenía que sufrir su castigo. 

Me coloco detrás de él y le digo:

- “Espero que realmente tengas mas leche para esta gatita como prometiste. Porque yo aún no he derramado una sola gota y estoy desesperada por que me veas corriendo” - le digo

- “Por supuesto, siempre dispuesto a complacer a una “perra” en celo” - me dice socarronamente

¡Baboso! No se imaginaba lo que le haría pasar mas tarde.

Voy por delante de mi séquito de tres Santa Claus, que me siguen sin dejar de mirar fijamente los movimientos de mi cintura y trasero. Me comían con la mirada. Subo las escaleras para dirigirme a alguna habitación. Abro un par de puertas y ambas llenas de cuerpos desnudos entrelazados sin lograr distinguir cuantas personas ni de que sexo se trataban. 

Finalmente llegamos a una gran sala de estar con varios sofá y una mesa baja enorme al centro. Era lo único disponible y ya no podía mas con mi calentura..... ni con la de ellos. Los hago pasar a los tres y trabo la puerta.

- “Bueno, a ver si entre todos pueden hacerme acabar...” - digo acomodándome en la mesa. 

- “Siéntense en ese sofᔠ- les digo a los dos guapetones

- “Tú siéntate allí” - le digo a mi “fiel” compañero

Me obedecieron sin pestañear. Comienzo a gatear y maullar sobre la mesa. A los dos machos les ofrezco mi culo, y le muestro bien las tetas a mi pareja. Continúo con mi contoneos, me saco el pantalón, el top, dejando al desnudo mi cuerpo, manteniendo siempre mi máscara, botas y guantes. 

Les paro bien el orto y les digo a los dos calentones atrás mío:

- “¿Qué están esperando para abusar de mí? ….y tú quédate ahí mirando o se acaba la fiesta” - le digo a mi pareja

Esto hizo que ambos se me abalanzaran y comenzaran a manosearme entera.
¡Me sentía en el paraíso!

Uno de ellos no aguanta más su calentura, saca su polla, me toma fuerte de la cintura, y la hunde profundo en mi ya mas que mojada vulva. Caliente al máximo y sacada totalmente digo al otro que se veía tímido: 

- “Recuerda que tengo otro agujero disponible….” - Quería hacer realidad la fantasía de ser penetrada por dos pollas, …..y encima delante de mi pareja!.

Rápidamente y aparentemente experto en estos entreveros, se acuesta sobre la mesa, me levanta y me pone en cuatro patas encima de él. Esto hizo que me despegara de la verga que tenía dentro, y ahora era su verga que llenaba mi concha.

Me puse a cabalgar desesperada sobre esa verga. Miro al Santa desplazado, y le señalo con el dedo mi culito. Me sonríe y sin decir palabra, se moja con saliva la verga, y comienza a hundirla lentamente. Me sentía en el paraíso experimentando mi primer doble penetración delante de mi hombre. 

Las dos vergas entran y salen enloqueciéndome. Siento que el culo comienza a llenarse de leche y me abofetea las nalgas. Mis espasmos por la sensación hacen que la verga de mi concha también acabe llenándola toda con su corrida. Ya no puedo aguantar mas la excitación y les doy también un orgasmo largo e intenso.

- “Ahhhhhhhhhhhhhh, al fin….me voyyyyyy” - increíblemente en un solo orgasmo había sacado toda la leche de mi cuerpo. Quedo absolutamente satisfecha, extenuada, toda dilatada y relajada.

Miro a mi pareja, que a esa altura no aguantaba más su calentura, y se acerca tomando con sus dos manos su polla, con intenciones de recibir una buena mamada….

- “Lo siento. Ya no quiero más nada….” - digo, pero lo pienso mejor, y mi mente perversa me hace visualizar un último castigo que lo atormentaría por siempre. 

- “¿Tienes un celular a mano?” - le pregunto inocentemente, sabiendo que nunca abandona su teléfono

- “Claro, quieres darme tu número…? - pregunta el calentón

- “No, no…, te quiero regalar una foto para recuerdes este momento….” - y le pido a los otros que se alejen y me alcancen el látigo. 

Me acomodo en cuatro patas, y me meto todo el mango del látigo en el orto, casi sin sentirlo…

- “Ahora si, sácame una foto……” - cada vez que viera esta foto se acordaría de este momento sin saber que era su chica la disfrutada por otros.

Como dicen “la venganza es un plato que se sirve frío”. Yo la había servido estando caliente, pero él la comería fría cada vez que viera mi fotito…;) 

Al otro día, aún dolorida del placer, ambos recibimos un sobre. Lo abrimos al mismo tiempo ansiosos……el mensaje decía “El comité organizador del evento, ha decido declarar como ganadora del concurso……… a Gatúbela por su osadía y calentar al máximo la fiesta. Si recibimos su látigo el día de hoy, le enviaremos los 1.000 euros anónimamente….bla bla”.

- “¿Tienes idea quién era esa puta disfrazada de Gatúbela? - le pregunto tontamente….

- “No tengo idea. La ví en el escenario y luego la perdí de vista” - dice el caradura, mirando su celular...seguro viendo mi “foto castigo perpetuo”. 

Sonrío, me felicito por mi venganza, y nuevamente por ganar dinero con el sudor y placer de mi cuerpo. 

Y lo mejor, seguía siendo una verdadera dama ante la sociedad…


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