Rohir (Cuarta Parte)

Por norgessle
Enviado el 19/11/2013, clasificado en Infantiles / Juveniles
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Un ratón corría veloz a través del bosque como una sombra. Se movía con gran agilidad y sigilo. Tanto , que si hubiera pasado por delante de vuestras narices no lo habríais visto. Vestía un jubón de cuero y una capa verde que ondeaba a su espalda. En el cinto llevaba una espada envainada. Muy por detrás de él dos ratoncitos le seguían y  apenas conseguían mantenerle el paso. La lluvia les había calado hasta los huesos y tenían las patas doloridas. Apenas sin resuello uno de ellos dijo:

-¡Mesalina, vamos a perderle! ¡Es muy rápido y yo ya no puedo más! – exclamo Reor con la voz entrecortada por el viento.

-¡No podemos quedarnos atrás! ¡Vamos!

Rohir apenas era  una sombra oscura en el horizonte del camino. Un  sombra cada vez más lejana para desesperación de sus perseguidores.

 De pronto un relámpago ilumino el cielo y algo apareció súbitamente en medio de la senda. Fue tan repentino que ambos ratoncitos no pudieron frenar y acabaron tropezando contra una masa informe y oscura . Se oyó un terrible estrepito y cientos de cacerolas, cucharas y otros cachivaches aún más raros salieron despedidos por el aire. Acabaron en el suelo , enredados en un revoltijo de trastos y enseres, bajo una manta oscura. Entonces oyeron una voz que decía:

-          ¡Santa Ratona! ¡Pero  que prisas traemos!

 

 

La lluvia cesó de repente.

Mesalina salió de debajo dolorida y observo una encorvada figura al pie del camino. No pudo contener su sorpresa al contemplar al ratón más viejo que había visto en su vida. Tenía unas cejas blancas y pobladas y una espesa barba lanuda que nacía de su barbilla y se fundía con su barriga. Vestía una capa oscura y llevaba un sombrero destartalado.

-¡Les parecerá bonito! Juventud.. – dijo el anciano mirándola por encima de sus anteojos.

-¡Perdone! –se disculpó Mesalina arrebolada de vergüenza.

- ¿Con quién diantres hablas? – dijo saliendo Reor de debajo de la tela.

-Espero que al menos me ayudéis a recoger este desaguisado.

-¡Por supuesto! – se apresuró a decir la ratona.

-¿Qué?!  - miro disgustado Reor el suelo.

-Bueno , al menos parecéis buena gente ¡y educada! – observo el anciano.

   Pacientemente fueron recogiendo todos los trastos del viejo que yacían esparcidos alrededor. Este los fue depositando en la manta pacientemente y cogiéndola por las puntas volvió a formar un saco.

-Gracias por ayudarme, y a pesar de haber sido los causantes de esto, creo que estaré encantado de hacer negocios con vosotros- apunto el viejo.

 

 

-¿Negocios? – dijo incrédulo Reor.

-Me llamo Klaus y como habréis sabido ya… - y el anciano espero un segundo.

Las caras de los dos ratones no mudaron su incredulidad.

Klaus gruño :

-.. o tal vez aun no .. (juventud) , soy un buhonero y lo mío son los negocios.

Mesalina se apretó las manos nerviosas y dijo:

-Perdone pero estamos en un apuro y no podemos detenernos.

-De hecho creo que ya da igual –dijo  Reor- ya no vamos a alcanzarle Mesalina .¿Cómo vamos a encontrar el sitio ahora?

-¿Veis como siempre se puede hacer negocios? – dijo jovialmente Klaus dando unas palmadas en el hombro al joven ratón. – lo que necesitáis vosotros  ¡es un mapa!.

-Veamos, ¿Qué buscáis?- continuo.

-Una madriguera – respondió Mesalina.

-Una en particular supongo

-La madriguera de una zorra llamada Metzacal, ¡dudo que eso venga en un mapa! – tercio Reor.

Klaus suspiró una vez más. Miro hoscamente al joven ratoncito:

-¡Siempre con esos aires de saberlo todo! – gruño.

El anciano buscó entre sus otros fardos y saco un pergamino enrollado. Con tranquilidad lo extendió sobre la manta y lo ilumino con un candil.

-Esta es la madriguera que buscáis- dijo señalando un punto en un mapa  cuyo título ponía “Valle y sus Madrigueras Más famosas”. Debajo del dedo del viejo, se podía leer  “Madriguera de la zorra cruel y despiadada conocida como  Metzacal”.

  Reor se quedó con la boca abierta. Mesalina dijo:

-no..no puede ser.

-Pues ya ves, no siempre lleváis razón jovencitos. Bueno , ¿y ahora como me pagareis?. Digamos que esto tiene un precio de unos diez bigotes de plata.

-¡Necesitamos ese mapa! – dijo seriamente Mesalina a Reor

Ambos ratoncitos buscaron en sus bolsillos, pero con las prisas no habían tenido tiempo de coger dinero. Varios truenos sonaron en la lejanía.

 

Klaus torció el gesto ante las miradas preocupadas de los ratones.

-¡Esta bien! Digamos, que os hago un préstamo ¿de acuerdo?. Ya me pasaré yo por La Hojarasca un día a cobrar lo que es mío. Hasta entonces os lo dejaré prestado como digo.

-¡Muchas gracias! – respondieron ambos a la vez.

Cuando ya se despedían y se daban la vuelta para continuar con su camino el viejo les detuvo:

-¿Pero dónde vais? –pregunto sorprendido

-Tenemos mucha prisa Señor Klaus – dijo Mesalina – Mi marido se dirige a esa madriguera…

-Ya..ya – le corto el anciano- feo asunto ese de la zorra ¿eh?. Hay espíritus terribles y malignos en este bosque y en ocasiones se encarnan en los más terribles animales. Sin duda estáis en un aprieto. Tiene que estar muy loco tu marido para enfrentarse solo a esa Zorra, Rohir se llama ¿Verdad?

  Ambos ratones, sobretodo Reor,  que a cada instante se sentía más incómodo e inquieto, se miraron y se preguntaron como aquel buhonero sabía que era Rohir a quien seguían.

-¡Un momento! –interrumpió Reor  atando aún más cabos - ¿Y cómo sabes que tienes que ir a La Hojarasca a cobrar el pago del mapa?

Klaus imito las últimas palabras del joven ratón , burlándose de él  y juntando los ojos, como tonto, dijo:

-¿Cómo bla,bla,bla? ¿Qué importa eso? ¡Ratoncito impertinente!.!Deberías escuchar más e interrumpir menos!

Mesalina dijo suplicante:

-Mi marido corre peligro, ¡ya lo sé! Por eso vamos a ayudarle

-Creo que él no está muy de acuerdo con eso de que vayáis a ayudarle.! Si se enterara que le estáis siguiendo! ¿Y cómo pensáis ayudarle con un mapa?.necesitáis algo más. Veamos que tengo por aquí…

Y volvió a rebuscar entre  los bolsillos infinitos de su capa.  ¡Aja! – exclamó. Y saco una pequeña flauta:

-¡Aquí tenéis! ¡Esto es todo lo que os hace falta! ¡Esta flauta!

-No creo que una flauta nos vaya a ser de gran ayuda – dijo suspicazmente Reor.

-¡Volvió a hablar a destiempo el ratoncito maleducado! Querida – continuo dirigiéndose a Mesalina- En verdad como te digo tu marido y Lizzy están en un gran peligro.! Suerte que os habéis encontrado conmigo ¿eh? ¡no te preocupes todo saldrá bien!

-¡Y tu ratón impertinente!- dijo regañando a Reor - ¡Nunca se sabe si hago funcionará hasta que no se prueba  ¿verdad?.

Despues se ajusto la capa para protegerse del frio y dijo:

- Bueno, ha sido un placer conocerles. Considerad la flauta un regalo de Klaus. Vaya , pronto amanecerá.- dijo mirando al cielo - .! Adiós! ¡Espero que volvamos a vernos!

   Y con paso tranquilo el buhonero giro un recodo del camino y desapareció.

 

 


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