Franca, La esposa de mi jefe

Por Maxito
Enviado el 25/01/2014, clasificado en Adultos / eróticos
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Soy Danny trabajo en una empresa de encomienda, mi jefe Cesar, es un gordo feo, bajo, sádico pero con dinero y siempre se coge todas las empleadas que llegan, algunas acepta pero algunas la botan por negarse. Soy un muchacho moreno, 1,80mts, cuerpo bien formado porque hago mucho ejercicio. Un día me llama al despacho, Danny eres mi empleado de confianza, necesito que me hagas un favor, dijo. Claro jefe como ordenes, dije yo. Necesito que vayas a recoger a mi esposa y las lleva a donde ella de ordene, tengo una reunión muy importante, (se que es mentira, va tirar a una nueva que llego), dijo. Pero jefe tengo mucho trabajo, dije. Yo me encargo de eso, solo hagas lo que te mando ok?, dijo Como lo ordenes jefe, dije. Así tome su Mercedes Benz y fui la dirección que me indicó. En el camino pensé que la esposa debe ser una vieja fea y gorda. Al llegar al sitio vi una catira hermosa sacando la mano al ver el carro, pensé como ando en un tremendo carro cualquiera quiere que la lleve pero al bajar el vidrio ella me dijo, eres Danny el chofer de mi esposo? Mire de arriba hacia abajo a esa mujer, debe tener cuarenta y pico años pero que hermoso cuerpo tiene, pechos redondo, culo mediano y parado, ojos azules, toda una belleza. Tragué saliva y dije si señora Franca, sube señora. Al subir al auto, la mire por el retrovisor vi su tanguita mientras cruzaba sus piernas y creo que ella se dio cuenta y mostró una sonrisa. Llévame al gimnasio que estoy apurada. En camino no pude de mirar esa belleza cada vez que podía y en mi mente pensé como es posible que el jefe tenga una esposa tan hermosa. Después del gimnasio la lleve de compra, luego salón de belleza, hasta por fin me dijo que la llevara a su casa, en camino sonó su celular, era mi jefe, le dijo que tiene que salir a un viaje de urgencia, lo cual vi como ella no le daba importancia. Al llegar le baje sus paquetes a la casa, me dijo, espérame mientras voy a duchar. Seguro tengo que llevarla a otra parte pensé. Espere tanto que me quede dormido en el sofá, de repente siento alguien me toca por detrás, al voltear era Franca completamente desnuda, mi ojos brillaron, mi verga empezó a aumentar, me quede mudo.

Se que es mentira que mi esposo anda de viaje, se esta tirando con cualquiera por allí, esta noche le voy a montar los cachos, dijo. No pude pronunciar una sola palabra, solo la abrace y empezamos a besar, mis manos recorría todo su cuerpo, la tuve en el sofá, empecé a besarle el cuello, bajando a su pechos, abdomen, hasta llegar a su sexo, empecé a chuparla, pasar la lengua por su clítoris, tiene una exquisita, no podía creer lo mojada que estaba esa mujer, su jugo salía como que nunca se pararía hasta que soltó un gran gemido, es la señal de su corrida. Me pare y saque mi verga que ya esta en su máxima erección, ella lo tomo con la mano y dijo, que grande lo tienes, mas que de mi esposo lo cual tengo tiempo sin verlo, quiero que me folle toda la noche. La metió en su boca, tragando completamente, sentí mi glande chocar a su garganta, me pasa la lengua a lo largo del pene, juegas con mis pelotas. Dejó de chupar y se sentó encima, como se menea esa mujer, haciendo movimientos como toda una experta, acelero su ritmo y me hizo acabar dentro de ella. Se coloco en cuatro patas con el semen chorreando me ordeno que la coja por el culo, mi verga sigue duro , deber ser por la excitación que tenía. Le escupí el ano y empecé a meterlo suave, esta apretada creo que es la primera vez que lo hace por allí, seguí presionando hasta entrar por completo, ella gritó por el dolor pero poco a poco cambio a placer. Que rico es ese culo, Franca puso una cara de puta que me excito bastante, empecé a darle mas duro y mas. Si cógeme duro como una puta, pero una puta suya, cógeme como mi marido no sabe hacerlo, no aguanté más y solté aquel chorro de leche en su intestino. Me tumbe encima de ella y me dijo, que buen polvo muchacho .Me quede esa noche en su casa, al siguiente día en la oficina mi jefe me dijo, buen muchacho, mi esposa dijo que obedeciste como ordeno ella, que ahora adelante va ser su chofer cuando diga. El jefe nunca supo las veces que cogía a su esposa mientras el coge a otras. je je je


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