Cris y la mermelada

Por Cris28
Enviado el 07/02/2014, clasificado en Adultos / eróticos
41701 visitas

Marcar como favorito
Relato patrocinado por:
MiPlacer.es - tienda erótica orientada a la sexualidad femenina
Envíos rápidos y discreto a España Peninsular. Asesoramiento, buenos precios. Compra con seguridad y confianza.

Por fin había encontrado un hombre con el que saciar mi ansia de orgasmos y cumplir mis fantasías. Sabía poco acerca de él pero no me importaba, me bastaba con lo que me hacía sentir. La promesa de vernos el sábado hizo que se me hiciera eterna la semana. Quería verle ya. Habíamos quedado a las 11 en la barra de un hotel de las afueras. Yo ese día estaba nerviosísima! Me daba pena mi padre, me consentía todo desde la muerte de mi madre y no se imaginaba lo que hacía su hija con ese hombre.

Como estaba de vacaciones yo no tenía nada que hacer salvo ir de compras y preparar mi cuerpo para esos encuentros furtivos. Le había prometido una sorpresa y se la iba a dar.

Me compré un vestido negro de lycra, sencillo, de sisa y a la altura de las rodillas, unas medias negras con liguero de encaje y unos zapatos negros de vértigo, todo pensando en él, me gustaba imaginar como me lo iba a quitar. Me solté el pelo y me pinté los labios de un rojo salvaje. Madre mía, me ponía solo con mirarme.

A las once en punto estaba en esperándome en la barra, en vaqueros y camisa, nada especial, pero aún así me ponía a cien. Cuando me vio no pudo articular palabra. De hecho solo cogió una botella de vino y con un gesto con la cabeza me indicó el camino al ascensor. Subimos rápido hasta el segundo piso y pasamos a una habitación amplia, sencilla pero bonita, con una cama gigante... Abrió la botella y brindamos. Yo estaba eufórica, el vino me calentó el cuerpo de inmediato y ya tenía ardiendo mi entrepierna. Le dije que se tumbara en la cama, le até las manos al cabecero y le vendé los ojos, buscaba ansioso con su boca algo de mí pero le hice esperar. Le desabroché la camisa y me quité el vestido quedando completamente desnuda con el liguero y los zapatos puestos. Joder que cachonda estaba!!!!! Saqué un bote de mermelada de fresa y con los dedos me unté los pezones. Me senté encima y ya noté su erección...uhmmm le gustaba aquello. Me incliné y le puse uno en la boca, no tardó en reaccionar y empezó a lamerlo primero despacio, saboreando la mermelada, después succionaba con fuerza y yo me volvía loca gimiendo y mordiéndome el labio con deseo, luego le puso el otro y volvió a hacer lo mismo.

- Me encanta...te gusta jugar eh? No la gastes toda, luego me toca a mi.

-Tranquilo he traído de sobra.

Me levanté y volví a untarme pero esta vez en mi entrepierna. Madre mía quería sentir su lengua lamiendo cada gota de mermelada que hubiera. Me senté a la altura de su boca y él reconoció enseguida lo que estaba apunto de comerse. Levantaba la cabeza buscando y cuando bajé me sentí en la gloria. Yo llevaba el ritmo meciéndome de atrás hacia delante lentamente disfrutando como una loca ese momento, sintiendo cada lametón, sintiendo su lengua en mi agujero y jugando con mi clítoris, de vez en cuando soplaba y me elevaba hasta al cielo...Me corrí chillando y estremeciéndome en su boca hasta el punto que sentí dolor.

-Joder que bien sabes..quiero que te corras otra vez.

-No, ahora voy a hacer que te corras tú.

Baje por su cuello besando cada cm de su cuerpo, deteniéndome en sus pezones y bajando por su ombligo descubrí que estaba apunto de explotar. Le desabroché el pantalón y dejé al descubierto mi postre, que ya estaba más que listo.

Le unté de mermelada como era de esperar, yo también soy golosa. Primero se la lamí de arriba a abajo, la mermelada estaba buenísima, luego me la metí hasta la garganta y él se retorcía gimiendo y susurrando lo mucho que le gustaba, acariciando sus huevos y con chupadas rápidas terminó en una corrida que me tragué enterita. Si, me sentía satisfecha.

Estaba sudando, le quité la venda de los ojos y me sonrió.

-Ni te imaginas las ganas que tengo de follarte ahora mismo. Tú te has visto? Solo de mirarte me estoy empalmando otra vez. Suéltame las manos quiero tocarte.

-Está bien.

Se las solté porque estaba cachondísima y quería que me follara ya, mi corazón estaba a mil por hora. Me cogió por la cintura y me tumbó boca a arriba. Primero me acarició los muslos apretándolos con fuerza, me puso los pies en sus hombros y me la metió hasta el fondo de una vez.

-Aaahhh por favor, más

Madre mía nunca me había embestido tan fuerte, mis tetas saltaban alocadas con cada embestida, me corría sin parar y gemíamos al unísono , sentía su polla ardiendo y era toda para mí. Ya no podía más y llegué a lo alto de un orgasmo que duró una eternidad y que agradecí con gritos y blasfemias hasta mi último aliento. Me dio la vuelta y me juntó las piernas..yo sabía que le encantaba por detrás. Agarrando mi culo con fuerza me penetró primero muy despacio, pero ayudándose de mis caderas comenzó un ritmo de golpes profundos y secos que los gemidos me salían desde más allá de mi alma.

-Fóllame por favor no pares, más profundo, me encantaa!

Y subiéndome a lo más alto del olimpo llegamos a un orgasmo monstruoso que me dejó sin fuerzas y sin aliento, salió de mi y dándome la vuelta me introdujo la polla en la boca descargando todo su esperma dentro. Ohh si, eso era lo que quería.

- Me estás volviendo loco Cris, quiero estar dentro de ti a todas horas. Esto tiene que parar, ni siquiera me conoces.

-Qué? No me importa, yo también quiero estar contigo a todas horas.

-Me gusta que no esté bien.

-A mi también. El próximo sábado?

-No, espera que te de instrucciones.

Sonreí, nos despedimos y él se quedó en la cama, yo me fui con una sonrisa de oreja a oreja. Qué estará pensando??


Compartir el relato

Denunciar relato

Comentarios

COMENTAR

(No se hará publico)
Seguridad:
Indica el resultado correcto

Por favor, se respetuoso con tus comentarios, no insultes ni agravies.

Buscador

Ellas buscan... MiPlacer.es
TvReceas - Videos de recetas de cocina Haz tu donativo a cortorelatos.com